Capitulo 5

255K 13.7K 4.6K
                                        

Capitulo 5

Habíamos decidido ir a casa de Harry. Anne, me había invitado a cenar con ellos. Por lo visto ahora Harry tenía una hermana pequeña de tres años, Susan. Salimos a la calle, Harry llevaba su gorro puesto, me puse de puntillas -ya que ahora era increíblemente alto- y le arrebaté el gorro poniéndomelo yo. Se limitó a reír con una voz ronca. 

Por lo visto, seguían en la misma casa de siempre. No se habían trasladado. Al llegar, Harry rebuscó en su bolsillo y sacó sus llaves. Entramos. Se escuchaba de fondo la música de la radio y a Anne cantando desde la cocina. Reí, ella siempre estaba cantando lo que me lleva a pensar que por qué a Harry nunca le había escuchado cantar. Saqué las manos de los bolsillos y miré a Harry, él con su mano removía su pelo cada cierto tiempo. Era curioso como había cambiado. 

Anne salió de la cocina con un delantal puesto. Iba tatareando una canción de The Beatles, mirando sus manos algo arrugadas por el agua, supuse que estaba lavando los platos. Su aspecto no había cambiado para nada. Seguía con el cabello negro ondulado algo largo, sin apenas arrugas ni nada por el estilo. Sonreí ampliamente cuando ella alzó la mirada y la clavó en mí. Harry estaba parado a mi lado, le miró un instante y de nuevo me miró a mí.

-¿Os he dicho que siempre he pensado que hacéis buena pareja? -Reí, Harry suspiró. Prácticamente corrí a darle un abrazo. -¿Qué tal estás, cariño? -Preguntó apretando mis mejillas. 

-Bien, ¿vosotros? 

-En Londres de nuevo. -Chascó la lengua. Reí de nuevo. 

-¡Haddy! -Una voz llena de energía apareció por la escalera. 

Una niña, la hermana de Harry, tenía el pelo largo oscuro como el de Harry, unos ojos claros y al igual que él al sonreír se le veían los hoyuelos. La pequeña que parecía que estaba en proceso de aprender a hablar iba con un vestidito azul claro, agarraba una muñeca. Harry se inclinó y esta corrió para que su hermano la alzara. Sus ojos claros se clavaron en mí. 

-Mira Susan, ella es, _______. -Dijo Anne. La pequeña sonrió, era tan risueña como Harry. 

-Haddy, tiene fotos tuyas en su habitación. -Dijo la pequeña. -¿Verdad, Haddy?

-Eh... Si. -Respondió Harry bajando a la pequeña. Me sonrojé ligeramente. 

-Eres más guapa en persona. -Comentó la pequeña. 

-Gracias. -Dije tímidamente. -Tú también eres muy guapa. -La pequeña rió. 

-Venga, vamos a cenar. 

Era increíble como, Anne seguía recordando mi comida favorita, pollo con almendras. Hablábamos sobre como nos había ido la vida durante estos años. Anne dijo que, Harry en California cambió radicalmente su personalidad, pero que a pesar de que se metió en algún que otro lío, seguía siendo el chico de siempre. La verdad, no creo que, Anne supiera como había sido tratado Harry en el instituto. Creo que hasta sigue pensando que 'Marcel' era un apodo cariñoso. 

La pequeña Susan estaba trenzando mi pelo. Según ella, iba a ser mi peluquera. No esperaba gran cosa como resultado de su trenza. Estaba sentada en el suelo y la pequeña de pie detrás de mí acomodando cada mechón de pelo. No dejaba de repetir que ella siempre 'Hacía coletitas a su hermano, Haddy.' Cuando terminó, la pequeña salió disparada a por un espejo. 

-Y... ¿Qué tal me ha dejado? -Harry bajó del sofá y arrastró las rodillas hasta situarse frente a mí. 

Alzó la barbilla en dirección a su hermana. Me dio el espejo y quedé asombrada. Realmente esta pequeña sabía como tratar mi cabello, cosa que yo muchas veces era incapaz. Palmeé la trenza, no parecía tener un mal defecto. 

-Supongo que es más difícil de controlar el pelo de tú hermano. -Bromeé. 

No tardó mucho en llegar Anne y llevarse a la pequeña a la cama. Antes de eso, Susan nos propinó tanto a Harry como a mí con un beso en la mejilla y un pequeño abrazo. Nos quedamos ahí sentándoos frente la chimenea. 

Mi mano se enredó en los rizos de Harry. Tiré de uno de sus rizos con cuidado haciendo que de nuevo se enrollase solo. Volví a repetir mi acción, Harry se limitaba a bizquear los ojos intentando mirar los rizos que caían por su frente, reí por su mueca. Al tener el fuego tan cerca, hacía que los ojos de Harry parecieran mucho más claros, un azul claro casi grisáceo, sin darme cuenta había acabado sentada a horcajadas en sobre sus muslos, haciendo que yo fuera -por poco- algo más alta que él. Mi nariz daba con su frente, tanto yo como él, ignoramos esto y proseguí a volver a parecer entretenida con su pelo, aun que lo único que podía ver ahora eran sus ojos y su pequeña sonrisa.  

Su rostro borró su sonrisa, pero no porque estuviera mal. Su respiración chocaba contra mi cuello haciendo que los vellos de mi nuca se pusieran de punta. Tragué saliva luchando por no mirarle, pero me era imposible. Casi con cierto miedo, Harry apoyó con cuidado sus manos en mi cadera, con cuidado como si no quisiera espantarme. Harry hizo un movimiento rápido para recolocarse y que quedara a la misma altura que yo. Mi corazón comenzó una batalla contra mi pecho. La mano derecha de Harry permaneció en mi cadera mientras que la otra subió con cuidado hasta mi mejilla. En vez de estremecerme me sentí relajada, bajé mis manos hasta su cuello y él se inclinó un poco...

-Harry, ¿has visto la muñeca de tu hermana? -Anne apareció en la puerta de la sala con la intención de buscar la muñeca de su hija.

Al verla tanto ella como nosotros nos quedamos sin saber muy bien que hacer o decir. En primer lugar me levanté y sacudí mis pantalones de alguna sustancia invisible -tal vez de vergüenza- y carraspeé la voz. Harry imitó mi acción y se puso en pie. Anne enarcó una ceja y nos miró a los dos. Agradecía que esta sala tan solo estuviera alumbrada por la chimenea y no podía notar mis mejillas rojas. Seguidamente Anne sonrió de lado dejando ver una hilera de dientes. 

-Ya lo sabía yo. -Comentó y se dio media vuelta.

Mordí mi labio inferior y miré a Harry con cierto miedo. Él curvó una sonrisa y me miró. 

-¿A casa? -Asentí con rapidez. 

Me sentía humillada a pesar de que Anne se lo había tomado extrañamente... Bien.  

Subimos al coche. No me di cuenta de que Harry estaba cantando la canción de la radio hasta que no le escuché cantar la nota alta. Era increíble, nunca le había escuchado cantar y ahora, Jesús, el cantaba horriblemente genial. Parecía que estos años en California le habían cambiado, que había perdido vergüenza... No sabía como decirlo. 

Paramos en mi casa, me quité el gorro de Harry para dejarlo en donde lo había encontrado esta tarde. Al dejarlo, Harry lo cogió y volvió a ponérmelo. 

-Hace frío. -Comentó. -Además, te queda mejor a ti que a mí. -Sabía que me estaba comenzando a sonrojar de nuevo. 

-Gracias. -Le sonreí. 

Abrí la puerta del coche dispuesta a salir. 

-Ya acabaremos lo que habíamos empezado antes. -Dijo antes de que saliera.

----------

Wow, no puedo creer cuantos comentarios había en el capítulo anterios *-* 

Muchas gracias, espero que os este gustando :D 

Un besito :3

Marcel.   (Harry Styles & tú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora