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─Quieren que ayudemos con la preparación del partido─ Dijo Lyra, entregándole unos papeles a Ian sin molestarse en disimular el fastidio en su voz ─Así que deja de distraerte y apúrate, que ya vamos tarde─

Ian hojeó los papeles sin demasiado interés, con la cabeza todavía en otro lado, mientras caminaban por el pasillo del gimnasio, su atención se desviaba constantemente hacia donde, a lo lejos, Zack estaba sentado solo en una de las gradas, encorvado, con la mirada clavada en el suelo

─Sí, sí... voy ─ Murmuró, y luego, casi sin pensarlo, soltó ─Oye... quiero saber algo ¿Por qué Zack parece como si se le hubiera muerto algún familiar?─

Lyra se detuvo en seco, girando hacia él, sus ojos se suavizaron por un segundo, como si la pregunta hubiera tocado un punto sensible, luego, miró a su hermano, que seguía encorvado, ajeno a todo

─Está así por Cole─ Respondió en voz baja, como si decir su nombre en voz alta pudiera romper algo

Ian alzó una ceja ─Oh, sí, Camila me lo contó, todo un drama, pero, la verdad... no lo entiendo. Es solo un gringo rubio hay demasiados así─

Lyra giró la cabeza lentamente hacia él, clavándole una mirada que podría haber congelado el aire ─Normalmente cuando alguien se enamora ve más haya del físico─ Dijo con voz firme, sin un gramo de paciencia

Ian se encogió de hombros, todavía incrédulo, sacudiendo los papeles con desinterés ─¿Y qué le vio? ─ Preguntó, sin filtrar las palabras ─Digo, Zack siempre habla de amor propio, de no depender de nadie, de sanar y todas esas cosas... Y, por lo que sé, ese rubio lo trató peor que excremento de caballo, hay muchos huecos en esta historia que no estoy entendiendo─

Lyra cerró los ojos por un segundo, respiró hondo, contó hasta tres. Cuando volvió a hablar, su voz era más baja, pero cargada de un peso distinto ─Y no tienes por qué entenderlo─

Ian frunció el ceño, a punto de decir algo más, pero Lyra levantó una mano, cortándolo

─Ian, me agradas pero realmente te odio cuando te metes en cosas que no te importan─

Él parpadeó, ofendido por un segundo, pero no tardó en responder con ese sarcasmo nervioso que usaba para evitar sentirse atacado ─Oye Zack es mi compañero de cuarto y Camila mi mejor amiga ¿Cómo no me va a importar?─

Lyra lo miró como si esas palabras no significaran nada. Y, para ella, no lo hacían ─No te importa─ Dijo, casi con certeza ─Solo tienes curiosidad, del tipo que incomoda, no del que ayuda, preguntas para saber, no para cuidar, eres un chismoso─

Ian se quedó en silencio. No porque se sintiera culpable aún, si no porque sabia que Lyra tenia razón él solo quería saber la historia completa ─Bien, puede que si, pero ya se la mayoría ¿Qué te cuesta contarme todo? No me dejes así─

Lyra lo observó como si pudiera ver más allá de su rostro, como si lo estuviera midiendo desde dentro ─Hay que ir a ayudar con la decoración del partido si lo haces bien, tal vez te cuente─

Ian arqueó una ceja, divertido, pero con un brillo de interés real en la mirada ─¿Es un trato?─ Preguntó, extendiendo la mano como si cerraran un acuerdo oficial

Lyra lo miró, conteniendo una sonrisa, y negó con la cabeza ─Sisi, vamos─ Dijo, rodando los ojos mientras comenzaba a caminar

❪ ••• ❫

Lyra ya estaba cansada de poner decoraciones, y no ayudaba en nada que Ian estuviera haciendo todo más pesado con su actitud despreocupada y sus bromas fuera de lugar, llevaba casi una hora colgando serpentinas que se caían a los dos minutos, y las luces no funcionaban del todo bien. Su paciencia colgaba de un hilo... delgado

─Vamos, Lyra, no tienes sentido del humor ─ Se quejó Ian, justo después de haber colocado mal una pancarta por tercera vez, riéndose como si nada importara

Lyra rodó los ojos, sin molestarse en ocultar su fastidio ─Lo tengo, pero no cuando ya quiero irme y vamos atrasados─

Su tono fue seco, como el de alguien que está intentando no estallar... todavía

Ian chasqueó la lengua y dejó caer una caja vacía con exageración

─Vamos atrasados porque Zack y Camila jamás llegaron─ Dijo, frustrado por primera vez ─Entiendo que estén tristes por la ruptura y todo eso, pero no pueden dejarnos todo a nosotros, es su trabajo también─

Lyra suspiró y se quedó en silencio un momento, observando las decoraciones a medio poner, el caos en el suelo, y la lista de cosas que aún faltaban

Asintió con cansancio, estando completamente de acuerdo ─Sí... lo sé, pero no voy a ser yo quien les reclame, no ahora─

Ian frunció el ceño ─¿Y por qué no? ¿Solo porque están pasando por un drama amoroso de película?─

─No es eso...─ Las palabras de Lyra se vieron interrumpidos por los jugadores quienes llegaron al lugar listos para practicar, entre ellos Lyra logro observar a Isaac 

Ian, siguiendo su mirada, sonrió burlonamente y no perdió la oportunidad de meter la pata ─Cam también me contó de él ─ Dijo con tono socarrón ─Es tu chico, ¿verdad?─

Lyra frunció el ceño y negó de inmediato ─No es mi chico─

Ian levantó una ceja, divertido, y no dejó pasar la oportunidad ─Bueno, entonces es tu ex chico, ¿no?─

Lyra resopló, cruzándose de brazos y lanzándole una mirada que mezclaba fastidio y resignación ─Si eso te hace feliz... llámalo como quieras─ Dijo, dando por terminada la conversación, o al menos eso parecía

Pero Ian no estaba listo para dejarlo así, con una sonrisa traviesa, se acercó un poco más, bajando la voz para que solo ella lo escuchara

─Te daré un consejo─ Empezó, como si fuera a revelar un gran secreto

Lyra frunció el ceño, lista para negarse antes siquiera de escuchar ─No lo quiero─ Lo interrumpió rápidamente, con esa firmeza que solía usar para poner límites

Pero Ian hizo caso omiso a sus palabras, disfrutando la pequeña batalla verbal

─Probablemente no vuelvas a tener oportunidad de verlo─ Continuó, con tono de experto en situaciones amorosas complicadas ─Yo digo que aprovechen los tres meses que vas a estar acá, tres meses no son nada, pero pueden serlo todo si saben cómo aprovecharlos─

Lyra no pudo evitar arquear una ceja, sorprendiéndose de la sinceridad oculta en esa broma medio torcida, por un momento, dudó, luego soltó una risa leve, inesperada y genuina, que iluminó su rostro por primera vez en toda la tarde

Desde el otro lado del gimnasio, Isaac la miraba, sus ojos se clavaron en ella con una intensidad que no pasó desapercibida, había algo en la forma en que sonrió, una luz que parecía dirigida solo para él, y que de repente despertó un destello de celos en el pecho del jugador

Ian, ajeno a la mirada de Isaac, siguió con su tono bromista, dándole un golpecito en el hombro a Lyra

─¿Ves? Eso fue un gracias por el consejo, aunque no lo digas en voz alta─ Bromeó, arrancándole otra sonrisa

Lyra negó con la cabeza, divertida, mientras recogían los últimos adornos ─Eres imposible ─ Murmuró

─Lo sé ─ Respondió Ian con una sonrisa triunfante ─Pero alguien tiene que serlo para animar este lugar─

Isaac desvió la mirada, incómodo, mientras sus pensamientos giraban en torno a esa sonrisa que acababa de perder para él

Y así, entre bromas, miradas y pequeños juegos de celos, el lugar se llenó de una energía distinta una mezcla de tensiones que nadie había pedido, pero que todos estaban comenzando a aceptar

Sweet - Isaac garciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora