Keeho había dejado a Taeyong en un auto luego de escuchar como le rogaba y planeaba la muerte de Shota para que dejara su apartamento. Primero había sido un poco chistoso, luego Keeho sentía que quería golpearlo. Y no se consideraba amante de la violencia. Lo bueno es que su polla se había desinflado en el trayecto.
Cuando suspiraba y volvía a su apartamento, encontraba a Soul sentado en su sofá fregando sus ojos. Keeho estaba igual o más agotado que él y no sabía cómo afrontar esta situación. Hasta que Soul alzaba la vista y lo miraba. Él se veía apenado, atormentado y Keeho no sabía si tenía fuerzas suficientes para excusar sus últimas acciones.
— ¿Quieres dormir? — preguntaba desabotonando su camisa.
Cuando lo miraba Shota estaba colorado y con los ojos llenos de pánico. Keeho parpadeaba y se miraba a sí mismo.
— Dios, quita esa cara de susto — decía exhausto. — Estoy muy cansado, solo quiero dormir ¿Quieres dormir aquí? Puedo darte mi cama si lo prefieres.
— Estoy bien... — susurraba Soul.
Cuando Keeho asentía desaparecía camino a su habitación y Soul se sentía fatal, como se venía sintiendo hacía bastante ya. Desde que había decidido volver a casa de Keeho y quedarse sentado en su puerta rogando que si volvía con su cita, fuera en su apartamento y no al ajeno. Él quería totalmente sabotear su noche.
Y lo había hecho, pero no se sentía tan bien como había esperado. O sea, se sentía bien saber que nadie estaba encima de Keeho y él había visto a ese twink de nombre Taeyong estar encima de Keeho hasta que se toparon con él en el suelo, y se sentía tan incorrecto que aquel aberrante acto le había dado el coraje de decirle a Keeho que él no estaba moviéndose de allí.
Pero ahora, viendo a Keeho agotado y apagado, él no iba a pegar un ojo en toda la noche, necesitaba aclarar las cosas y pedir perdón a su amigo. Por cierto estaba siendo un pésimo amigo, por lo que sus pies se estaban moviendo por dónde Keeho se había ido. Cuando llegaba a la puerta de dicha habitación la encontraba semi abierta, o semi cerrada. Su mente divagaba en la definición correcta de eso cuando asomaba su cabeza y veía a Keeho sin camisa.
La piel blanca tenía destellos de sudor en su columna, sus hombros relucían anchos y perfectos, la forma en que bajaba sus ojos y veía su cintura diminuta y sus largos brazos sutilmente marcados mientras estaban flexionados y uno sostenía el cigarro en su boca y el otro encendía el mismo. Su pantalón estaba desabrochado con el cinturón desprendido y cayendo a los lados haciendo que el borde del boxer negro reluciera ahí, demasiado sexy.
Shota estaba mirando en detalle absolutamente todo. Relamiendo sus labios, sus ojos se movían y miraban en detalle al hombre en la habitación, dando una calada intensa y dejando caer brazos y cabeza hacia atrás mientras largaba el humo en dirección arriba.
Un suspiro lo abandonaba y Soul sentía su boca seca. El escalofrío volvía y el calor se creaba en su nuca, incrementaba cuesta abajo y se centraba justo en su zona sur. Algo estaba muy mal con él si Keeho despertaba todo tipo de-... Cosas extrañas y señales confusas en su cuerpo y en su cabeza.
— ¿Que carajos pasa contigo? — susurraba para sí mismo. Se regañaba porque debía de golpear, entrar y disculparse, pero a cambio de eso se quedaba parado en la puerta mirando como un maldito fisgón.
Pero cuando estaba a punto de hacer eso, Keeho simplemente se quitaba lo que restaba de ropa y el azabache se quedaba viendolo en toda su gloria. Tal y como había llegado al mundo, excepto que con musculos extras y... Oh, Keeho giraba para tomar la ropa del piso y Soul mordía su labio inferior.
Esto no era nada nuevo, había crecido siendo básicamente un deportista promedio y ver a un tipo desnudo ya no le sorprendía, pero ver a este tipo desnudo, no solo lo tenía en una parálisis de pura sorpresa y extraña excitación, sino que ni siquiera podía apartar sus ojos. Aunque se sintiera tan fisgón y morboso como nunca jamás en su vida, Shota no podía dejar de mirar absolutamente todo lo que podía desde su lugar.
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JUNE 28 | keesoul
FanficHaku Shota lleva una relación de cinco meses y monedas con su bonita y despampanante novia pero su amistad de más de diez años con Kim Jongseob, su descarado amigo gay y una invitación camuflada a la marcha de orgullo LBGTQ+ lo ponen en una inespera...
