Cobarde. Cobarde. Cobarde.
—¿No quieres dormir? —su voz sonó muy cerca y suave. Dejo ir un suspiro. —¿Que pasa?
Llevo mi mano hasta su mejilla, para sentirla y acariciarla. Trato de relajarme.
—La noche que estábamos aquí, hablando sobre Robbie... y dijiste que no era parte de tu lista. Nosotras... estábamos... Mary-Kate te llamó y te fuiste, pero antes...— no pude formular la oración completa. Ni hacer la pregunta que quería.
—Si, lo recuerdo.
—Yo... yo... estábamos cerca y creí que... —tartamudeo. No me costaba ser honesta o sincera con ella, solo me costaba decirlo en voz alta. Poner lo que pienso en palabras exactas capaces de transmitir con exactitud lo que siento.
—Sólo dilo— pidió sosteniendo mi mano como si ella también quisiera hablar de eso.
—Estuviste a punto de besarme, Lizzie— lo dije. Por fin. Ahora si podía respirar mejor. —¿Por que? —ella se quedó callada. —¿Yo iba a ser tu consuelo por estar mal con Robbie? ¿O por qué querías besarme?
—¿Por que preguntas todo eso?
—Porque necesito saber. Necesito una respuesta—digo un poco frustrada. —Estoy cansada de pensar en eso. Somos mejores amigas, o quizás familia, y... me confundiste demasiado esa noche Llegué a pensar que quizás estabas interesada en mi de esa manera o... no lo sé..
Me acomodo mejor alejándome un poco de su cuerpo. No me causa incomodidad, pero me siento invadida -no físicamente-.
La cercanía reaparece porque con su brazo me atrajo hacía ella todavía más que antes.
—No te alejes— suplicó. Joder, detesto cuando utiliza a voz baja, suave, casi sensual. —No eres la única que está confundida— admitió sorprendiéndome. —Pero no. No era por consuelo. Y lamento si te molestó... yo... estaba dejándome llevar por el momento. No quiero que...
—Ya no quiero hablar— la corté rápidamente. No estoy segura si soportaré lo que ella dirá. Mi estómago estaba hecho un nudo de nervios. —Mejor... vamos a dormir. Olvidemos todo esto... tú estás... con muchas copas encima y... yo no debería aprovecharme de eso para hablar de cosas serias.
Se me acabaron las palabras a causa de su rostro frente al mío. Comencé a sentir su respiración mezclarse con la mía, ambas pesadas. Su nariz pequeña rozaba con la mía. Maldita sea. Tenía sus labios a menos de dos centímetros y no soy capaz de hacer algo.
Me quedé helada. Sin respirar o saber que hacer. Mi cerebro no era capaz de coordinar un pensamiento lógico en este momento donde todo lo que sentía era su calor corporal.
Contuve la respiración sintiéndola casi sobre mí, mis huesos temblaban, mi carne dolía.
No fue hasta que sentí sus labios apoyarse en mi mejilla que solté todo el aire que tenia en mis pulmones.
Besó mi mejilla torpemente y de manera prolongada. Mi mano subió por su brazo, aliviada.
—No me arriesgaría a perderte, cariño. Por nada en el mundo— susurra en mi oído. —Sabes que te quiero y sé que me quieres... —vuelve a dejar otro beso en mi mejilla y siento su mano abrazar mi cintura con fuerza.
—Lizzie... —digo apenas pudiendo pronunciar su nombre. Quería que dejara de tocarme porque... necesitaba controlarme. Pero si lo hacía, le rogaría que me abrazara igual. —No podemos... no podemos hacer nada... yo...
—No haremos nada— aseguró.
Dejó un beso en mi otra mejilla y se recostó en su almohada otra vez. Me acerqué a ella, escondiendo mi rostro en su cuello. Sentía su delicioso perfume...
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No Body, No Crime - Scarzzie
Fiksi PenggemarDetrás de las luces de Hollywood, dos estrellas de cine encuentran un amor prohibido. En un mundo donde la fama y la privacidad son un equilibrio delicado, Elizabeth y Scarlett, se ven reunidas por el destino. A medida que su amistad se profundiza...
