Soul llevaba masajeando unos segundos la polla de Keeho mientras relamía sus labios, cayendo en la cuenta de lo mucho que estaba babeando por una polla y sentía una corriente eléctrica, una vez más, cuando sentía el primer contacto de la noche iniciado por ese hombre que, tocaba su cabello y lo corría de su frente. Cuando miraba hacia arriba encontraba esos ojos negros intensos mirándolo profundamente.
Keeho estaba rígido bajos sus caricias y Shota se sentía inseguro. — ¿Lo estoy haciendo mal en esta posición? — preguntaba Soul.
Keeho reía secamente. — Me estás matando — decía.
Su voz ronca y su mandíbula trabada eran un gran contraste con la suavidad de sus dedos sobre las hebras de Soul.
— Quiero chuparte la polla — repetía Soul, volviendo sus ojos a la magnífica cosa entre las piernas de Keeho. Larga, gruesa, atractiva y dura como hierro. — Lo he pensado toda la semana.
Su toque se volvía más fuerte y Keeho gemía, un leve temblor en sus piernas y mordía su labio inferior mirando al chico fascinado en sus rodillas frente a él. Ni sus más sucias fantasías se comparaban a este momento.
— Ve con cuidado — decía con sus dedos enredados en el suave cabello de Soul. — Me gusta tu pelo — decía con su voz ronca.
Shota detenia sus masajes y lo miraba incrédulo. — Me gusta tu polla. ¿Podrías dejar de ser tan suave conmigo? — pedía con sus ojos fijos en Keeho.
— No quiero ahuyenta-.... ¡Soul! — la segunda mano libre de Soul apretaba sus bolas y había tirado de su polla dándole una leve advertencia de que iba a durar poco.
— No vas ahuyentarme. Es increíble que yo tenga que decirte esto a ti, pero déjate llevar, carajo — susurraba ronco con sus ojos negros fijos en un Keeho que mordía su labio inferior. — No seas cuidadoso, no pongas excusas por mí, sólo-... Juega conmigo — susurraba acercando sus labios al glande rojo y brilloso de un Keeho que aspiraba con fuerza cuando la primera lamida de esa lengua húmeda pasaba por la punta de su polla, curiosa, cautelosa y con sutil presión.
— Mmm... Joder — un susurro bajo y ronco. Una sensación que lo había hecho apretar sus ojos y enredar sus dedos en el cabello suave de un Soul que sentía el sabor de Keeho bailar en su boca.
Su lengua pasando por esa zona mojada y cruda, sobre la abertura de una polla. De la polla de este hombre, lo había hecho sentir como la suya propia se contraía en esos skinnys ajustados y un gemido se formaba en la parte posterior de su garganta cuando alzaba la vista y miraba a Keeho para posar sus bonitos labios sobre la punta gruesa y atractiva.
"Mmm"... Keeho sentía sus piernas fallar, Shota sentía que su cuerpo había vibrado junto con ese gemido a la par y el glande de esa gran polla en su boca se sentía tan jodidamente bien.
Una polla no debería sentirse tan bien en su boca. Quizás un poco más y lo encontraría aberrante. Así que la miraba, salivando y se metía más del inicio y sentía esos dedos apretarse en su cabello y el cuerpo de Keeho temblar. Oh, un shock de adrenalina y euforia que lo habían hecho empujar su pelvis en un embiste fantasma desde su posición.
— Carajo, carajo... — Keeho balbuceaba entre dientes.
Había desvirgado a varios hetero-curiosos y cada uno había sido diferente entre síy a la vez similar. Pero Soul se sentía como toda una droga nueva inyectada en sus venas, las mismas que estaban completamente hinchadas en su gruesa y larga polla cubierta poco menos de la mitad por la bonita boca ajena. Soul no había retrocedido, él estaba ahora, pasando su lengua en círculos alrededor de su glande mientras mantenía la polla en su boca, masajeaba desde el eje hasta sus labios y luego ejercía masajes sobre las pelotas de Keeho.
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JUNE 28 | keesoul
FanfictionHaku Shota lleva una relación de cinco meses y monedas con su bonita y despampanante novia pero su amistad de más de diez años con Kim Jongseob, su descarado amigo gay y una invitación camuflada a la marcha de orgullo LBGTQ+ lo ponen en una inespera...
