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Después de ver un millón películas ya había perdido la cuenta de las veces que me dormí. Estaba más que aburrida por el repentino cambio de Scott. Pero a diferencia de mi, él parecía disfrutar cuando aparecía esas escenas, que yo me ponía más roja que un tomate.

¿Celos?, Queridos tomates.

Al fin se acabó las películas y me levanté de la cama estirando mis brazos y Scott abre la puerta con su llave, al salir no me dijo nada y yo tampoco pensaba hablarle, era demasiado orgullosa. Bajé a la cocina y me encontré con mi mamá.

—Mamá!!—Exclamé sonriente. Tenía mucho sin verle, cuando iba a abrazarla,  ella me alejó—Mamá..—Susurré dudosa—.

—No quiero tus abrazos, mocosa impertinente—Dice sosteniendo una botella de vodka mientras arrastraba las palabras. Se tambaleaba mientras se quitaba el abrigo, mi vista no pudo dejar de ver aquella bebida tan cara—.

—¿Como conseguiste esa bebida ?—Pregunté y ella empieza a reír como loca. Sin duda alguna, está completamente borracha—.

—Pues tuveee sexoooo coooon mi jefeee durante los días que ausente a caaasaa—Dice como si fuese el tema más normal del mundo. Sentí un nudo en la garganta—.

—¿Por qué?—Dije algo dudosa, aunque mi pregunta era algo estúpida—.

—Porque el condenado está reee buenoooo—Dice soltando una risita acompañada de un hipo—Me dijo que me amó desde el primer momento que me vio y que le gusto mucho y bla bla bla, la pasamos inolvidable y cuando le  confieso que tengoooo una hija —Exclama de forma dramática. No me gusta a dónde va esto. — ¡¡Boom!! Me deja tirada como si fuese una zorra cualquiera —Me da una bofetada que me deja tirada en el suelo. Mi mejilla empieza arder y una lagrima inconscientemente sale de mis ojos, acompañadas de otras más. Estaba perpleja por lo que acaba de decir, escuché unas pisadas apuradas por las escaleras y de un momento a otro  Scott se encontraba ahí y me levanta—¡Por tu culpa!—Me señala. Las lágrimas salían sin control y las palabras se clavaban en lo más profundo de mi corazón—¡¿Por qué no moriste en el maldito pacto?!, me has desgraciado toda mi maldita vida.

—Mamá..—Susurró aún atónita.Scott me toma de la mano y siento que la mejilla me arde cada vez más.Las lágrimas seguían cayendo sin poder controlarlo, me sentía herida y como una basura. Cuando mi "Madre" me iba a dar otra bofetada, Scott se pone en medio y le sostiene la mano. Sentía la tensión, él estaba bastante enojado y con su expresión seria.

—No voy a permitir que le pegue otra vez.—Dijo tajante.—Así que espero que entienda que esta será la última y primera vez que usted le pegará a Leila—Dice bastante furiosa y el tono de su voz  ha cambiado, ahora es fría y está repleta de enojo. Sus ojos brillaban por la furia—.

—¿Quien rayos eres tu?—Dice mi "Madre" confundida, pero luego se ríe—Ahh, ya entiendo, mi hija fue tan zorra y te metió a la casa.

—Señora no quiero faltarle, así que modere sus palabras—Dice Scott en un tono amenazante. Solo podía llorar y temblar—.

—¿Sabes que "Mamá? Si así se te puede llamar— Empecé a hablar en un hilo de voz—El es harry, tu hijo, mi hermano —Mi madre se sorprende y Scott la suelta del brazo mirándola de forma hostil—Vamos al parque, Harry.

—Claro, Leila— Dicho esto los dos salimos de la cocina y de la casa , directo al parque en donde vi a Luis por última vez. Demasiado recuerdos agrios me traía y aún así, tenía el corazón destrozado y el alma perdida.

Chatt con un desconocido ✔️ (EDITANDO) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora