Nunca he querido despedirme
Lo he demostrado, porque me he quedado cuando he tenido la oportunidad de irme
Siempre has sido tú el que me hacía sonreír
Y ahora por ti, no dejo de sufrir
No te quieres dar cuenta que lo nuestro hace tiempo ha muerto
Me duele más que a ti pero hay que decir adiós
No te acerques, que tu labia me confunde
Ya tus manos no harán que me desnude
Me encantaba tu voz y ahora escucho la mía
Es hora de decirte adiós, lloro pero el tiempo todo alivia
Tanto que me decías ¨eres mía¨, pensaba que era poesía
Era posesión, no era porque me querías
Cierra la puerta y vete, ya pronto lo haré yo
Entre versos y recuerdos, sufrirá mi corazón
Porque de los dos, yo sí amé de verdad
Espero que a la siguiente no le hagas ni la mitad
Podrás sustituir mi cuerpo, hasta mis besos
Pero nunca encontrarás una mujer con todos mis sentimientos.
Carmen Delia
