7.

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Al día siguiente, no pude volar para despertar a las niñas, así que simplemente las golpee suavemente con la almohada.

-Arriba, Babú. Despierta, Vi, es primee día de escuela.

-No quiero ir a una escuela de humanos sin magia -dijo Vi.

-Antes también lo hacías -dijo Babú con todo su cabello del color del pan enredado.

-Sí, pero ahora son tooooodos sin magia, incluyendonos.

-Vamos, tal vez sea divertido -dije, intentando animarlas.

-¡Niñas, bajen ahora o si no subirá papá!

-Deja de usarme como si fuera el coco, Dalia -exclamó papá Cícero.

Una vez las niñas estuvieron listas con sus ropas de este mundo, por llamarlo así, bajamos a tomar desayuno.

Cuando estábamos terminando, golpetearon la puerta.

-Yo voy -dijo Babú, tan alegre como siempre.

Al abrir la puerta, un caramelo rosa humano apareció, y detrás de ella, Grisam Burdock.

-Wow, Flox...te ves tan... -dije yo.

-Lo sé, me veo preciosa -dijo sonriendo.

-Pareces un algodón de azúcar, o uno de esos pastelitos de fresas que hay en la tienda de los padres de Grisam -dijo Vi, mirando a su rosada amiga.

Una vez estuvimos todos listos, salimos a la calle para ir a la escuela.

-Felí, espera -dijo mamá Dalia.

-¿Qué ocurre?.

-Te olvidas esto -dijo entregandome un bolso con libros y libretas.

-¿Y yo para qué requiero esto? -dije extrañada.

-Tú también deberás ir a clases, tienes apariencia de dieciséis, ¿recuerdas?

-¡Oh, por el amor de...! -dije dando un bufido. ¿Acaso algo más tiene que salir mal?

-Creí que te gustaba aprender -dijo Vi.

-Sí, me encanta, pero no quiero escribir y todas esas cosas.

-Estaremos juntas, ¿vale? No te dejaremos sola -dijo Grisam.

-Gracias chicos -dije yo.

Y así fue como comenzó nuestra nueva vida...por ahora...

Fairy Oak: Real LifeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora