Exterior del edificio — Noche
El viento le golpeó el rostro como un puñetazo helado.
Silk cayó en picada, el mundo girando en fragmentos: neón, lluvia, vidrio suspendido en el aire. Sus telarañas salieron por puro instinto, pegándose al marco destrozado de la ventana… pero el anclaje cedió.
Silk: ¡Mierda!
Apenas alcanzó a murmurar.
Giró el cuerpo, lanzó otra línea y esta vez se aferró a una cornisa más abajo. El impacto sacudió todo su torso. El dolor llegó tarde, eclipsado por algo mucho peor.
Eres adoptada.
La frase seguía rebotando en su cabeza, como un eco que no pedía permiso.
Silk se quedó colgando un segundo de más, respirando con dificultad. Su sentido arácnido zumbaba, no por peligro inmediato… sino por la tormenta emocional que estaba explotando dentro de ella.
Silk: Claro… —susurró, con una risa rota—. Porque hoy claramente no había suficientes sorpresas.
Se impulsó y cayó en un callejón estrecho. Rodó, se incorporó de inmediato, en guardia. Miró hacia arriba: la silueta de Nari seguía visible tras la ventana rota, envuelta en luces moradas que palpitaban como un corazón artificial.
No la siguió.
Eso dolió más de lo que Cindy estaba dispuesta a admitir.
Interior — Base de Nari — Noche
El silencio volvió de golpe.
Tinkerer permanecía de pie, mirando el vacío donde su hija había estado segundos antes. Las luces de su traje se atenuaron lentamente, pasando de un morado intenso a un brillo casi apagado.
Nari cerró el puño.
Nari: Lo siento… —Murmuró—. Tenías que saberlo. Aunque me odies.
Caminó hasta el escritorio destrozado. Entre los papeles flotando, tomó uno que Silk había dejado caer durante el combate. Un esquema incompleto del Serie P, con anotaciones a mano… de Cindy.
Nari tragó saliva.
Nari: Ya lo sabes… y aun así sigues investigando.
Activó un comunicador oculto en su muñeca.
Tinkerer: Fase dos. Adelanten el traslado del núcleo. Esta noche.
Voz distorsionada: ¿Incluso si ella interfiere?
Nari dudó solo un segundo.
Tinkerer: Especialmente si ella interfiere.
La comunicación se cortó.
Nari se quitó el casco. Por primera vez en mucho tiempo, sus ojos no eran los de una genio calculadora… sino los de una madre aterrada.
Azotea — A varias calles — Minutos después
Silk estaba sentada en el borde del edificio, con las piernas colgando al vacío. La lluvia comenzaba a caer con más fuerza, empapando la bufanda roja que aún llevaba puesta.
Se quitó la máscara parcialmente, dejando que el aire frío le pegara directo en el rostro.
Silk: Adoptada… —repitió, como probando la palabra—. Wow. Ok. Eso explica… absolutamente nada.
Cerró los ojos.
Todos los recuerdos regresaron en avalancha:
las infusiones de manzanilla,
las discusiones adolescentes,
las noches de estudio,
los “siempre” susurrados como promesas inquebrantables.
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Silk: Total Mayhem
ActionCindy Moon se embarca en su primer aventura en solitario como la heroína Silk, investigando un caso misterioso sobre el tráfico ilegal de armas, buscando frustrar los planes de Tinkerer y detener una guerra de bandas entre los Underground y los Demo...
