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Renuncia de derechos, los personajes que salgan aquí son de sus respectivos autores.

Rossweisse estaba con el ceño fruncido.

No entendía nada. No entendía por qué de entre tantas valkyries Odin-sama le estaba mandando an ella a encargarse de Goku.

¡Como si fuera un niño pequeño!

Ahora le tenía que llevar el desayuno.

Esto estaba siendo algo inaceptable.

Toc Toc Toc

Rossweisse tocó la puerta con desdén pero no fue abierta de inmediato. Es más, esperó varios segundos y todavía nada.

Toc Toc Toc

Volvió a tocar todavía más fuerte que antes pero nadie abrió la puerta, hasta que tras veinte segundos fue recibida por Goku.

-¿Uh? Ah... hola -habló Goku entre bostezos sin entender qué hacía Rossweisse ahí a estas horas.

Había regresado de Kuoh hace dos horas, entre otras cosas porque su habilidad consumía mucho MP y debía esperar cierto tiempo hasta poder volver a usarla.

Pasó toda la noche con Tsubaki, aprovechando que tenían la casa para ellos dos solos. Aunque no todo fue sexo ya que se quedaron dormidos abrazados durante buena parte de la noche.

-¿Cómo que hola? ¡¿Por qué no abrías la puerta?! -reclamó Rossweisse descansando las manos en su cintura.

-Porque estaba durmiendo -respondió Goku rascando su cabeza con una sonrisa y Rossweisse suspiró sin más.

-Te traigo el desayuno -habló la chica desviando la mirada ya que para ella era vergonzoso que una valkyrie de su nivel le estuviera dando el desayuno a un simple chico de Midgard.

Aunque en teoría eso hacían las valquirias con los Einherjar.

-Oh, ¡gracias me estaba muriendo de hambre! -exclamó Goku con lágrimas cómicas alrededor de los ojos y Rossweisse soltó una pequeña risa- ¿Por qué no vienes a desayunar conmigo?

-¿Y-yo? -Rossweisse se quedó perpleja y antes de que pudiera reaccionar Goku la empujó hacia dentro sin que ella pudiera oponerse- ¡O-Oye!

-¿Esto es del jabalí mágico del que me hablaste anoche? -preguntó Goku con curiosidad y la chica negó rápidamente.

-Es hidromiel con galletas del Valhalla, huevos de águila y una manzana de Idunn cortesía de Odín-sama -habló Rossweisse dejando la bandeja sobre la mesa de noche.

-¿Una manzana dorada? -preguntó Goku sorprendido.

-Es la manzana de la juventud eterna y la fertilidad para los dioses. Como no tienes sangre divina supongo que solo te dará mucha energía -respondió la peliblanca.

Goku se sintió bastante curioso y probó un bocado de aquella manzana. Al instante en que tragó, sus ojos se abrieron como dos platos y sus músculos se ensancharon.

-Me siento... ¡genial! Tenías razón -chilló Goku sonriendo como un niño. Sentía que podía derrotar a quien sea, nunca antes había tenido tanta energía- Te lo agradezco.

-En todo caso sería a Odín-sama -Rossweisse desvió la mirada ante la sonrisa radiante de Goku- Come que tenemos que irnos.

-¿Ya? -preguntó Goku sorprendido.

-Así es, iremos a primero a Alfheim ya que ahí los elfos de luz tienen portales que conectan con Niflheim -contestó la valkyrie.

Alfheim era el reino de los elfos de luz, unos seres que dominaban la magia incluso mejor que los dioses, salvo Odín que era el dios de las runas.

Soberano de los muertos.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora