Cupido, el dios del amor, también llamado como el dolor y el ángel romano.
Siglo II d.C, Roma, casa de Dioniso, el dios del vino.
Cupido y Dioniso están comiendo cuando el dios del vino, es decir, Dioniso le ofrece a Cupido una bolsa llena de monedas de oro por lanzar una flecha en el corazón de Invidia, la diosa de la venganza.
Cupido se opone sin siquiera mirar la bolsa de oro pero Dioniso le trae otra bolsa de oro y la deposita encima de la mesa, Cupido se sigue negando a lo que Dioniso reacciona dando un puñetazo en la mesa de donde están comiendo. Dioniso coge un cuchillo y se lo pone en el cuello a Cupido, Dioniso le amenaza con cortarle el cuello si no hace lo que él le dice. Cupido aparentemente estaba relajado, tranquilo, y jugando con una moneda de oro acepta pero le propone a Dioniso que si no le da otra bolsa de oro no lo hará. Sin algún problema Dioniso trajo la bolsa de oro, Cupido recogió su oro y ordenó a su escudero llevar las bolsas a su caballo.
Unas horas después partieron hacia la casa de Belona, la diosa de la guerra, allí se encontraba Invidia. Dioniso llevaba consigo a unos 50 soldados armados con lanzas y armaduras. Dioniso les ordenó rodear la casa de Belona.
Belona : ¿Qué se os ofrece en esta casa?
Dioniso : Venimos a visitar a Invidia por petición del consejo.
Belona : Eso no será posible, en este momento está descansando.
Dioniso se dirigió hacia la puerta apartando a Belona y entrando a una de las habitaciones de la planta central, corrió las cortinas pero Invidia no se encontraba en esa estancia. Belona aprovechó la distracción de Dioniso para ir hacia arriba que es donde estaba Invidia.
Dioniso entra a la fuerza, Belona estaba protegiendo a Invidia pero Dioniso la derriba y la tira al suelo. Dioniso agarra a Invidia de las manos y le da a Cupido la orden de disparar en el corazón de Invidia. Cupido carga la flecha y dispara pero Belona se interpone y esta queda enamorada de Dioniso.
Pasan los días e Invidia envevena el vino de Dioniso como venganza de lo que la intentó hacer. Invidia lo que no sabía era que si Dioniso moría, Belona quedaría enamorada de Cupido.
Meses más tarde todo iba igual e incluso mejor, Cupido y Belona llevaban una relación amorosa estable y estaban planeando casarse y tener hijos. Invidia seguía con ellos en forma de agradecimiento por lo que Belona hizo.
Pero esto no termina aquí... Continuará...
