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En cada periodo vacacional de diciembre la familia Uzumaki y Namikaze estaba reunida para la gran cena de la compañía, y como había pasado desde hacía cuatro años Naruto no estaba, se iba con amigos o con alguna chica de la universidad.

—Es tarde y ni una llamada de ese chico, le pedí estrictamente llamar para avisar que vendría, no puede faltar a esta cena, no otra vez. Se lo prohibí, si lo hace tendrá serios problemas.

—Por favor, déjalo ya tiene veintidós años, no es un niño. –desde el sofá Hinata escuchaba mientras hojeaba distraída una revista. —Deja de pensar en él, está en una fiesta con sus amigos, ya llegara, mejor dime cuál collar se me ve mejor para esta noche.

—Lo siento querida pero no puedo dejar de preocuparme, ya sabes cómo conduce con unas copas de más.

—Pareciera que no conoces a nuestro hijo. Esta noche nos esperan, somos los ejecutivos más importantes concéntrate. Es noche buena.

Su esposo suspiro y con resignación asintió. Hinata permaneció en la sala leyendo desde su celular, cuando las campanas del reloj le indicaron que era las ocho de la noche.

—Ya es hora de irnos, la recepción está programada a las nueve. -dijo Hinata

Al ser la mayor sentía una gran responsabilidad de ser vista como toda una prodigio tal como Minato, Hinata había logrado tener un alto puesto en una de las compañías de construcción, dispuesta a irse a la cena se puso de pie para avanzar, justo en ese momento el teléfono sonó, miro a su alrededor, sin más se acercó para contestar.

—Casa de la familia Uzumaki...

En ese momento creyó sentir un flash back

Flash back

—¿Bueno? Casa de la familia Uzumaki...

—¿Hinata?

—¿Sí?

—¡Oh gracias a dios! Necesito urgentemente tu ayuda, supongo que mis padres ya salieron ¿No?, escucha atentamente...

Hinata llego casi sin aliento en compañía del chofer de la familia a la dirección otorgada por Naruto, estaba en la comisaria por haber chocado su auto en un poste, fue una suerte que no hubiera heridos.

Cuando Minato se enteró lo llamo a su despacho. Pero antes de que Naruto dijera siquiera algo pareció Hinata.

—Yo lo choque, lo tome prestado ya que una amiga mía me llamo, estaba en el mismo bar que Naruto así que...

—Pero ¿Cómo? Si tú estabas aquí en la casa

—Tenía que verla fue una de mis mejores amigas, no quería...mi carro está en la casa de Tinten así que se me hizo fácil...

—No lo puedo creer. Tú no eres así,

—Pensé que sería una buena idea y...

—¡Basta! No estuvo bien que te distrajeras, pudo ser fatal, no importa, pero debes saber que tendrás que afrontar un castigo

—¿Solo un castigo? ¡Pero Minato destrozo el auto de Naruto! –la señora Kushina entro al despacho sin más.

—Kushina por favor, el auto tiene arreglo, Naruto, mañana podrás ir a la agencia a elegir otro. -el no dijo nada solo permanecía en silencio en total asombro. —Lo siento hija, pero tendrás que darme las llaves de tu auto. Iruña te llevara a la universidad, si quieres moverte a algún lugar lo tendrás que hacer en taxi u otro medio por tres meses ¿Entendido?

Mi vehemenciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora