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—Pues bienvenido a la familia Neji, Hinata no ha parado de decir lo hábil que eres

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—Pues bienvenido a la familia Neji, Hinata no ha parado de decir lo hábil que eres.

—Padre por favor. -susurro ella sintiendo la cara roja.

—Muchas gracias señor, es un placer poder estar con ustedes, se que ha sido precipitado, pero no puedo ocultar lo que siento por su hija. En cuanto la vi me robo el corazón.

—Lo sé, es demasiado hermosa, aunque lo diga yo. -expreso Minato lleno de orgullo, mientras Hinata quería esconderse.

—Minato por favor. -susurro Kushina avergonzada, Karin solo miraba la escena con una sonrisa, Hinata tenia un mes de noviazgo con un joven abogado de gran prestigio.

Su padre no podía estar más feliz por ello.

—Hinata me dijo que tiene interés por las pinturas por lo que me atreví a traerle un regalo.

—Oh, gracias, de verdad que sabes cómo ganarte al suegro. -ella se tapo la cara deseando desaparecer, su papá estaba actuando raro, lo cual no pasó desapercibido por Kushina.

—Es todo un placer, aunque también traje regalos para los demás integrantes de la familia, espero sean de su agrado.

—No tienes que molestarte.

—Lo hago con gusto mi señora.

—Debo decir que estoy feliz de que mi Hinata haya tenido la fortuna de conocer a un gran hombre como tú, no puedo esperar a ver a mis nietos corriendo por aquí.

—¡Padre! Por favor.

—No pasa nada linda, vera, es lo que más deseo, cuando vi a su hija me dije, ella tiene que ser la madre de mis hijos, por lo tanto.

La mesa quedo en silencio mientras veían a Neji ponerse de pie para acercarse a Hinata, se arrodillo mientras sacaba algo de su bolsillo.

—Perdón si soy atrevido o precipitado, pero... Hinata, no puedo dormir sin hacerte esta pregunta ¿Te casarías conmigo?

Kushina se llevo ambas manos a la mesa mirando con suma sorpresa la petición de mano. Minato permaneció con las manos en los cubiertos en total atención.

Por su parte Karin miro seria la escena.

—¿Lo quieres?

—Pero qué pregunta es esa Karin.

—Es solo que...no te ves enamorada. Te ves como si...

—Es muy pronto para eso, es un buen hombre, es detallista, es caballeroso, apenas estamos conociéndonos.

—Pero ya eres su novia. -expreso de modo acusador. —A él se le ve muy feliz pero tu...por ratos te veo, no sé, como...

—Karin, no pasa nada seguro que me enamoro de él, no te preocupes, no estaría con un patán si es eso lo que te preocupa.

Mi vehemenciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora