Capitulo 18

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Por fin todo ha vuelto a la normalidad, no han dicho nada de ir a ese sitio raro al que me querían llevar. Solo ignoran el tema, ignoran mi marca, ignoran todo lo relacionado a mi, aunque lo prefiero. El descanso de poder llevar una vida normal, haciendo lo que las personas normales hacen, rodeada de personas normales, la única pega es que no he vuelto a ver a Luc desde aquel día en el hospital. Se fue diciendo algo de que no debería estar conmigo, que me terminaría lastimando y así, se fue. Alex sigue estando conmigo, como en los viejos tiempos, ya no siento que él es un peligro, ni si quiera me brilla la marca cuando se acerca. No ha intentado llevarme a un lugar a la fuerza como aquel día de la discoteca, todo lo que hace es darme fuerzas, risas y cariño, pero aun así extraño algo, no me siento completa, no me siento feliz, no se cómo sentirme, solo dejo que el tiempo pase mientras hago mi rutina: instituto, casa, instituto, casa,... Llevo así unos cuantas semanas y lo hecho de menos, ya no está a mi lado chinchándome, quejándose, protegiéndome, ahora está Alex en su lugar, pero no se siente lo mismo. He intentado contactarme con Luc miles de veces y no hay forma, me conformaría con saber si esta bien o dónde está...

Hoy es otro día más, me preparo para ir al instituto con una simple sudadera con la frase "She always dress black, but she has the most colorfur mind." Frase que me describe perfectamente. Como todos los días Karen está esperándome en la esquina de siempre con Alex. Nada más me ven se me echan encima en una mezcla de abrazos y besos.

-¡Felicidades vieja!-me gritan al unísono.

-Tu cumpleaños, ¿recuerdas? o ¿ya te están haciendo efecto los años?-se burla Karen.

-Déjame que me acabo de levantar. Y además, ya sabes que no me gusta celebrarlo.

-Pero también sabes que me da igual.-me sonríe inocentemente. Suspiro.

-¿Cómo está mi conejita esta mañana?- dice Alex poniendo su cabeza a pocos centímetros de mi cara.

- Suspiro de nuevo.- ¿Qué te pasa?

-Solo vámonos ya.

Transcurren las tres primeras clases y toca el recreo, cosa que aprovecho para irme detrás del instituto algo que se esta convirtiendo en costumbre. Allí me siento en la misma piedra de siempre al lado del río mirando como el fresco viento acaricia moviendo suavemente las hojas y escuchando el cantar de los pájaros además de ¿gritos? Me levanto de ella y miro a mi alrededor para encontrar de donde proviene. Me introduzco entre los árboles y pinos siguiendo el ruido mientras voy apartando las hojas y ramas que me estorban. Termino llegando a un río en el que puedo ver a un niño pequeño en el agua intentando nadar para mantenerse a flote aunque le es inútil. Sin pensármelo dos veces me lanzo al río y me voy acercando hacia él lo más rápido que mi cuerpo me permite. Cuando estoy apunto de tocarlo me dedica una sonrisa y desaparece, todo a mi alrededor empieza a dar vueltas y a oscurecerse, intento salir del agua pero me hundo. Lucho por mover mi cuerpo y nadar, aunque el que miles de piedrecitas te estén golpeando no es que sea de gran ayuda, empiezo a perder la respiración hasta que todo para y me sumerjo en la tranquilidad del agua. Cuando creo que todo ha terminado, que mi corazón ha parado de latir, que la sangre de mis venas no fluye, noto como si cayera al vacío por unos minutos hasta que mi espalda toca el suelo en un golpe fuerte. A mi alrededor veo paredes de roca como las de una cueva llenas de musgo y telarañas. Todo esta muy oscuro y solo puedo ver por los pequeños faroles que se sostienen por clavos incados en la pared. Avanzo por el túnel que hay enfrente mía siguiendo la luz, de vez en cuando escucho mi nombre y me dan ganas de darme la vuelta y no moverme pero si vuelvo iría a la oscuridad ya que cada vez que paso por un farol, este se apaga.

Mis pasos retumban en todo el pasillo, el cual parece que no tiene fin. Comienzo a cansarme, las piernas me tiemblan y me piden a gritos que pare, aunque la curiosidad de ver que hay al otro lado me lo impide. Aquella voz que me llamaba se ha callado, ahora la sustituye el silencio.
Poco a poco voy perdiendo el equilibrio hasta caer al frio y húmedo suelo. Me apoyo en la pared y cierro los ojos para imaginarme un campo verde, lleno de matorrales y flores que me rozan la piel. Enfrente, mi madre, mi hermana, Karen, Alex y Luc, estan sentados en una manta de picnic hablando y riendo. Este último me hace un gesto con la mano para que me acerque a donde están ellos pero cuando lo intento algo me sujeta. Abro los ojos y veo como una enredadera me va envolviendo y cubriendo todo el pecho. Me muevo para liberarme cosa que no da resultado, busco desesperadamente cualquier cosa afilada para cortarla. Mis manos tocan el suelo y rebuscan hasta dar con un clavo. Corto como puedo algunas ramas aunque éstas se regeneran tan rápido que no sirve de nada. De repente alguien sale de la nada y con unas palabras, sepa dios en que idioma, consigue que la planta se aparte de mi y me deje libre. Esta persona me ayuda a levantarme que al juzgar por sus manos sé que es una chica.
Cuando estoy de pie enfoco la vista en ella, y me tengo que frotar bien los ojos para comprobar que no estoy soñando. ¿Ally?
-¿Qué coño haces tu aquí?

-¡Eso mismo me pregunto yo!

-Mira estoy harta de que siempre, a donde vaya, haya alguien que conozca pero que no tenga ni puta idea de por qué está donde está y de por qué seguramente sepa algo de mi o de mi vida que ni siquiera yo me imagino.

-Luego me das la charla pero ahora vámonos de aquí.

-No me pienso mover hasta que no me lo digas.

-Por favor Jade, no seas así.-giro la cara indignada.-Pues aquí te quedas.

Se aleja de mi y comienza a caminar cuando de nuevo, la misma voz comienza a llamarme. Ally se vuelve hacia mí.

-¿Segura que no quieres venir?

-Bueno, ya no tanto.

Me levanto y me acerco de ella para empezar a seguirla por aquel pasillo. Corremos hasta llegar a un callejón sin salida, esto parece un laberinto.

-¿Y ahora qué? - ignorando mi pregunta levanta su brazo y en su muñeca empieza a brillar una marca parecida a la mía. La acerca a la pared y en ella salen dibujados unos símbolos creando poco a poco una puerta. Cuando ésta ya está completa, la abre y entra por ella. Antes de entrar miro hacia atrás para ver la sombra de alguien.

-Si piensas entrar es para hoy.- dice Ally asomando la cabeza por la puerta.

-Ya voy.

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⏰ Última actualización: Feb 22, 2016 ⏰

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