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Lyra no habia dejado de pensar en las palabras de Ian "aprovechen los tres meses que vas a estar acá, tres meses no son nada, pero pueden serlo todo si saben cómo aprovecharlos" 

Ian tenía razón, ¿no? tres meses no eran tanto o tal vez sí, tres meses podían doler, podían curar, podían sanar lo que no se dijo o terminar de romper lo que ya estaba frágil, podían ser un final digno... o el principio de algo distinto

Pero el problema no era Isaac, el problema era ella

Porque, por más que una parte de su corazón quisiera volver a intentarlo, otra no dejaba de recordarle que tenía que irse, que el reloj estaba corriendo, que las raíces no eran una opción, y que aferrarse a algo ahora... podía hacer la despedida aún más difícil

Volver con Isaac significaba revivir cosas lindas, sí, pero también significaba enfrentar lo que dolió, lo que quedó pendiente ─¿Sigue pensando en tu ex novio?─ Preguntó Ian, apareciendo de la nada y sentándose a su lado como si llevara horas ahí

─¿Qué necesitas Ian?─ Preguntó sin girar la cabeza, pero con una pequeña sonrisa resignada curvándole los labios

─Nada, pero Camila esta demasiado depresiva como para hablar conmigo y Zack no es mi persona favorita en estos momentos─ Lyra rodó los ojos, pero no dijo nada ─Además─ Agregó, dándole un ligero codazo en el brazo ─Tú tienes cara de estar pensando en algo más profundo que cómo colgar guirnaldas─

Ella suspiró y finalmente lo miró ─Ian... no es tan simple─

─Nunca lo es─ Respondió encogiéndose de hombros ─Pero si te ayuda, puedo darte un consejo horrible y no solicitado─

─Ya lo hiciste─ Le recordó con una ceja arqueada ─Lo de los tres meses─

Ian sonrió, orgulloso de sí mismo

─Sabía que eso se te iba a quedar en la cabeza, soy más sabio de lo que aparento─

─Eres más molesto de lo que aparentas─ Corrigió ella, pero sin dureza

Se hizo un silencio cómodo, uno de esos que solo existen entre personas que no se presionan a llenar los vacíos, Ian jugaba con un trozo de cinta adhesiva mientras ella volvía a mirar al frente

─Mira─ Dijo él al cabo de un momento ─No te voy a decir qué hacer con Isaac, pero si lo estás considerando... si realmente, aunque sea un poquito, estás pensando en volver a intentarlo, pregúntate esto ¿lo harías aunque supieras que igual va a doler al final?─

Lyra se quedó quieta

Ian continuó ─Porque hay cosas que duelen igual, pero valen la pena y hay otras que solo... se repiten porque uno no aprendió a soltar─

Ella no respondió de inmediato, su mirada seguía clavada en algún punto indefinido frente a ella, como si las palabras de Ian hubieran hecho eco justo en el rincón más vulnerable de su corazón

─¿Y tú?─ Preguntó finalmente ─¿Has tenido algo así?─

Ian la miró de reojo, luego volvió a mirar al frente ─Sí─ Dijo sin más ─Pero ella se fue antes de que yo pudiera decir algo, así que ahora solo digo todo antes de que se vayan─

Y tras unos segundos, sonrió de lado, ligero otra vez ─Excepto a Zack a ese sí me gustaría que se fuera antes de decir nada─

Lyra rió suavemente, y por primera vez en el día, la risa fue sincera ─Te recuerdo que es mi hermano─

─Hermano que lastimo a Camila─ Respondió Ian, cruzándose de brazos con una expresión medio burlona, medio seria

Lyra frunció el ceño, aunque sin perder la sonrisa ─Isaac quiere que vaya a su partido─

─Es en diciembre ¿No?─ Lyra asintió ante la pregunta del chico ─Bueno... aun falta un mes y medio para el partido, quien sabe a la mejor y se da algo en ese tiempo─

Lyra lo miró, sorprendida por la esperanza que sonaba en sus palabras, no era un consejo, ni una promesa, era solo la posibilidad abierta, como una puerta entreabierta que se niega a cerrarse

─Tal vez─ Respondió ella, dejando que esa pequeña chispa se instalara, aunque no sin un dejo de miedo

❪ ••• ❫

El viento comenzaba a cambiar, octubre se desvanecía lentamente, y con noviembre llegaba esa sensación inconfundible de algo que se aproxima, algo inevitable

Isaac no volvió a buscarla después de aquella conversación, no porque no quisiera, sino porque parecía entender que ella necesitaba espacio o quizás porque temía volver a escuchar una respuesta que no estaba listo para aceptar

Ian, por su parte, se mantenía cerca, no demasiado, lo justo, como alguien que sabe cuándo hablar y cuándo callar, cuándo ofrecer compañía sin que se note

Una tarde cualquiera, mientras ayudaba a Camila a comprar la despensa de dos viejitos Isaac volvió a aparecer en la vida de la chica 

Cuando una pelota golpeo la espalda de la chica, ella se giró de golpe, frunciendo el ceño mientras se sobaba el lugar del impacto

─¡¿Pero qué diablos...?! ─ Empezó a decir, hasta que lo vio

Isaac estaba ahí, unos metros más allá, parado junto a Lee ─¡Lyra! ─ Dijo Isaac corriendo hacia la chica ─Lo siento, en serio, fue Lee, no era la idea─

─¡Fue sin querer!─ Gritó Lee desde el fondo, levantando ambas manos como si se rindiera

Lyra entrecerró los ojos, pero no de verdad molesta. Algo entre divertida e incómoda, se cruzó de brazos mientras Isaac frenaba a medio metro de ella, con la respiración algo agitada

─No es la mejor manera de decir hola─ Dijo ella, todavía con el ceño fruncido

Isaac soltó una risa nerviosa ─Tampoco era un plan maestro para reencontrarnos, lo juro─

Ella suspiró ─¿Me estás stalkeando, Isaac?─

─No─ Respondió de inmediato, pero luego se encogió de hombros ─Tal vez un poco, Lee me dijo que estarías por acá, ayudando a Camila. Y... no sé, quería verte─

Lyra ladeó la cabeza ─¿Por qué?─

Él tragó saliva, sabía que esa era la verdadera pregunta, la que no podía esquivar

─Porque no me gustó cómo terminamos la última conversación, porque no he dejado de pensar en lo que dijiste y porque... no quiero que todo se quede así─

Lyra lo miró, en silencio, Isaac se veía nervioso, pero no estaba actuando desde la desesperación, no venía a pedir nada, venía a dar algo: su presencia, su voz, su honestidad

─Yo tampoco─ Admitió Lyra con un suspiro, habia pensado demasiado en todo lo que habia pasado y sabia que no podía seguir huyendo ─Te quiero Isaac y si estas dispuesto a soportar todo lo que puede venir entonces podemos volver a intentarlo─

Isaac la miró, sorprendido al principio, como si no estuviera seguro de haber escuchado bien, luego, esa sorpresa se transformó en algo más profundo, no alegría eufórica, no alivio inmediato, era más como si algo dentro de él finalmente hubiera hecho clic

─¿De verdad?─ Preguntó, con la voz baja, casi temeroso de romper ese momento si hablaba muy fuerte

Lyra asintió, despacio, pero sin dudar ─Sí, no te voy a prometer que va a ser fácil, ni que no me va a dar miedo, pero... ya me di cuenta que alejarme de ti no ha hecho que deje de sentir lo que siento─

Isaac dio un paso hacia ella, despacio, sin tocarla aún, esperando... algo, una señal, un permiso

Y entonces, sin más palabras, él la abrazó, no con fuerza, no con desesperación, con ternura, con calma, como quien vuelve a casa después de mucho tiempo perdido

Lyra apoyó la cabeza en su pecho y por un segundo, todo lo demás se desvaneció: las dudas, los tres meses contados, las despedidas anticipadas, solo estaban ellos

Sweet - Isaac garciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora