Somos ausentes pero somos cercanos
Y es que me robe la etapa de lo profundo, el momento del desconecte el tiempo en que no dejas de soñar continuo
Absorbí la credibilidad de la nada, de un beso, y en mi bolsillo izquierdo guarde la quietud de que pensarás conmigo
Pero me olvide que era ciego y que tu lengua era muda había miles de puertas pero insistí terminar el laberinto contigo
Pues fueron los fantasmas y el humo de cigarros que me impregnaban los malditos recuerdos azules que tuvimos un domingo
Somos inocentes pero estamos armados
En el aire paso una mirada tuya que ya no concuerda una que ya no me asusta pues ya no tengo miedo de nada que perder
El asesinar era cosa de niños pero tu y yo no hemos perdido el tiempo con palabras, palabras que no dejan de arder
Dejamos nuestros alter egos dejamos de jugar con silencio ese silencio grabado en gritos pero que calla en nuestra piel
Tus azules y platas, rojos y sádicos ojos, esos reinantes ojos prisma. Había otros planes para ellos comidos por papel
Somos reconocibles pero somos extraños
