Departamento de Charlotte
Cindy está sentada en una mesa rodeada de libros de bioingeniería, teorías sobre nanomateriales y un par de cafés tibios. Charlotte, con gafas torcidas y el pelo recogido en una coleta improvisada, teclea sin parar.
Charlotte (frustrada):
— No tiene sentido. Este tipo de microtecnología no aparece en ninguna base de datos abierta. Ni universidades, ni patentes, ni papers publicados. Es como si Nanotec operara en las sombras… pero tuviera financiación de nivel Stark.
Cindy (cansada):
— ¿Entonces lo que encontré en el guante no sirve?
Charlotte:
— No es que no sirva. Es que es demasiado avanzado. Esto no lo desarrolló alguien normal. Requiere laboratorios con acceso a materiales que... bueno, no compras en Amazon.
Cindy (pensativa):
— ¿Y si alguien ya tiene acceso a todo eso?
Charlotte (la mira):
— ¿Estás pensando en tu mamá?
Se genera un pequeño silencio
Cindy (desviando la mirada):
— No... sí... no lo sé. Mi instinto dice que hay algo más. Algo grande. Esto no es solo robo de tecnología. Es una guerra fría bajo nuestros pies.
Charlotte:
— Entonces necesitas ayuda. De alguien que entienda este nivel de locura científica. Y no me tomes a mal... pero esto está muy por encima de mi rango nerd.
Cindy:
— ¿Eso fue una rendición oficial?
Charlotte:
— Fue una delegación estratégica. Podrías ir con tus 4 amigos
Cindy:
— ¿Los 4 fantásticos?
Charlotte:
— Tiene laboratorio en la Torre Baxter, acceso a material clasificado, ego de sobra y... creo que les debes un favor desde la vez que le robaste una dona en ese evento benéfico.
Cindy:
— Ja... Ja... Ja... Fue una dona y media. Pero está bien, los visitaré.
Charlotte se reclina y lanza un suspiro largo, como si acabara de cerrar un capítulo.
Charlotte:
— Solo... ten cuidado, Cindy. Esta historia está empezando a sonar como esas donde nadie sale ileso.
Cindy:
— No planeo salir ilesa. Solo planeo salir con respuestas.
TORRE BAXTER — 10:47 P.M.
La Torre Baxter se alza imponente, como una flecha de acero y cristal atravesando el cielo de Manhattan. Desde uno de los niveles superiores, una ventana se abre súbitamente. Una figura ágil, vestida de negro con detalles rojos y blancos, se desliza hacia adentro con un thwip! sutil.
Silk (murmurando):
— Espero que su computadora aún me tenga fuera de la lista de amenazas
INTERIOR — LABORATORIO SECUNDARIO
El laboratorio está tenuemente iluminado. Monitores en suspensión, tubos de ensayo, una máquina de resonancia cuántica emitiendo pulsos azulados. En el centro, Johnny Storm, en camiseta y pants deportivos, se encuentra revisando una consola holográfica con un burrito a medio comer flotando en una bandeja gravitacional.
Johnny (sin mirar):
— O entras con permiso o entras con estilo. Tú eliges.
Silk:
— ¿Así saludas a todas las justicieras encapuchadas que caen por tu laboratorio?
Johnny (volteando):
— Solo a las mas atractivas
Cindy se quita la bufanda roja que cubre parte de su rostro. A Johnny se le escapa una media sonrisa.
Johnny:
— ¿Cómoestas Cindy? El Daily Bugle está obsesionado contigo. Dice que eres una mezcla entre Spider-Man y una ninja coreana con problemas de actitud.
Cindy (seria):
— Necesito que Reed revise esto. Es urgente. Tecnología robada de una organización llamada Nanotec. Está relacionada con una banda criminal que estoy investigando.
Le entrega un disco duro. Johnny lo toma y analiza los esquemas y diagramas en su computadora.
Johnny (inspeccionándolo):
— ¿Esto lo hizo un laboratorio o un dios?
Cindy:
— Por eso quiero que Reed lo analice. Él puede encontrar el origen, tal vez la firma digital o... lo que sea que los cerebritos hagan.
Johnny asiente, pero hace una mueca.
Johnny:
— Reed, Sue y Ben están fuera. Asunto dimensional. Algo sobre criaturas hechas de ópera y antimateria. No preguntes.
Cindy (apretando los puños):
— ¿Y tú?
Johnny (toma el guante):
— Yo soy lo que queda. El plan B. El chico del encendedor cósmico. ¿Sirvo?
Cindy vacila por un segundo. Mira el guante, luego a Johnny. Suspira.
Cindy:
— No tengo tiempo para esperar a Reed. Si tú puedes decirme algo, lo que sea, lo acepto.
Johnny (más serio):
— Entonces empecemos. Pero antes…
Johnny va a la consola y apaga la música de fondo: "Hot in Herre" de Nelly.
Johnny:
— Vamos a trabajar en modo ciencia real. Con menos fuego, más foco.
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MINUTOS DESPUÉS – LABORATORIO PRINCIPAL
El guante yace en una plataforma giratoria de escaneo. Láseres verdes lo recorren, mientras proyecciones 3D de sus componentes aparecen flotando alrededor. Cindy observa cada pantalla con una mezcla de ansiedad y desesperación.
Johnny:
— Esto... es 100% humano. No hay rastro de tecnología alienígena, ni mutaciones, ni magia. Pero lo que me asombra no es que sea humana...
Cindy:
— ¿Entonces qué?
Johnny (mirándola fijamente):
— Es que esto no debería existir aún. Ni siquiera Reed ha llegado a este nivel de integración nano-orgánica. Estos bots no solo se adaptan al usuario. Piensan en función de su fisiología.
Cindy (susurrando):
— ¿Entonces alguien los diseñó para alguien... específico?
Johnny:
— No solo eso. Fueron hechos con un código genético referencial. Como si respondieran a una sola familia de ADN.
Cindy (pálida):
— ¿...Podría ser mío?
Johnny no responde. Solo proyecta una firma en la pantalla:
Nanotec – Serie P
Johnny:
— ¿Ese nombre te dice algo?
Cindy traga saliva. Saca su celular, muestra una vieja foto: su madre, Nari Park, de espaldas a una pizarra llena de fórmulas. En el centro: Nanotec, subrayado.
Cindy:
— Mi madre trabajó en algo llamado Nanotec... pero esto... esto no es medicina. Esto es guerra.
Johnny (bajando la voz):
— Y no lo están haciendo para proteger. Lo están haciendo para conquistar.
Silencio. Ambos miran el guante. Cindy cierra los ojos por un momento, luchando contra una sensación de vértigo emocional.
Johnny:
— ¿Hay algo que deba saber? ¿Sobre ti? ¿Sobre ella?
Cindy (tras una pausa):
— Aún no. Pero gracias por no preguntar más de la cuenta.
Johnny (con una sonrisa):
— Confío en las personas que se lanzan desde ventanas para salvar el día. No en las que dan discursos.
Cindy:
— Entonces prepárate. Porque lo que se viene... va a necesitar más que discursos.
Johnny:
— Oye, Silk...
Cindy (desde la ventana, lista para saltar):
— ¿Sí?
Johnny:
— La próxima vez... trae donas. Y una respuesta.
Cindy (sonríe bajo la máscara):
— Trato hecho.
Thwip. Y se va, dejando el laboratorio con más preguntas que respuestas. Johnny observa la pantalla un momento más, luego activa el protocolo de seguridad.
Johnny (en voz baja):
— Reed, cuando vuelvas... vamos a tener que hablar sobre esto.
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Silk: Total Mayhem
ActionCindy Moon se embarca en su primer aventura en solitario como la heroína Silk, investigando un caso misterioso sobre el tráfico ilegal de armas, buscando frustrar los planes de Tinkerer y detener una guerra de bandas entre los Underground y los Demo...
