Cap. 24

150 31 10
                                        



Jeno estaba de buen humor mientras caminaban de vuelta al palacio. Aunque sabía que Jisung no lo había planeado, el hecho de que se hubiera empeñado en compartir barco con él y Renjun, cuando no lo había hecho con nadie más, era un claro mensaje para los demás. Se sintió un poco ansioso de que Jisung hubiera mostrado su mano demasiado pronto, pero, al mismo tiempo, se sintió aliviado de que finalmente hubieran podido dejar atrás la parte de ocultamiento a la vista de su creciente relación.

Las únicas personas que esperaban en el muelle cuando finalmente abandonaron el lago eran dos de los guías. Su guía parecía engreído, pero Seungheon, el guía de Renjun y Jaewon, parecía sorprendido. Jisung fue a hablar con ellos, con un tono de voz demasiado bajo para que él y Renjun lo escucharan. Luego regresó y volvieron a caminar hacia el palacio.

—Así es como se desarrollarán los próximos días —les dijo—. Mañana por la mañana, voy a enviar dos betas más a casa. Eso dejará a cuatro de ellos, junto a vosotros dos y Jaewon. Enviaré a otros dos a casa al final de la semana, con lo que sólo quedaréis cinco. Entonces, a principios de la próxima semana, haré el anuncio de que he hecho mi elección. No enviaré a Sunoo a casa mañana, pero Renjun, tal vez puedas ayudarme a decidir si sería mejor enviarlo a casa antes del anuncio o no.

Renjun parecía sorprendido e inseguro, pero no temeroso como antes.

—Piénsalo —dijo Jisung—. No tienes que dar una respuesta de inmediato.

—Jisung —dijo Jeno suavemente—. Creo que has olvidado algo.

Pudo ver que el alfa estaba hasta arriba de planes, todo avanzaba más rápido que antes gracias a los acontecimientos de esa noche.

—¿De qué me olvido? —preguntó Jisung y Jeno casi pudo ver la lista mental que estaba repasando.

—¿No hay preguntas importantes que hacer? —preguntó en voz baja, un poco exasperado.

—Oh. Oh. —Jisung dejó de caminar y se volvió hacia ellos—. No puedo pedíroslo formalmente hasta que esté más cerca el anuncio porque tengo que acercarme a mi padre para los anillos. Hay todo un protocolo en torno a ello y todo el mundo se levantaría en armas si lo rompiera.

Acercándose, extendió la mano, cogiendo a Renjun y a él de la mano.

—Jeno, Renjun, esto, lo que tenemos juntos, es más de lo que soñé que sería posible. En cuestión de días, voy a pediros que hagáis realidad mis sueños y os convirtáis en mi media naranja. No voy a pedir una respuesta ahora, y me gustaría que ambos pensaran muy bien si esto es lo que queréis. Hay muchas obligaciones que vienen con ser los esposos del futuro rey. Jeno, al final tendrás que dejar tu carrera y asumir las muchas responsabilidades que conlleva ser duque. Renjun, no sólo tendrás esas responsabilidades, también tendrás la preciada, pero difícil tarea de dar a luz a nuestros hijos, que un día se convertirán en los herederos del trono. —Apretó sus manos y miró al suelo—. Entendería que alguno de vosotros pensara que el precio que se pide es demasiado alto. Pero me sentiría honrado si decidierais compartir este camino conmigo.

Este era el alfa que Jeno amaba. El hombre humilde y callado que cargaba con el peso del liderazgo sin rechistar, pero que no esperaba que los demás hicieran lo mismo.

—No necesito tiempo para pensar —le dijo—. Desde la primera vez que nos besamos, hace tantos años, supe que no habría más alfa que tú que tuviera mi corazón. Quiero compartir mi vida contigo y, si me salgo con la mía, nunca recorrerás este camino solo.

Renjun miraba entre ellos, con los ojos brillantes, a punto de llorar.

—¿Estáis seguros de que me queréis? —No esperó a que le respondieran, sino que continuó—. No puedo fingir que entiendo las obligaciones y las responsabilidades ni nada de eso. Pero sé trabajar duro y aprendo rápido. Y siempre he querido tener hijos, aunque no sé realmente lo que eso significará para mí. Lo que sí sé es que nunca he sentido por nadie en el mundo lo que siento por vosotros dos. Mi corazón canta cuando estáis conmigo. Ni siquiera pensé que supiera cómo hacerlo. Recorreré este camino con vosotros, pero puede que necesite que me mostréis el camino.

b.t.t.d - norensungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora