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Soul estaba seguro que la había jodido. Keeho contestaba sus mensajes de forma tardía y no había vuelto al restaurante. Al menos no al día siguiente y la semana estaba terminando. Ellos no abrían los fines porque gracias al cielo el trabajo iba muy bien y los fines podían descansar, así que si Keeho no pisaba el restaurante esa misma tarde él tendría que buscar alguna excusa para verlo.

<<<¿Por qué necesito verlo? >>> peleaba consigo mismo.

A decir verdad, tampoco necesitaba una excusa, Keeho había dejado en claro que podían verse cuando Shota lo necesitará y a decir verdad estaba interesado en algún plan de fin de semana. Él necesitaba pasar tiempo con alguien. Seob estaba formalizando con el tal Theo y Giselle ya no era parte su vida, él necesitaba hacer algo y Keeho era tan soltero y gamer boy como él, podrían juntarse y hacer algo tranquilo. Eso era totalmente amistoso ¿o no?

— ¡Hyung! — la voz de Intak sonaba feliz y un poco coqueta. Soul giraba creyendo que le hablaba a él, pero en realidad estaba abrazando al tipo que acababa de entrar esa tarde medio lluviosa.

<< Keeho >>

Su pulso se aceleraba, algo estaba muy mal con él cuando sentía sus manos sudar y su corazón precipitarse. Keeho sonreía a Intak hermosamente, hasta un poco mucho coqueto.

Soul no sentía un nudo en su estómago, se sentía él, todo un maldito nudo y tenso, para nada feliz viendo como ese hombre empleaba su encanto con su empleado. Su muy atractivo y grande empleado. A Keeho no le gustaba Intak físicamente, envidiaba la altura y contextura del tipo, pero luego su personalidad era la de un Golden retriever despistado y adorable.

Pero no le gustaba que ese Golden pareciera estar despierto esa tarde. Intak era más alto que Keeho y que él por unos buenos centímetros, pero su pose extrañamente sumisa y el porte engreído y atractivo de Keeho parecían hacerlos lucir a la inversa. Como si Keeho tuviera casi un metro noventa e Intak un metro ochenta.

— ¿La lluvia te trajo? — soltaba el chico. — Tu pelo húmedo se te ve muy bien.

Soul apretaba sus dientes cuando los veía hablar más bajo y sonreír, así que no se daba cuenta cuando ya estaba caminando en dirección a ellos sin poder detenerse.

— Entonces debe-...

— ¡Kyo!  — saludaba.

El susodicho recibía a un Shota que lo abrazaba a modo de bienvenida, interponiendose entre él e Intak. Los ojos de Keeho se abrían un segundo, pero sonreía, no expondría a Soul y su extraña posesividad.

— Soullie... ¿Cómo has estado? — decía cortando el abrazo y palmeando el hombro del otro hombre.

"Oh, vuelvo en unos momentos" decía Intak.

Soul sonreía con diversión y Keeho negaba con su cabeza riendo ladino.

— ¿Qué? — preguntaba mirando hacia atrás notando que Intak ya no estaba allí, cuando volvía a mirar a Keeho lo veía de brazos cruzados y con una sonrisa divertida. — No lo hice a propósito se defendía.

— Yo no dije nada, cariño — susurraba Keeho.

Soul sonreía. — Se siente raro que me digas "Soullie" — exclamaba.

Keeho sonreía. — Decirte "Fresita" o "cariño" frente a Intak hubiese dado un mensaje equivocado — respondía. — Sé que no hubieses querido eso.

<< ¿No? >> pensaba aturdido.

— Por supuesto que no, el Golden haría preguntas luego — respondía Shota, llevando a Keeho a la que creía era su mesa favorita.

JUNE 28 | keesoulHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora