La cama se sentía fría y amplia sin el, otra misión. Odian las misiones, desde que no mata tenía que hacer más trabajos de campo y oficina; la oficina estaba bien pero el trabajo de campo era revisar otras sucursales bajo el mando de la port mafia y eso significa, sin Ryu varios días.
Atsushi daba vueltas en la cama, podía sentir la ausencia, suspiraba profundo por ello y solo lo anhelaba mirando el espacio vacío de su acompañante
— tranquilízate Nakajima, Ryu vuelve mañana —
Se dijo a sí mismo.
Se volteó viendo el espacio vacío, talló con su mano la parte vacía de la cama, la sábana aún tendida de su lado; qué doloroso era no tenerlo pero era aún peor solo de recordar su ausencia; lo hacía pensar cuántas veces estuvo a punto de perderlo.
Cerró sus ojos
Llevó su mano lento con su cintura y se detuvo en su pelvis, comenzó a acariciar solo para relajarse. — Relájate, no pienses — se dijo a sí mismo, pero su subconsciente pensó en más, siguió acariciando.
Siguió imaginando al mayor y cuando se dio cuenta, si, estaba levantado. — ¡Oh vamos! — se quejó.
El ya lo sabía, ya lo habían platicado. Ryunosuke podía meterle muchas cosas en su juegos pero solo quedaba satisfecho si era el, si era su calor. Ya fueran sus manos o su miembro dentro pero lo necesitaba a él.
Atsushi dejó su mano pasar, comenzó acariciarse como si fuese un pequeño perrito. Usando solo la palma de su mano, suave y repetido.
El pequeño tigre se puso duro y Atsushi suspiró. — Aahh malditos pantalones
Se quitó la ropa, rápido y simple.
Tomó la almohada de Ryunosuke, la puso en su espalda baja — Na, más — tomó su almohada. Mismo lugar — ahora si. Altito.
Tomó su miembro, comenzó a masturbarse con su mano dominante, jalando y empujando, arriba y abajo, usaba el dedo pulgar para acariciar su glande y con su mano libre la usaba para jalar su pezon izquierdo. Buena coordinación.
Podía ser flexible pero su combinación no estaba funcionando.
Se levantó frustrado, el pequeño tigre estaba duro. Así que... en realidad no lo pensó.
Camino frustrado y terminó en el armario. Del cual no entro pero tampoco a salido.
Tomo una vieja gabardina de Akutagawa.
La olió como un animal salvaje en pleno apogeo, comenzó a masturbarse más rápido. Volvió a oler, un poco más
Atsushi sintió que sus piernas temblaban. No, él no solía usar su miembro para terminar pero esta vez lo necesitaba
Incómodo por el temblor de sus piernas, se llevó su erección y la gabardina a la cama. Dejó la gabardina encima de las almohadas, se acomodó encima
Sus rodillas en la cama, se sostenía con su izquierda y se masturbaba con su derecha pegando su nariz a la gabardina.
Su movimiento era de pura muñeca, arriba abajo, corto y rápido. Sintió los espasmos. Su brazo izquierdo falló pero logró terminar
Terminó quedándose dormido sobre la gabardina.
A la mañana siguiente despertó, pegado a la gabardina, la separó de su vientre y suspiró; lo llevó directo a la lavadora
Se paseo por la casa y luego fue a lavarse, un baño con agua tibia; se puso un boxer y la camisa casual de su novio.
Abrió las ventanas, comenzó a limpiar y puso algo de música. Vio lo mucho que hizo, se recargó en el mueble, el respaldo duro y grueso, el olor a el proveniente de la camisa. Sonrió.
Fue por su caja de juguetes, sacó un juguete, esta vez si quería uno. Lo puso sobre el respaldo del mueble, el lubricante no podía faltar.
Comenzó con el mismo y sus dedos, ya llevaba varios días sin su novio. Apretó sus labios, sus dedos ya estaban acostumbrados a abrirse camino. Cuando se sintió listo. Revisó su juguete, que tod estuviera bien lubricado
Lo pasó entre sus glúteos, sintiendo el líquido del lubricante emparrar sus glúteos, sus dedos ya resbalados lo ayudaron a irse sentando sobre de el
Bajo lento sintiendo el grosor, como sus paredes se iban ajustando, esa sensación de entrar en algo con dificultad, buscar el placer aún en el más pequeño rincón y ese cosquilleo que venía con el pequeño miedo de lastimarse pero impaciente por meterlo.
Entro todo, hasta que no pudo más, agachó su cuerpo encorvando la espalda mirando su hazaña, estaba todo dentro, solo se veía el borde circular, suspiró aliviado, estaba feliz, cómodo, lleno.
Entonces escucho su teléfono sonar, no le importó lo dejo ser, no quería ni moverse aún, sabía que una vez que empezara no iba a parar
¿La ciudad? Después, primero era su necesidad
Se sostuvo del mismo respaldo, la parte que quedaba firme, moviendo su cadera, adelante y arriba, y bajando con una inclinación atrás, entrando profundo — mmm aaah... — expresó sin miedo — mmmgh
Siguió con el vaivén. Sus pantorrillas estiradas y sus pies en punta.
Miro su caja de juguetes, con manos temblorosas con el juguete aún dentro, se inclinó para tomar sus balas vibradoras.
Todo su cuerpo seguía temblando mientras pegaba el par de balas en cada uno de sus pezones.
Entonces una vez todo listo, las encendió. Sus ojos se llenaron en todo amarillo, se comenzó a mover rápido — aaah ¡AAH RYU! — gritó sin respuesta pero si movimiento.
Su vaivén fue más rápido y rudo, sus pezones no los soportaba y no dudo en estirar su mano alcanzó apenas un juguete, no muy grueso ni largo pero lo suficiente para entrenar su boca.
Arriba, en medio y abajo, era llena en totalidad, pensando en su pareja, en sus juegos. No pudo aguantar mucho.
Primero apagó las balas. Saco con cuidado pero sus piernas no eran buenas, cayó sobre el mueble temblando quejándose y se quitó el miembro de su boca, respiró agitado — aaah Ryu — gritó ya sin nada pero aún estremeciéndose, apretando, deseando más toque. Un toque que no podía tener.
Dos días después Ryunosuke llegó por la noche, miró confundido — Atsushi cambió los muebles — miró su celular — ¿usó mi tarjeta?
Fue a la habitación, lo encontró durmiendo, no quiso despertarlo, así que fue a tomar una ducha y regresó a su lado a la cama.
Al día siguiente, Atsushi despertó viendo a Ryunosuke a su lado, sonrió y se acercó besando su mejilla. El mayor despertó con eso, le sonrió. — buen día Atsushi
— Buen día, disculpa dejarte tanto tiempo solo. ¿La pasaste mal?
Atsushi le sonrió — nah, solo extrañándote pero redecore
— Eso vi, ¿no te gustaba el viejo mueble?
— Estaba algo... húmedo
— ¿húmedo? ¿Tenemos fuga?
— tranquilo amor, ya lo resolví todo, solo duerme un rato más
— ¿sabes de qué tengo ganas después de una semana sin ti?
— aaay amor, ahorita no — se quejó — déjame dormir más
— aaa Atsushi, vamos, te he extrañado mucho amor
— Nooo estoy cansado
— ¿mucho trabajo?
Atsushi solo sonrío — Si, mucho esfuerzo. Déjame dormir un poco más
— de acuerdo
Ryunosuke besó su frente y lo abrazó. Atsushi mantendría el secreto por ahora.
...
Será un secreto entre nosotros y Atsushi
¡Gracias por leer!
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Couple Roll
FanfictionAtsushi se dio cuenta que se había enamorado Ryunosuke se dio cuenta que se había enamorado El internet a veces puede ser tu mejor amigo cuando eres inexperto en tener relaciones sexuales con tu pareja homosexual. ¿Que más puedo decirles? Otro Fan...
