CAPÍTULO IV

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20 horas antes...

Después de salir del hospital, Germán se sentó en la mesa de una cafetería cercana a la parada del autobús mientras esperaba a que llegase la hora en la que el autobús que le llevaría a su calle parase allí.Un señor de unos 30 años se acercó a él.

-¿Eres Germán Cadenas Sánchez?- preguntó el individuo con voz raspada.

Germán levantó la vista del móvil por el cual estaba hablando con Isaac para contarle lo acontecido con su ex novia (omitiendo la parte en la que él se sentía responsable por la amnesia que ahora sufría la chica). Cuando vio el rostro del hombre le resulto vagamente conocida. Sus pequeños ojos de color celeste le sonaron de alguna parte.

-Sí,soy yo. ¿Tú quién eres?

-Soy Emmanuel Smith López, organizador del Campeonato Internacional de Tenis Juvenil de London. Estoy encargado de buscar los mejores jugadores de tenis menores de 18 años por diversos países y da la casualidad de que ayer estuve en las canchas de tenis de este puebloy te vi entrenar. Eres realmente bueno, tal vez uno de los mejores que he visto.

-Yo...-Germán quiso decir que estaba muy agradecido por los halagos que estaba recibiendo, pero Emmanuel le corto antes de que pudiese hablar.

-Es más, en lo que llevo de búsqueda no he podido encontrar a ningún joven con la destreza con la raqueta que tú tienes y estaba a punto de darme por vencido cuando te vi ayer. Así que vengo a proponerte un avance en tu más que segura futura carrera como tenista.

-Para mí, el tenis no es más que un hobby.

-Una persona que juega con esa vehemencia con la que te vi jugar no juega al tenis por entretenerse, jugabas con tanta pasión que estoy seguro de que tu mayor sueño es llegar a ser un gran tenista.

-No.Yo quiero estudiar derecho, ser abogado, como toda mi familia desdehace generaciones- dijo Germán.

Desde lejos se le notaba el poco entusiasmo con el que había dicho esas palabras. No quería dedicarse a la abogacía, pero eso nadie lo sabía, solo Isaac y él.

Emmanuel miró a Germán a los ojos y este agachó la cabeza apenado. Emmanuelse sentó en la silla enfrente del adolescente, sacó de una carpeta que llevaba en la mano un documento y se lo entrego al muchacho.

-Piensatelo,vale. Eres muy bueno. No dejes escapar tus sueños por seguir con la tradición familiar. Tú eres el único que puede decidir sobre tu propio futuro- señaló el documento-. Esto es un contrato, para participar en el campeonato. Meditalo. Esto no se lo doy a todo el mundo. Tienes una gran oportunidad, no la dejes escapar. El domingo es el último día antes de partir en avión a London. Dile a tus padres lo que quieres y, cuando lo tengáis todo claro y lo firméis,llamadme a este número- dijo entregándole una tarjeta-. Espero tu llamada- se despidió-. Llegarás lejos- le recordó.

Emmanuel salió de la cafetería justo cuando traían el café con leche que Germán había pedido a la camarera antes y marcó el número de su jefe. Este contestó al tono en el momento en el que Emmanuel entraba en su coche.

-Principal-se comunicó con la otra persona al lado del móvil-. Soy yo, Voda.

-¿Has engañado al muchacho?- dijeron al otro lado del teléfono con un voz distorsionada.

-Ha caído como todos.

La carcajada de Voda contagió al Principal. Voda se miró al espejo al mismo tiempo que su cuerpo volvía a la normalidad dejando atrástodo rastro de Emmanuel Smith López (verdadero organizador del Campeonato Internacional de Tenis Juvenil de London). Como era natural, Germán no tendría la mínima sospecha de que todo aquello era una estratagema para llevarlo a la Isla...




Germán estaba en el recreo sentado en un banco junto a su gran amigo Isaac y las amigas de Tatiana que por lo visto aún no sabían nada de la reciente ruptura de la pareja y habían ido a hablar con el aún supuesto novio de la reciente amnésica.

-¿Así que Tatiana no recuerdasus últimos 2 años?- recalcó una de las chicas.

-Exacto- dijo Germán.

-¡Qué triste! No se acuerda de tí, eso debe de resultarte horrible- supuso otra de las amigas mientras masticaba un chicle de fresa.

-No sabes cuanto...- En realidad se sentía fatal, pero no por el hecho de que ella no se acordase del imbécil que le había roto el corazón apenas dos días atrás.

La directora pasó cerca del banco donde estaban sentados el grupo acompañada de los padres de Tatiana y las chicas no dudaron ni un solo segundo en ir detrás de ellos para enterarse de más cosas sobre el estado de salud de su amiga.

-Lo sentimos mucho, Germán.Tenemos que ir a hablar con los padres de Tati, ya sabes para tranquilizarlos y decirles lo mal que nos sentimos por lo que le ha ocurrido a su hija- dijo una de ellas.

Claramente, lo único que querían de los padres era sonsacarles información para luego poder comentarlo en clase y elevar su estatus social dentro del recinto escolar.

Germán e Isaac se lamentaron por la pobre Tatiana que no tenía ni idea de la clase de ''amigas''que en realidad tenía.

-Bueno, ¿qué me ibas a contar antes de que llegaran las cotillas esas?- quiso retomar laconversación Isaac.

-¿Eh?- Germán no lo recordaba.

-Algo que te había pasado después de visitar a tu ex al hospital en la cafetería.

-¡Ah! Un tal Emmanuel Smith López que...

-¿El organizador del campeonato ese de Londres?

-Sí, ¿es tan famoso?

-Tío, eres amante del tenis,¿cómo no puedes saber quién es? Hasta yo lo sé y no me gusta el deporte en general...

-Bueno, el caso: Emmanuel este del campeonato me ofreció participar en el mismo campeonato que organiza y que tenía hasta el domingo para pensarmelo, que lo llamase cuanto antes y que no echara mi futuro soñado por ideologías de mis padres...

-Tío, acepta. Sé lo que piensas, pero acepta. Convence a tus padres de que el derecho no es lo tuyo y que quieres llegar a ser tenista profesional, que esto es una gran oportunidad.

-Parece que no conocieses a mis padres...

-Sí que los conozco, pero no pierdes nada por intentarlo.

-Pierdo su confianza...

-¿Quieres una segunda opinión?-Preguntó Isaac viendo a la persona que acababa de salir del edificio principal del centro.

-¿Qué?

-¡Alle!- Gritó.

Alle levantó la mirada hacia donde creía que provenía la voz que le llamaba, pero seguramente habían sido imaginaciones suyas o eso pensó ella pues hacía años que Isaac había dejado de hablar con ella. Este le volvió a llamaron a lo mejor la primera llamada había sido una de ''las visiones'' alas que ya estaba aprendiendo a aceptar. Bajo las escaleras y se dirigió a donde normalmente se sentaban sus antiguos mejores amigos.

-¿Qué queréis?- Preguntó confusa con las manos en los bolsillos.

Isaac miró a Germán con una sonrisa pícara y se dispuso a contar a Alle todo lo que Germán le había contado a él para que diese su opinión. Si su amigo no escuchaba lo que el pensaba que debía hacer, al menos haría caso a lo que le dijese la chica de la que siempre había estado enamorado, ¿no?




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