Capítulo 7 - Parte I

34 6 0
                                        

No se que esta pasando con el orden de los capítulos, se revuelven! Espero que los próximos capítulos no salgan desorganizados!!
Comenten y opinen, quiero saber lo que piensan de mi novela.

-¿Quién rayos lanzan palomitas? -preguntó Greta, sacudiéndose pegajosas palomitas del cabello.

-No lo sé. -dije furioso, claro que lo sabía, pero ella no debía saber que Mery estaba ahí. -Seguro es algún loco o loca...-terminé en voz alta, para que Mery alcanzara a escucharme.

-Tengo que ir a limpiarme esto, ya vuelvo... -Greta se levantó del asiento y comenzó a caminar hacía los baños. Saqué mi teléfono para escribirle a Mery, pero no podía, si lo hacia podría insultarla más de lo que se merecía. Salí de la sala y busque los baños, esperé unos cinco minutos hasta que Greta saliera. Se había mojado el cabello y lavado la cara, su piel era demasiado pálida, y sus venas saltaban.

-¿Jay?

-¿Uhmm? -murmure.

-¿Porque te quedas así? -sonrió mientras tomaba mi mano descuidadamente. Sentí algo parecido a una mini descarga eléctrica por todo mi brazo, que me hizo reaccionar. -Es como si te fueras a otro mundo o universo...

-Lo...lo siento...

-Y tartamudeas... -comentó mientras se reía.

Yo también reí, no sabía que decirle. Sentía como sí mis palabras fueran como una diminuta hormiga frente a la torre Eiffel. Como sí todos los cumplidos del mundo no me sirvieran para describirla. Dios, Mery nunca me había hecho sentir de esa manera, a ella sólo podía admirarla, como un amor platónico, como a Jennifer López y así.

-¿No volvemos a la película? -preguntó Greta después de un momento.

-No, pues si tu quieres...

-Está bien, podemos pasear un rato.

Nos tomamos de las manos y salimos del cine. Caminamos todo el centro comercial, tratando de buscar un lugar para sentarnos, pero ese día, era el "día de las ancianas quieren sentarse" y tuvimos que ir a otro lado, donde no hubiera tanta gente. Estaba encantado.

***

Eran las 7 pm y el cielo se estaba nublando y había comenzado a lloviznar. No había sabido nada de Mery y su nueva manía de lanzar palomitas, aún seguía muy enojado con ella. Pero estaba con Greta, sentados al pie de un enorme árbol, en un parque a dos calles del centro comercial, cinco de mi casa, tres de la casa de Greta y seis de la de Mery.

-Esta haciendo mucho frío... -dijo Greta, abrazándose a si misma. Por un momento pensé en darle mi abrigo, pero no traía abrigo y no podía quitar mi suéter, así que solamente pase mi brazo y la pegue a mí. Estaba muy fría, pero siempre ha sido así. Ella me sonrió y coloco su cabeza sobre mi pecho.

-Entonces.... -habló Greta, rompiendo el silencio.

-Entonces... -la imité.

-¿Somos novios ahora? -giró su cabeza para poder mirarme a los ojos. Juró, que sería capaz de aceptar y hacer cualquier tontería si ella seguía mirándome así. Asenti, sentí una especie de alivio, de calor recorrer mi cuerpo, cuando ella se acerco y me dio un beso en la mejilla, era cálido, a pesar de que toda ella pareciera un bloque de hielo. Y nuevamente sentí el corrientazo. Sentí unas inmensas ganas de detener el tiempo, y ahora, estaba dispuesto a besarla. Giré mi cabeza y tomé la de ella en mis manos. La acerqué lentamente, y ella no me rechazó. Eso sucedió antes de que sonara mi teléfono, arruinando el momento. Bufé y saqué el teléfono de mi pantalón con furia, por poco lo lanzo al suelo cuando vi el estúpido nombre de Mery en la pantalla. Greta también lo notó, estaba molesta al igual que yo. Cuando me dispuse a contestar la llamada, cortó. No me dejó contestar.

Friendzone.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora