〔💀〕AGNYS | ❝Robaste todo lo que me importaba, hermanita. El cariño de mi padre, mi mejor amiga, pero ahora yo te robaré lo que más aprecias.❞
La decisión del Príncipe Ben de elegir a algunos de los hijos de los villanos de La Isla de los Perdidos p...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
──── ⊰✩⊱ ────
AGNYS MIRÓ HACIA ADELANTE. MAL Y Ben los esperaban con las manos entrelazadas, sonriendo. A su alrededor, los hijos de héroes y princesas aplaudían, murmuraban, observaban con curiosidad.
—¿Esto es real, Mal? —preguntó Agnys, en voz baja, pero con un filo que cortó el aire—. ¿No es otra mentira bien pintada? ¿No vas a cerrarnos el paso cuando crucemos?
Mal avanzó unos pasos hasta quedar frente a ella. No se defendió ni discutió; solo sostuvo su mirada.
—No hay vuelta atrás —dijo con firmeza y lágrimas en los ojos—. No quiero muros. No quiero reinos separados. Esto no es una trampa, Agnys. Es una promesa, hermana.
Hubo un silencio pesado. Los ignorantes de aquella información de que la nueva Reina de Auradon era hermana de su peor pesadilla, murmuraban entre ellos. Mientras que los pocos que sabían, se miraron con sorpresa de que la pelimorada decidiera sacarlo a la luz.
El mar golpeó las piedras como si esperara la respuesta. Finalmente, Agnys asintió despacio y ubicó a Winnie detrás de ella.
—Entonces que así sea —susurró.
El mar, quieto hasta entonces, comenzó a agitarse como si el mundo respirara por primera vez en siglos. La luz del sol se fracturó sobre el agua, tiñéndose de un color dorado oscuro. Agnys dio su primer paso hacia el territorio de Auradon. Y sonrió.
No era una sonrisa amable, ni triunfal. Era la sonrisa de alguien que había estado esperando demasiado tiempo para contenerse.
El aire cambió. El olor a sal se mezcló con azufre. Un viento caliente sopló desde el sur, levantando polvo, flores, ceniza. El cielo, claro un momento antes, se volvió de un gris profundo, como si la tarde retrocediera.