Capitulo 32

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Su mirada no era la misma que tenia en el restaurante. Acabo de notarlo, sirvió el vino en un par de copas y las llevó a la cama. No sabia muy bien que decir... o tal vez era mejor que no arruinara el momento con mis tontas palabras.

Ella tenia razón en algo y es que por más que quisiera no podré dormir. ¿A quien trato de engañar? Ya perdí la cuenta de las noches en vela que pasé por estar pensando en ella.

Recibo la copa de vino blanco y me da una sonrisa coqueta antes de chocar nuestras copas suavemente.

-Salud. Porque hicimos un muy buen trabajo y nos merecemos disfrutar de esta copa de vino ahora- murmura con tranquilidad. Solamente asentí, intentando convencerme a mi misma de aquello y beber un poco.
Hace años que no sentía esta clase de malestar nervioso por miedo a que algo ocurra.

Se quitó su chaqueta con delicadeza y la dejó a un lado para recostarse de su lado de la cama reposando sobre su brazo. Estaba impecable, sexy, y con los ojos oscuros puestos en mi. Le di otro trago a la copa y me senté en la cómoda cama sin dejar de mirarla.

De repente la habitación era silencio. El tiempo parecía haberse detenido para todo el mundo. Y como si no existieran los pensamientos, me concentré en nosotras. Éramos solo ella y yo, por primera vez sentía que... estábamos en la misma sintonía.

Comenzó a balancear su copa de un lado al otro... pensativa.
Me quemaba no poder adivinar qué pensaba exactamente.

Respiré antes de acabar mi copa para servirme un poco más y llenar la suya. Levanta sus preciosas cejas hacia mí.

-¿Puedo hacerte una pregunta? -rompí el silencio. Asintió sin dudar, como si estuviera expectante.

-Estaba esperando que lo hicieras.

-¿Recuerdas ese día que salimos con Cosmo y él te preguntó por qué te casaste con Robbie? -empecé. -Tardaste un poco en responder, ni siquiera lo hiciste directamente. ¿Por que? ¿Qué estabas pensando cuando preguntó eso? -la miro fijamente y bebe de su copa. He pensado mucho en eso.

-Que buena pregunta- susurra y suelta una risa amarga. -Yo... si me acuerdo que me preguntó eso.

-Mjm, y dudaste en contestar...

-No estaba segura de saber la verdadera razón por la cual me había casado y no quería decirle mentiras a Cosmo- admitió y miró hacia otro lado.

-¿Por que no estabas segura? ¿Qué pensabas?

-¿A que viene todo esto? -me mira, y noto que su rostro cambia un poco. -Si yo te preguntara por qué te casaste con Colin, ¿tu que me dirías? -refutó.

Fruncí el ceño, un poco decepcionada.

-Te diría la verdad, me casé porque estaba embarazada de Cosmo- dije con obviedad. -Tu dijiste que te casaste con Robbie porque lo amabas, ¿todavía lo amas? ¿Después de todo lo que te hizo padecer con el tema de la maternidad?
Ahora... ¿lo amas?

Por dentro, moría de la ansiedad y del miedo de escuchar su repuesta. No quería hacerlo. Pero quiero saber. Quiero escucharla y dejar de torturarme con mis propios pensamientos.

-Tenemos nuestros problemas sin solucionar, pero... todavía es mi esposo. Y lo amo- soltó esas palabras con tanta frialdad que escuché romperse esa pequeña ilusión que tenia dentro de mí. Se levantó de la cama dándome la espalda y dejó su copa en la mesa de noche. He arruinado el ambiente con esa pregunta, mierda.

Una cachetada habría dolido menos. O quizás dos.

-Lo amo porque me acompañó en mi peor momento...-continuo hablando y terminé mi copa rápidamente. -Sin embargo, no lo amo como antes, o lo suficiente porque estoy aquí, bebiendo una copa, en un hotel...- vi su camisa caer al suelo y mi respiración se cortó. -Deseando a una mujer, estar con ella y no con él. Lo que me convierte en una pésima esposa... -se voltea para quitar la copa de mi mano. -Él también es un mal esposo, pero no como yo.

No Body, No Crime - ScarzzieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora