Capitulo 34

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Para mi suerte, papá no me dejó sola hasta que logré calmarme un poco. Desayuno conmigo y en ningún momento mencionó a Robbie.
Tiré los papeles a la basura, pero me di cuenta que no servía de nada hacerlo cuándo recibí una llamada a mi teléfono. 

—Buenos días, habla el señor Afford. Abogado de Robert Armett, ¿hablo con su esposa?

—Ella habla— dije frunciendo rápidamente mi ceño. Y miré a papá que seguía cocinando el almuerzo.

—Qué bueno. La llamo para informarle que mi cliente realizó la petición de divorcio, la cual le llagará hoy mismo a su casa. Tiene 30 días para responder ante el tribunal. Espero su llamado.

No dijo ni una palabra más y colgó. Mi boca se abrió del asombro. "Abogado" no puedo creer que haya contratado al estupido de Afford. Me odia porque lo despedí hace más de 10 años tal vez.

—¿Quién era? —dijo papá.

—El abogado de Robbie, diciendo que hoy me llegará la petición formal. ¿Puedes creerlo?

Lo miré esperando su respuesta.

—¿Qué planeas hacer?

—¿Cómo que que planeo hacer? No pienso divorciarme— dije decidida. El subió sus cejas.

—¿Cuáles son las razones por las que seguirías casada con el? Es claro que no quiere seguir casado contigo, hija— dijo con tranquilidad. Me molesta pensar eso. Además, ¿que haré si me divorcio?

—No puedo hacerlo, papá. Va a ser un desastre mediático, y... ¿que se supone que diga?

—Mira, tu sólo haces tu trabajo. No tienes que darle explicaciones a absolutamente nadie. Debes tomar tus propias decisiones, hija, sin importar el resto— habló con mucha razón. Suspiré sentándome en una banqueta.
—No tienes que decidirlo ahora mismo, pero... ponte a pensar bien las cosas y la decisión que tomarás.

—No quiero divorciarme.

—Pero tampoco quieres estar con el, Lizzie. Tienes que ser realista y justa, por favor— me pide. —Ah, y llamar a un abogado cuánto antes porque no es un proceso corto y fácil.

—Si... si tengo abogado. Supongo que le escribiré. No lo sé. Joder.

Era lo último que me faltaba para completar esta semana de mierda. Entre el pequeño accidente del auto, que costó bastante arreglarlo, el que no haya quedado en la película que quería, estar lejos de Scarlett, y... simplemente mi vida entera. No sé cuándo se acabará esta peste horrible que me persigue.

—Podrías, tal vez, quedarte un par de días en casa con tu madre ¿que dices? Y te tomas un tiempo de este ambiente... para pensar todo y estar tranquila— propone papá.

No suena una mala idea. Creo que reduciría un poco mi estrés al no estar aquí en casa todo el tiempo.

—Puede ser. ¿No les molestaría?

—Jamas, hija. Bueno, ve a hacer una maleta, prepara tus cosas y yo me encargo de terminar el almuerzo— indicó volviendo a su labor en la cocina. Sonreí feliz de que estuviera conmigo hoy.

Me siento mejor. Papá tiene ese efecto a veces.

•Tres días después•

Estaba sentada en el sofá, cruzando mis piernas y tomando un café. Trabajando con mi laptop, leyendo informes de la fundación, y aprovechando para ponerme al día con todo eso.

Mi madre se sentó en el sofá al frente de mi sin decir nada. Solo clavarme su mirada.

—¿Sucede algo? —pregunté sin dejar de mirar el computador. Ella suspira y se sienta mejor en el sofá. Me asusta tanto silencio de su parte.

No Body, No Crime - ScarzzieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora