Cinco

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Gunnen

Sakura corrió escaleras abajo, no estaba muy iluminado el sótano, pero conocía el lugar como si fuera la palma de su mano. Escuchó el alboroto que siempre armaban los muchachos, sin poder evitar que su corazón latiera más fuerte. Abrió la puerta del sótano, sintiendo como el silencio rompía lo que había sido gritos, bromas y risas de los chicos.

Sus ojos verdes recorrieron el lugar, notando a Kiba más cerca con el taco del billar en sus manos. Inclinado sobre la mesa de billar, estaba Shikamaru, su cigarro prendido lanzado humo. Ambos la miraban fijamente. Ella siguió buscando, encontrando a su hermano apoyado contra la pared, mientras la miraba con el ceño fruncido. Ella evitó poner los ojos en blanco y sintió su rostro sonrojándose cuando conectó su mirada con la oscura de Sasuke. Él estaba en uno de los sillones, el control de la play en sus manos. Desgraciadamente, tuvo que seguir buscando, aunque no hubiera querido desviar sus ojos de él. Choji estaba a su lado, también con el otro control, sólo una luz amarilla sobre la mesa de billar y la pantalla de la gran televisión como iluminación.

Ella frunció más él ceño.

—¿Dónde está Neji?— preguntó.

—¿Qué te dije, monstruo?— preguntó su hermano alejándose de la pared—. Si no traes a mi futura mujer, mejor vete.

Sakura alzó una ceja, su rostro mostrando lo estúpido que sonaba las palabras de su hermano.

— Pues—, dijo apuntando con su pulgar hacia la salida del sotano—. Probablemente seas viudo antes de siquiera casarte. ¿Dónde carajo está Neji?

Naruto mostró su rostro preocupado, está vez sin broma de por medio. Dió unos pasos hacia ella.

— En el baño. ¿Qué pasa?— le preguntó cuando estuvo a su lado.

Sakura negó con la cabeza, sus ojos fueron sin su consentimiento hacia Sasuke, que seguía mirándola.

— Dile que suba—, fue lo único que pudo decir, antes de darse media vuelta y volver a correr hacia la cocina.

—¡Oye!— le llamó su hermano, pero ella no se detuvo.

Volvió a la cocina, sintiendo su rostro sonrojado, algo sudada por correr de un lado a otro. Entró precipitadamente, encontrando a Hinata inclinada, su rostro entre sus muslos abiertos, su respiración profunda y algo jadeante.

— Hey—, la llamó cuando estuvo a su lado—. ¿Te encuentras bien?

— Yo.. si—, tartamudeo—. Sólo.. yo sólo.. lo siento.

Sakura pudo respirar mejor, de verdad se había preocupado por la chica. No conocía lo suficiente a Hinata, pero si sabía algunas cosas. Ella tomó la silla frente a ella y la volteó, para sentarse a horcajadas y poder mirarla con curiosidad mientras Hinata se ponía recta en la silla.

Sakura la miró fijamente, no quería juzgarla, sólo entenderla.

— Parecía que te ibas a desmayar —, murmuró con el ceño fruncido.

Hinata se mordió el labio, su rostro ya no estaba tan rojo, aunque conservaba ese sonrojo que resaltaba su piel blanca, de porcelana. A Sakura no le iban las chicas, obviamente estaba enamorada del chico más masculino que podría haber, pero sabía apreciar la belleza en sí. Y Hinata, era muy bonita cuando estaba tranquila.

— Lo siento —, Hinata hizo una mueca —. No, pues.. no estoy acostumbrada a eso.

Sakura alzó una ceja.

—¿A qué?

Hinata abrió sus ojos grises, dando una pequeña mirada hacia atrás antes de volver a verla. Su rostro se volvió un poco más rojo, pero no tanto como unos minutos antes.

— Tu.. ¿Tu hermano?

— ¿Naruto?— preguntó ella, sin entender a donde iba.

Hinata asintió, muchas veces, con los labios firmemente juntos.

—¿Qué hay con él?— preguntó sin captar lo que la chica realmente quería decir.

Vió a Hinata desviar sus ojos y morderse el labio. Ella abrió la boca, y la movió como pez fuera del agua, pero ningún sonido salió de allí, haciendo que Sakura se sintiera más curiosa.

Pero, antes de que Hinata finalmente le dijera qué pasaba, la puerta de la cocina se abrió. Sakura levantó la mirada, sorprendida, y miró a Neji caminar rápidamente hacia ellas.

—¿Hinata? ¿Qué pasó?— preguntó, aunque la miraba a ella.

— Creo que casi tiene un sincope— dijo Sakura, haciendo una mueca con sus labios.

Neji le frunció el ceño, pero no estaba enojado, estaba preocupado. Él apoyó su mano en respaldo de la silla de su prima y se puso en cuclillas a un lado de ella, mirando su rostro fijamente.

—¿Estás bien? ¿Necesitas que te lleve al médico?— Sakura miró el intercambio, sin poder creer ver la ternura que tenía ese tipo que siempre había parecido duro cuando miró a Hinata —. Naruto dijo que puede llevarnos en el auto.

Sakura se mordió el labio, para evitar sonreír, al ver como Hinata se ponía más roja y comenzó a negar con la cabeza firmemente, su cabello lacio y oscuro, moviéndose de un lado hacia otro.

— Ella está bien—, vió necesario interceder cuando Neji no parecía muy convencido.

Neji la miró, sus ojos grises agudos e inteligentes, pero no dijo nada, simplemente asintió. El timbre sonó, pero Sakura no le prestó atención.

— Deben ser las pizzas que pidieron—, dijo ella, sus palabras significativas, un obvio indicio de que debería irse de una vez.

Neji apretó los labios, luego miró a su prima y asintió. Él se levantó con un suspiró.

— De acuerdo—, dijo sin preguntar nada más, una de las tantas razones de porque le caía tan bien ese muchacho.

Sakura sonrió y levantó una mano en señal de despedida.

— Diviértanse — dijo con un leve tono de canto, haciendo detener al chico y que la mirara por sobre el hombro con el ceño fruncido.

Ella sonrió aún más, y terminó guiñando un ojo verde a su dirección.

— Como sea..— murmuró él, siguiendo su camino y saliendo de la cocina.

Sakura sonrió y volvió sus ojos a Hinata. Ella volvía a tener sus manos en sus mejillas y la miraba sorprendida. No pudo evitarlo, soltó la risa que venía conteniendo desde, ya no recordaba cuándo. Vió a Hinata morderse el labio, pero terminó riendo suavemente con ella. Obviamente, la risa de Hinata era mas tranquila que las fuertes carcajadas que soltaba Sakura.

Jamás lo hubiera imaginado...

La ñoña Hinata, era divertida en el fondo.

Y, obviamente lo había notado. Su hermano la afectaba. Una idea divertida comenzó a formarse en su cerebro y no pudo evitar reír un poco más.

Cómo decía al inicio de esta historia, es corta y como la inspiración ha vuelto para ella y no para Alfa ( 🥺), he decidido terminarla

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Cómo decía al inicio de esta historia, es corta y como la inspiración ha vuelto para ella y no para Alfa ( 🥺), he decidido terminarla. Seguramente seguiremos con Alfa la semana que viene.

Un poco de paciencia y disfruten de esta maratón que estará llena de diversión 😉😆

Gunnen (Pausada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora