Capítulo 6.

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Los minutos pasaban rápida pero lentamente, no habían cruzado más que presentaciones y Mía quería hablarle, acosarlo a preguntas pero no se animaba por aquello mismo, parecer una acosadora. Se veía lindo, pensaba Mía, sus ojos, su pelo, los aritos, todo él era atractivo, misterioso...

-¿Por qué estás aquí..? ¿Qué haz hecho para que te traigan a este infierno..?-preguntó Aarón con una voz un tanto ronca, somnolienta, como si no hubiera dormido lo suficiente.

-¿No se nota?-preguntó sarcásticamente y al notar que llevaba un buzo de su hermano, levantó las mangas y le mostró sus antebrazos completamente vendados. 

-Ah, intento de suicidio...-dijo él tratando de simular indiferencia cuando en realidad a pesar de no conocerla quería abrazarla y asegurarle que todo estaría bien.

-Y tú eres anoréxico, ¿no..?-lo miró con preocupación bajándose las mangas y acomodándose el pantalón de conejitos.

-¡Adivinaste!-dijo él, irónicamente-Sí, lo soy...

-¿Cuánto pesas ahora y qué edad tienes?-preguntó Mía alejando su mirada de él.

-17 y 35 kilos...-respondió con una pequeña sonrisa triste dibujándose en sus labios.

Mía no respondió, le daba pena que esté tan flaco, quería ayudarlo pero se sentía inútil y sentía que si se metía en su vida lo molestaría así que sólo calló esperando que el tiempo siguiese pasando.

-¿Tu primera vez intentando suicidarte..?-interrumpió el silencio entre ellos mirándola.

-La verdad no.. En total, intenté suicidarme 17 veces... Nunca lo supieron, esta es la que me trajo aquí, se ve que es la que casi funciona...-suspiró ella abrazando sus rodillas y apoyando su rostro de costado, para verlo. Era muy bonito, ¿cómo no quedarse a verlo..?

-¿Qué miras?-preguntó él, cortante.

-Nada, ¿qué pasa? ¿no puedo mirarte o hay que pagar?-lo desafió ella levantando su cabeza.

Luego de un silencio él volvió a hablar;-¿Por qué intentaste suicidarte?

-No voy a hablar de eso. ¿Y vos, por qué decidiste no comer?-musitó Mía como jugando con fuego.

-No te importa.-respondió Aarón devolviéndole el juego, si quería jugar con fuego, él también jugaría.

Mía se levantó y, con cuidado de no golpearlo y una pequeña sonrisa en sus labios, se despidió distraída con una mano de él y se fue con Barakat hacia uno de los consultorios del piso de arriba. Aarón se quedó solo, pensando, qué haría, cómo lo haría... Quería acercarse a Mía, definitivamente quería acercarse a ella pero no quería que su otro yo volviese a salir y volviera a sufrir como tiempo atrás... No quería volver a sufrir, quería escapar del dolor...


Escape From Pain.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora