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─¿Y tu novia?─ Preguntó una voz conocida, arrastrando las palabras con una mezcla de ironía y falsa inocencia mientras se acercaba al rincón donde Zack estaba sentado

Al levantar la vista, Zack lo vio: Cole, con su típica sonrisa ladeada, las manos en los bolsillos y esa mirada que siempre parecía disfrutar del caos ajeno

─Lárgate, Cole...─ Murmuró Zack entre dientes, sin molestarse en ocultar su fastidio

─Te extrañé─ Respondió Cole con una media sonrisa, ignorando por completo la hostilidad en la voz de Zack, dio un paso más, lo suficiente para quedar frente a él ─Pensé que después de todo este tiempo, al menos podrías saludarme sin querer arrancarme la cabeza─

Zack apretó los puños, el solo verlo de nuevo removía heridas que apenas habían comenzado a cicatrizar

─¿Qué haces aquí?─ Espetó Zack, sin molestarse en disimular su enojo ─No tienes nada que hacer en mi vida, ni ahora, ni nunca─

Cole inclinó ligeramente la cabeza, fingiendo pensar ─Solo pasaba por aquí... y me preguntaba ¿Cómo estas?─

─¿Acaso te importa? Creí que solo era el niño que no supera a su madre muerta─

La sonrisa de Cole se desvaneció un instante, fue rápido, casi imperceptible, pero Zack lo notó, por un segundo, la máscara resbaló ─No lo decía enserio─

─Qué raro por que yo te escuche bastante serio─ Replicó Zack, su voz cargada de veneno

Cole bajó la mirada, apretando los labios, sabía que había cruzado una línea, la verdad era que no había venido con un guion; solo impulsos, remordimientos mal digeridos y un intento desesperado de redención

─A veces digo estupideces... cuando no sé qué más decir─ Murmuró

─Ah, claro, como cuando dijiste que no querías saber más de mí─ Zack se cruzó de brazos, sintiendo cómo la rabia se mezclaba con una punzada de tristeza en el pecho ─ ¿Eso también fue una estupidez?─

─ Fue... cobardía─ Admitió Cole, con una sinceridad inesperada ─ Me asusté, me gustabas Zack realmente lo hacías y yo no sabia como lidiar con esos sentimientos─

Zack frunció el ceño, no esperaba que él dijera eso ─¿Me gustabas?─ Repitió, en un tono más bajo, casi incrédulo

Cole asintió, tragando saliva, como si cada palabra le pesara en la garganta ─Sí, me gustabas tanto que no sabía si abrazarte o salir corriendo y al final... hice lo segundo, porque era más fácil arruinarlo todo que enfrentar lo que sentía─

─Eres un idiota ─ Afirmo Zack con el ceño fruncido del enojo

─Lo se─ Repitió Cole, bajando la mirada, incapaz de sostenerle la vista a Zack ─Y no sabes cuánto me he arrepentido desde entonces─

El silencio se extendió entre ambos como una brecha que no terminaba de cerrarse, cargado de todo lo que se había dicho y, sobre todo, de lo que no, Zack cruzó los brazos, su expresión seguía tensa, pero sus ojos no tenían ya la dureza del principio, había algo más ahí, una especie de desconcierto, de batalla interna

─Tenia una novia, era feliz ¿Y ahora apareces como si nada?─ El golpe fue certero, las palabras de Zack cayeron como un balde de agua helada sobre Cole, que no supo de inmediato cómo reaccionar

─¿Tenias?─ Repitió Cole, aferrándose a esa palabra como si pudiera cambiar algo, como si pudiera darle una excusa para quedarse

Zack lo miró con los ojos encendidos, llenos de reproche y de algo más profundo: decepción, no gritaba, pero cada palabra que decía pesaba como un puñetazo ─Acabamos de terminar ¿Y adivina quien fue el culpable?─

Cole tragó saliva, sentía las palabras atascadas en la garganta, el aire denso, cargado de todo lo que no había dicho a tiempo ─En mi defensa tu fuiste quien lanzo el primer golpe en la fiesta─

Zack no sonrió. Ni siquiera parpadeó. Su rostro era una muralla, fría y firme ─Solo... aléjate, Cole ─ Dijo, con una calma que dolía más que cualquier grito ─Estaré aquí tres meses, después me iré, no tenemos por qué hablar si nos vemos─

Fue como si el mundo se encogiera de golpe, tres meses, tres malditos meses, pensó Cole, después de todo un verano sin saber de él, después de todo lo que había tenido que reunir para estar ahí de pie frente a él, ahora solo tenía un reloj en contra

─¿Eso quieres? ¿Ignorarnos como si nunca hubiera pasado nada?─

Zack lo miró con dureza, pero en su voz había una fisura ─Lo que quiero ya no importa, Cole, querer no arregla el pasado, no borra las veces que te busqué y tú no estabas, ni las noches que pasé preguntándome qué hice mal─

Cole dio un paso hacia él, pero Zack retrocedió de inmediato, alzando una mano como una barrera invisible

─No─ Advirtió ─No vengas ahora a mover todo cuando yo apenas estaba aprendiendo a vivir sin ti─

El silencio volvió a instalarse entre ellos, pero esta vez era áspero, incómodo, una distancia que se sentía irrompible

Cole asintió despacio, como si entendiera que había cruzado una línea que ya no podía desandar ─Está bien─ Dijo al fin, con voz baja ─No te voy a obligar a nada, pero estaré aquí... por si cambias de opinión, por si algún día necesitas algo más que silencio─

Zack no respondió, se giró sin decir una palabra más y comenzó a caminar, alejándose paso a paso, no corriendo, no huyendo... solo alejándose con la firmeza de quien aún carga con heridas abiertas

Cole se quedó ahí, solo, mirando su silueta perderse entre la gente, tres meses

No era mucho tiempo, pero a veces... tres meses podían cambiarlo todo

Sweet - Isaac garciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora