Desconsuelo que me apena,
silencio que me asfixia.
Hundiendo mi ser, en el lago del lentamente enloquecer.
Ahogándome con mi propia angustia,
tan solo por no saber descifrar,
aquella incógnita de mi vida,
que tanto, me hace tener que dudar.
Imploro poder hallar una respuesta,
antes de que se culmine mi sentencia.
Esa que yo misma me apliqué,
en un fallido intento de dispersar,
esos pensamientos, que me tratan de silenciar.
Desconsuelo que me apena,
silencio que me asfixia.
Seguiré en busca de ese por qué,
suplicando a mi alma, que se trate de querer.
