Jeno se hizo con el portátil de Jisung, comprobando las distintas páginas de noticias para ver qué habían recogido sobre los acontecimientos en el palacio. Había unos cuantos artículos, algunos centrados en "alertas de seguridad" y la mayoría centrados únicamente en la entrevista de Jisung con la especulación de que el concurso estaba a punto de terminar. También había algunas menciones a la suspensión de su padre, pero las pasó por alto, sin querer insistir en ellas. Jisung había prometido que la situación se manejaría, y Jeno sabía que podía confiar en que el alfa cumpliría su palabra.
No esperaba que Jisung entrara en la habitación como un torbellino.
—Tenemos que irnos, El. Enviaron a Renjun a casa.
—¿Qué? ¿Cuándo?
—Hace dos días.
—Yo no... —la rabia y la confusión guerreaban entre sí.
—Te lo explicaré por el camino. Tenemos que ponernos en marcha. Jeno cerró el portátil y se puso en pie.
—Espera —dijo, algo se le ocurrió. Jisung se volvió.
—Tenemos que hacer una parada en los establos.
Tomaron el coche de Jisung y, aunque estaban solos en el vehículo, no iban sin compañía, ya que uno de los coches de la guardia real les seguía por detrás.
—¿Queremos perderlos? —preguntó Jeno, mirándolos por el espejo retrovisor.
Jisung lo había explicado todo, y su enfado al conocer el alcance de lo que habían hecho sólo se vio atenuado por la llamada de su padre confirmando que ya se había reincorporado con una disculpa sin reservas.
—¿Qué sentido tiene? —respondió Jisung—. Saben nuestro destino. Y se les ha ordenado que no interfieran en lo que estamos haciendo. Además, conociendo la clase de hombre que es el padrastro de Renjun, podríamos necesitar refuerzos.
Jeno pensó que era una exageración hasta que recordó que se trataba del padre de Sunoo. El beta había aprendido sus maneras tiránicas de alguien.
—No va a entregar a Renjun sin más, ¿verdad?
—¿Cuando se dé cuenta de que estamos pasando de su hijo beta por su hijastro omega? No, no lo creo —entonces Jisung sonrió—. Pero de nuevo, puedo ser muy persuasivo.
—¿Crees que Renjun está bien?
A Jeno casi le daba miedo preguntar. El miedo en la expresión de Renjun cuando Jisung había planeado enviar a Sunoo a casa estaba grabado a fuego en su mente.
—Lo estará —le aseguró Jisung—. Nos encargaremos de ello.
Se distrajo jugando a ser navegante, buscando la ruta más rápida hacia la casa de la familia de Renjun. Cuanto más se acercaban, más nervioso se sentía. No podía evitar preguntarse, como sabía que Jisung ya lo había hecho, si todo lo que había pasado había hecho cambiar de opinión a Renjun. Y, si lo había hecho, ¿podrían volver a cambiarla?
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b.t.t.d - norensung
FanfictionLa vida no es un cuento de hadas, especialmente para un omega.
