Cap 15

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Jeno había sido la mano derecha secreta de Jisung durante todo el baile. Trabajaron en equipo, Jeno haciendo un seguimiento de todas las personas con las que se suponía que Jisung debía bailar mientras disuadía a cualquiera que intentara monopolizar la atención del príncipe enviando a otros alfas a invitarlos a bailar. Pensaba en Renjun con frecuencia a medida que pasaba la noche, deseando que el omega hubiera estado allí con ellos, pero igualmente feliz de que le evitaran la incomodidad. No le impidió envolver un pastel en servilletas y colarse en la habitación de Renjun una vez que el baile llegó a su fin.

Llamó suavemente a la puerta y se asomó al interior, no queriendo despertar a Renjun si estaba durmiendo. Inmediatamente se hizo evidente que despertar al omega no iba a ser un problema. La luz estaba encendida, Renjun estaba sentado en la cama con Bongsik acurrucado dormido en su regazo, y había rastros de lágrimas por las mejillas del omega.

En los dos segundos que tardó en cruzar la habitación, había adivinado el motivo de las lágrimas.

-Pensaste que Jisung te enviaba a casa.

El rostro de Renjun se arrugó, lágrimas frescas escaparon de los ojos cerrados.

Jeno se sentó en el borde de la cama.

-¿Cuánto tiempo te llevó reunir el valor para abrir la bolsa? Renjun bufó.

-No lo hice. Bongsik estaba jugando con ella.

-Por lo tanto, ¿qué? ¿Pensaste que te despediríamos sin decir una palabra? ¿Pensaste que todo lo que había sucedido entre tú, Jisung y yo no significaba nada?

El omega asintió, con los ojos llorosos en la funda nórdica bajo sus manos.

-Oh, Renjun. -Se inclinó y envolvió sus brazos alrededor del omega, atrayéndolo en un fuerte abrazo. La sola idea de que el omega hubiera pasado horas solo, pensando lo peor, sintiéndose abandonado, descartado, era casi insoportable.

-El tontaina de Yu -murmuró, usando un pulgar para limpiar las lágrimas de las mejillas de Renjun-. Queríamos ahorrarte una noche de dolor cojeando en ese tobillo, eso es todo. No fue un castigo. Pero deberíamos haberlo dejado más claro.

-Hicieron que me torciera el tobillo. Y arruinaron mi atuendo. Dos veces. Ni siquiera me dejaron sentarme. Se rieron de mí. Y Jisung apenas me miró. Pensé que estaba avergonzado de mí. Disgustado. No pensé...

Una nueva ronda de lágrimas vino y Jeno lo abrazó con más fuerza, dejando que su mano recorriera la espalda de Renjun de arriba a abajo.

-Y ni siquiera pude bailar.

Renjun temblaba muy levemente, claramente exhausto, sobreexcitado y abrumado.

-Cambia de posición -murmuró Jeno, dándole un suave empujón.

-¿Qué?

-Muévete. Obviamente no te vas a dormir pronto, así que me quedaré y te haré compañía.

-¿Eso está permitido? La última vez que no tenía una cama para dormir...

-¿Quién está aquí para prohibirlo, eh? Sólo estamos tú y yo. Y Bongsik, pero no nos delatará, ¿verdad?

El gatito los ignoró a ambos, tapándose los ojos con una pata. Fuera de la vista, fuera de la mente.

-¿Pero no le importaría a Jisung?

-No en lo más mínimo, lo prometo. Tampoco lo hizo la última vez.

Renjun se acercó a la pared mientras Jeno se quitaba los zapatos, se quitaba la chaqueta y los pantalones y se subía a su lado.

b.t.t.d - norensungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora