CAPÍTULO 93.

231 25 10
                                        

Estaban en una tarde fría, llevaban calentadores, y suéteres aun en la casa, Akutagawa suspiro profundo mirando a su pareja – Atsushi

- ¿sí?

- Vamos de paseo

- Pero ahora, hace frio

- Confía en mi amor, ponte ropa calientita, iré por el auto

- Uuuy pedirás el auto ¿Qué haremos?

- ¿no te dije ya que hacer?

- Si, voy

Akutagawa hizo una llamada, Atsushi fue a ponerse ropa abrigadora. Como no sabía que harían, Atsushi tomo unas frituras, y se acercó al azabache, este le sonrió - ¿quieres más abrigo? – pregunto el menor

- No tranquilo, ya tomé lo que me cubrirá

- Ok amor, ¿A dónde iremos?

- Iremos a dar la vuelta, tu tranquilo.

El auto no tardó mucho en llegar, ambos chicos subieron, Akutagawa conducía, Atsushi miraba alrededor, solo estaban dando la vuelta, las luces de una Yokohama tranquila, era romántico, eso hizo al menor mirar al mayor, siempre encontraba alguna nueva forma de sorprenderlo.

Había pasado mucho tiempo, algunas dudas llegaron después de su primer año juntos pero la verdad es que no se han perdido el uno al otro, el mafioso siempre encuentra una forma de sorprenderlo, pero ¿y él? ¿Qué tenía él para darle? ¿acaso había algo en especial en su ser?

El mafioso lo miro de reojo, ver a Atsushi pensativo le daba paz, pero también risa y a veces preocupación, giro el volante para dar vuelta en una avenida poco concurrida, - ¿pasa algo tigrecito?

- Pensaba cosas

- ¿Qué cosas?

- Cositas

- Cuéntame

- Pensaba que eres mucho para mí y como hemos llevado nuestro tiempo juntos

- Eso me encanta

- Y pensaba si yo era algo para ti, quiero decir, tú me das mucho, sabes cómo hacer las cosas, y quieras o no, siempre termino siendo consentido por ti ¿acaso yo te doy algo valioso en este mundo?

- Atsushi, ¿de qué hablas? Me das amor, me das paz, me das un sentido a esta vida que llevo, llegar a casa y encontrarte sano y salvo es todo lo que quiero hacer de mis días.

- Eres tan lindo Ryu

- Si y bueno...

- ¿Qué pasa?

- Había planeado que me lo hicieras en el auto por eso estás calles vacías

Atsushi se sonrojo, se puso a reír – nunca cambies por favor

- Eso intento, pero tú eres muy tierno con cosas así

- Bien, vamos a hacerlo.

Ryunosuke continuaba conduciendo, tenía la calefacción, tomo autopista, Atsushi mientras se iba quitando prenda por prenda y dejando todo atrás, el azabache lo miraba de reojo desvestirse, impacientándose - ¿puedes apurarte?

- No, mantén tus ojos sobre la carretera

- Atsushi, lo traigo bien duro, apúrate

- Tendrás que esperar.

Atsushi termino su ritual, quedo totalmente desnudo, se acercó al lado del conductor pasando por encima de la palanca de cambios, Ryunosuke seguía conduciendo mientras bajo el cierre del pantalón de su pareja – Atsushi, me encantas

- Y tú ya sabes cómo hacerme feliz.

Atsushi tomo el miembro del mayor, sus manos estaban calientitas por los guantes que había usado al salir de casa, Ryunosuke trago saliva, llevo una de sus manos a las piernas del menor, llegando hasta su entrada donde comenzó a acariciarlo.

El menor solo se dedicó a sostener el miembro del mayor, lamerlo y meterlo en su boca, succionaba de vez en cuando haciendo a Akutagawa apretar el volante y tensar su mano entre los glúteos del menor. Logro terminar haciendo a Atsushi tragar de él. Atsushi adoraba la sensación – Ryu, quiero que me lo metas – pidió. El azabache suspiro

- Déjame encontrar estacionamiento

- Si

Llegaron a una gasolinera, solo había un empleado en la tienda y no saldría por el frio. Ryunosuke movió el asiento y Atsushi se le fue encima – Ryu, quiero que me lo metas y que suene plop

- Hare que suenen tus nalguitas sobre mis piernas cariño, pero primero terminemos esto.

Ryunosuke la metió, Atsushi se abrazaba de él mientras el mafioso lo tomaba de la cadera para moverlo. – aah si, así de profundo me gusta

Ryunosuke solo podía verlo, su pareja, Nakajima Atsushi, sus ojos tan peculiares, su boca pequeña, su linda nariz, todo de él le encantaba y más escuchándolo gemir su nombre. - ¡Aah! Ryu estoy aquí – se quejó. Claro, estaba pensando en otras cosas, pero realmente era en él.

Lo dejo sobre sus piernas, su miembro totalmente adentro, Atsushi se quejó apretando sus labios, sus piernas temblaban y sus dedos se contraían sobre su ropa, sonrió. – espero tenerte así muchos años más – pidió.

- Bobo – se quejó

Sus piernas temblaban, su rostro enrojecido, Ryunosuke sonrió y lo fue soltando poco a poco, su miembro salió y sintió el líquido salir de su pareja – aah... Ryu...

Fue tomado por su torso, Ryunosuke lo acostó en los asientos de atrás y abrió sus glúteos - ¿qu-que haces? – cuestiono. Podía verlo perfectamente, su pequeño ano estaba enrojecido y palpitante, su líquido seminal cayendo lentamente – Ryu eso es vergonzoso

- Solo admiro como me llama tu interior, mira qué bonito se ve...

- Eres un pervertido

- Y tú el amor de mi vida

Le dio un beso haciendo a Atsushi quedarse callado y totalmente rojo.


El azabache lo tapo con unas sabanas por el frio y salió hacia la tienda, compro algo de chocolate caliente y algo de pan – noche fría – dijo el vendedor. El azabache sonrió

- Si, lo era.

Volvió al auto donde Atsushi descansaba ya, decidió regresar a casa, le quedaban muchas noches más por disfrutar.

...

¡Gracias por leer!

Couple RollDonde viven las historias. Descúbrelo ahora