Las horas pasaron y era ya momento del receso. Salí del curso y fui directo a la cafetería, tenía un hambre atroz, al entrar todos me miraron y un silencio invadió el lugar, no pude evitar sentirme extraña, entonces alguien gritó "la baja novios " y todos empezaron a cantar eso. Me muerdo el labio aguantando un sollozo y fui directo a comprar mi Starbucks Coffee y una ensalada de frutas. Ignorando a todos.
Me senté en una mesa sola. Era tan extraño, siempre me he sentado con Támara. Mientras que todos me miraban mal y los chicos populares con algo de lujuria que me pone los pelos de puntos. Me terminé mi ensalada y empecé con el Starbucks con un gran nudo en la garganta.
—Hola—Me saluda zayn sentándose a mi lado con su bandeja. Lo fulmino con la mirada.
—Que descaro el tuyo al hablarme—Le digo en un tono frío y él suspira, miro su bandeja de reojo, por pura curiosidad y veo que tiene lo mismo que yo compré.
—Lo siento—Dice sin más y tomó su tenedor con un trozo de kiwi metiéndolo de una manera bastante sexi, acaso...¿Trata de provocarme? No, eso no puede ser.—No quise ofenderte, solo que... pensé que tenía una amiga al fin y sola idea de que me querías utilizar, me aterrorizó enojándome bastante.
—Da igual.—Respondí con frialdad.
—¿Me perdonas?—Me dice el y yo asiento levemente. Sin muchas ganas de hablarle. —Gracias—Silencio. Ni si quiera lo miro— ¿Cuando iré a tu casa?
—¿Para qué?— Dije dubitativa dándole un sorbo a mi deliciosa bebida.
—Soy tu tutor ¿no?—Dice el y yo asiento sin muchas ganas—¿Hoy?—.
—Como sea.—Me levanto.
—¿En donde vives?—Me pregunta él. Me giro y lo miro con desagrado—.
—Averígualo—Dicho esto, salí de la cafetería con las constante miradas de todos.
Me tenía que ir de ese lugar, no quería que sigan pensando que estoy con zayn o que quiero con él y además, no quiero que Scott piense mal de mi y no crea en mis palabras. Aunque dudo mucho que vaya a creer en mis palabras, ya que todos hablan de mí diciendo cosas horribles. Me siento como la peor zorra de la historia, y lo peor del caso, es que dudo mucho que vaya a recuperar a mi mejor amiga. Cuando ni siquiera me quería ver, esto es horrible. Demasiado. Es demasiado para mi.
Una hora después, veo cómo Scott sale de la cafetería con los puños apretados y camino a la dirección. Corro tras él y cuando llego, me encuentro a Scott con un leve golpe en la mejilla casi ni se nota y a su lado el chico que gritó que bajaba novios, estaba todo golpeado. El director había entrado al otro dejando a Scott solo fuera de la oficina recostado a la pared. Me acerqué lentamente y éste fijó su mirada en mi.
Cuando iba a hablar, éste me corta de inmediato.—No, Leila. No quiero hablar de esto.—Dice con frialdad. Aún podía ver la rabia en sus ojos.
—Scott, sabes que eso que dicen es mentira.—Trato de que se calme un poco. Cierra los ojos y suspira ásperamente.
—Leila, no sigas. No quiero hablar de eso.—Lo miro y siento el mismo nudo en la garganta de solo pensar que él también cree eso de mi.—Solo quiero saber una cosa.
—Todo lo que quieras.—Le digo. Él no me mira. Vuelve a suspirar ásperamente y sus ojos viajan hasta los míos haciendo que de un respingón.
—¿Por eso estabas llorando, verdad?—No tenía que decirme cuando era. Sabía a qué se refería. Aparté mi mirada de la suya y asentí lentamente esperando algún reproche de su parte, pero éste nunca llegó.
El director sale y le ordena que entre. Éste me da una mirada veloz para luego obedecer e entrar. No sabía si quedarme ahí esperándole o irme. Ni siquiera sabía si él me quería cerca de él.
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Chatt con un desconocido ✔️ (EDITANDO)
Historia Corta"Un número desconocido te ha enviado un mensaje ". SE PROHÍBE LA ADAPTACIÓN DE ESTA HISTORIA :) SE PROHÍBE LA COPIA DE ESTA HISTORIA QUE SEA SIMILAR A ESTA , LOS PERSONAJES SON CREADOS POR MI Y NO PERMITO COPIAS DE LOS TALES. **TEN...
