Después de un rato de grato silencio, Elisa levanta el rostro y ve a un serio y pensativo Sebastián, le dice rozándole con el índice las facciones del rostro – eres tan hermoso , creo que me quedare contigo – el ríe y niega con la cabeza a la vez que le agarra la mano y le muerde el dedo con delicadeza, antes de decir – que va , la hermosa aquí eres tu – le acaricia el rostro mientras pensativo le dice – ¿estás bien? , te note algo extraña al salir del baño- , ella asiente y le llena de besos el rostro antes de contestar – si estoy bien , solo es que me has dejado agotada – esto último lo dice con picardía , tratando de distraerlo y al parecer lo consigue, ya que él se incorpora un poco y se apoya en la cabecera de la cama atrayéndola hacia si , esta se acomoda a horcajadas sobre él , que resigue sus curvas con delicadeza y dice – me descontrolas, ni siquiera hemos tenido la cita que te pedí , me tienes perdido mujer – Elisa nota, que lo dice como reprochándose lo débil que ha sido, por lo que para ahuyentar las dudas le agarra el rostro con ambas manos y lo besa , primero el labio inferior y luego el superior , luego los resigue con la punta de la lengua , lo llena de pequeños besos y le dice mirándole a los ojos – me encanto señor rodríguez , ¿a usted no?- Sebastián mete las manos dentro del cabello de esta y pega la frente a la suya , mientras con una media sonrisa de esas que muestran su perfecto hoyuelo le dice – a mi señorita Elisa a secas , también me encanto – y susurrándole al oído añade – tanto que quiero volver hacerlo – ella cierra los ojos y se muerde el labio inferior , el libido revive , de nuevo lo desea , así que sin más preámbulos lo besa posesivamente , agarrándole el cabello con fuerza lo acerca más , mientras el mete las manos dentro de la falda que aun lleva puesta y le agarra el trasero con fuerza acercándola mas a su sexo ya erecto para frotarse contra el ya húmedo sexo de ella , que en cuanto siente la fricción percibe espasmo de placer y empieza a gemir y a rosarse más contra él . Sebastián no puede aguantar mas así que levanta a Elisa y la pone a cuatro patas sobre la cama , mientras el de pie le rosa el clítoris con el dedo pulgar y hunde el índice para prepararla para él , ella a punto de estallar le ruega – ¡por favor húndemela! – eso es culminante para el que sin más espera la penetra en una dura y profunda estocada , ambos gimen al sentir la carne del otro , el empieza con un incesante vaivén , de fuertes arremetidas , que le entran a Elisa hasta lo mas profundo, casi rozando lo doloroso y la saca hasta dejarle solo la punta haciéndola gritar y gemir de placer , le agarra el cabello con fuerza , cosa que a ella la excita mas y empieza a pedir – más fuerte , ¡siiiiiiii! – Sebastián pierde el control de sí mismo y la embiste una y otra vez con fuerza, le frota el clítoris y la hace perderse en un orgasmo tan estremecedor que deja caer la parte superior del cuerpo contra la cama, mientras él sigue penetrándola hasta que lo siente hincharse y llenarla con su inyección caliente.
El se deja caer sobre ella , le retira el cabello de la cara y le riega suaves besos por todo el rostro la mira a los ojos maravillado por lo hermosa que es recién cogida , se retira de encima de ella y va al baño , al volver trae consigo una toalla húmeda , la insta a abrir las piernas aun boca abajo y le limpia los restos de él , al terminar le besa primero una nalga y luego la otra , deja un reguero de besos por la columna vertebral de esta y al llegar al rostro le besa la nariz y le dice – ven, levántate, ya tengo que irme preciosa – ella siente una gran decepción al oírlo despedirse sin más , pero lo oculta tras su máscara de indiferencia y coquetería y le contesta incorporándose – bueno ha sido un placer verte , en todo el sentido de la palabra – el se ríe de su galantería y le dice – ¿no vas acompañarme a la puerta y darme un último besito? – Le hace un puchero que a Elisa le parece de lo mas encantador y sensual, lo besa mordiéndole los labios y le dice – si , espera me cambio, este ligero me está matando – se desviste totalmente sin evitar notar que él para de vestirse y la observa con atención, a ella le encanta sentirse admirada por ese dios griego. Se pone un camisón blanco sin ropa interior y se vuelvo para verlo aun observándola absorto, con una ceja arqueada y actitud insolente le dice – vas a quedarte observándome, ¿no te ibas ya? – eso lo hace reír, termina de vestirse y se le acerca arrinconándola contra el closet , le levanta el mentón y hablándole a milímetros de los labios le dice – vas a pagar por tu insolencia, pero hoy no – la besa con voracidad y la suelta sin más dejándola con las piernas temblándole , de nuevo excitada por él, que sale de la habitación.
ella le sigue y al llegar a la puerta ambos , se miran un momento, ella le agarra del cuello de la camisa y lo besa con pasión , pero la naturaleza del beso cambia cuando él se lo devuelve con dulzura y significado, apoya su frente en la de ella y se despide con un – Adiós hermosa Elisa , te llamare mañana , descansa – un beso más en la nariz y la deja en el umbral de la puerta de nuevo confusa y temerosa .
Al entrar Elisa se sienta en el sillón y siente una soledad que le cala hasta los huesos, apenas se ha ido y ya lo extraña de una manera que la aterra, se pregunta, ¿qué clase de obsesión está desarrollando por él y hasta qué punto va poder controlarla?.
mira el reloj – 8:22- se va al cuarto y acostada mirando al techo , sigue divagando sobre su relación nada convencional con el reportero que en solo 3 días le ha alterado el orden que tanto se esforzó por lograr, ríe incrédula de lo que piensa, y antes de dormir se dice en voz alta para callar y tranquilizar sus propias dudas y temores – serás solo una faceta mas en mi vida que disfrutare y pasare sin mirar atrás Sebastián rodríguez -.
Al llegar al apartamento Sebastián no cabe en la dicha, esa mujer le ha despertado el lado más salvaje y primitivo, la perversa Elisa en ligero, el no pensó que se acostarían ese mismo día, pero no se arrepintió, pensó que hace mucho ninguna mujer lo hacía sentir así de necesitado, ella era tan entregada y apasionada en el sexo, pero de pronto también recordó la expresión que tenia al salir del cuarto de baño, tan vulnerable y frágil, pero en cuanto le pregunto lo oculto todo bajo esa coquetería tan suya, Elisa era entregada en la cama pero él veía sus reservas en lo emocional, ¿qué le abra pasado a esa magnífica mujer para borrar toda calidez de su interior?- se pregunto.
Se dio una ducha, comió pizza recalentada, luego preparo las cosas del trabajo y antes de irse a dormir, le escribe a la mujer que le recibio tan cálidamente en su interior esa misma tarde.
- Buenas noches, no dejo de pensarte.
Espero un rato mientras buscaba algo en la tele pero no contesto, supuso que estaba ocupada, así que siguió viendo una de esas malas película de los domingos en la noche y pensó en lo que le depararía el futuro junto a ella, no era una relación convencional pero él se conformaría, con tristeza pensó que debía dejar toda expectativa y dejar que ella marcara el ritmo. Puso ambos brazos bajo la cabeza y pensó que aunque no quisiera la extrañaba y hubiera deseado pasar la noche besándola y oliendo su cabello, era un idiota romántico, pero era algo innato simplemente no podía dejar de serlo, empezó a sentir los estragos del día, le pesaban los parpados así que dejo los lentes sobre la mesa de noche y se desnudo antes de meterse de nuevo en la cama y dormir pensando en lo que acontecería al día siguiente , con ella nada era predecible...
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la seducción de Elisa
RomanceElisa es una joven actriz de teatro , sin apellido y que ha tenido un difícil inicio en la vida . Es atrevida y sin inhibiciones , un día al terminar una apasionada representación , unos ojos azules la dejan perturbada , el atractivo dueño de estos...