Mierda.
Siempre supe lo delicada que es la línea entre la salud y la enfermedad. No solamente porque lo aprendí cuándo Rose se enfermaba de pequeña, sino porque viví en carne propia pasar días en el hospital llena de incertidumbre y miedos.
Esperando que alguien me dijera que todo estaría bien.
Pueden pasar meses, incluso años, pero la sensación helada y desconcertante de sentarme en la sala de espera de un centro de salud no me abandonaría nunca.
Mi abuela siempre decía que teníamos que comer muchas manzanas para mantenernos lejos de los doctores, ella lo hacía, pero no fue suficiente para que se salvara.
Observar sin descanso el rostro entristecido y angustiado de Lizzie me recordaba a mi misma. Su silencio reflexivo dañaba un poco mi corazón. Me lastimaba no poder hacer mucho por ella y su tranquilidad, no la culpaba.
No se le escaparon más que suspiros hasta que aterrizamos en Los Ángeles y llegamos a la clínica.
La tensión en el aire podía cortarse con tijeras. Al ver a sus hermanos, me di cuenta que estaba feliz de eso, pero no bajo estas circunstancias.
—¿Dónde está mamá? ¿Ella está bien? ¿Mary-Kate, qué sucedió? —fueron las primeras palabras de Lizzie. Ni siquiera había saludado a sus hermanas y la entiendo. Estaba desesperada.
—Lizzie, tranquila— expresó Ashley. Noté su mirada triste y ojos rojos. Han estado llorando. —Está en la habitación con papá, pero debes entrar tranquila—.
Ella suspiró un poco molesta y me dio una última mirada antes de caminar hasta la habitación de Jarnett.
Sé que está molesta por no haberse enterado antes, pero entiende que mucho no podía hacer.
—Scarlett, ¿cómo estás, cariño? —la primera en acercarse a abrazarme fue Mary-Kate. Correspondi su abrazo con mucha fuerza, se que la necesita.
—Yo estoy bien, ¿ustedes? ¿Que noticias hay sobre Jarnett? —contesto con media sonrisa. Ashley me da un abrazo también.
Ambas se quedan en completo silencio, mirándose entre sí, y sé lo que significa.
—Está estable y pudieron llegar a un diagnóstico... pero... —intenta contarme Mary-Kate.
—Es grave— murmura Ashley.
Ni siquiera me atreví a preguntar de qué se trataba. Me distraje por el sonido de los sollozos lejanos, eran de Lizzie, probablemente.
Las gemelas regresaron a sentarse y solté todo el aire que tenía en mis pulmones antes de sentarme con ellas.
—Lo lamento... —.
—Está bien, no... ¿te quedarás aquí? Debes estar cansada por el viaje... fue largo y... nosotras nos quedaremos con Lizzie— habla Ashley mirándome.
—Me quedaré hasta que deba volver a grabar. Falta un poco para eso, no se preocupen por mí— aclaré tranquila.
Observo a mis alrededores, otro pasillo blanco, los mismos rostros afligidos por la salud de su familiar, todo se siente tan conocido.
—¿Qué tal les fue en el viaje? Ashley dijo algo sobre lobos, ¿es cierto que los vieron? —consulta Mary-Kate. Asentí rápidamente.
No pude evitar sonreír al recordar ese precioso momento.
—Vimos a los lobos costeros, preciosos. Y el viaje en general, fue... perfecto— les comento. —Tengo un video—.
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No Body, No Crime - Scarzzie
FanfictionDetrás de las luces de Hollywood, dos estrellas de cine encuentran un amor prohibido. En un mundo donde la fama y la privacidad son un equilibrio delicado, Elizabeth y Scarlett, se ven reunidas por el destino. A medida que su amistad se profundiza...
