12:45 a.m.
Mensaje de Manuel.
-Cecia, estoy llegando hacia la dirección que me diste. Sal.
-Voy.
Todo esto parecía una locura, pero lo mejor para esa pequeña es que yo me aleje de sus vidas. Ella tiene derecho a crecer con su Padre, que lamentablemente es Eder, la persona que más amo.
Manuel había llegado, el me llevaría, realmente mi padre no sabía que yo me iría, bueno, ni Eder lo sabía. Mis cosas estaban listas, y con todo el dolor, lo mejor era irme. No podría seguir viendo a Eder.
Salí lo más despacio posible. Pero cuando estaba apunto de salir, las luces de la sala se encendieron.
-¿Cecia? ¿Que haces?
-Adiós Eder.
-¡Para! No puedes irte así nada más.
-¡Si, si puedo! Tu y yo ya no somos nada. Así que puedo hacer lo que quiera. Adiós.
Eder me tomó de la mano. Logre safarme de su mano, y salí lo más rápido que pude. Subí al auto y Eder salió corriendo.
-¡Vámonos! -Manuel arrancó el auto y nos fuimos. Mis lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas. Manuel me miro.
-¿Estas bien? ¿Te hizo algo ese hombre? Por que si es así, ahora mismo me regresó y le parto la cara.
-¡No! No me hizo nada. Sólo que me siento mal, discuti con mi Padre. Es eso.
-¿Segura?
-Completamente. -Dije mientras secaba mis lágrimas.
-¿Acaso te has vuelto loca? Aún nos resta un mes de prácticas.
-Lo sé. Pero ya no podía seguir aquí, ya estaba harta.
-Yo también, ¿pero a donde vamos?
-No se. Está tarde llame a mi padre para que hablará con la Directora. Realmente me importa una mierda lo que ella diga.
-Vaya chica. -Negó con la cabeza. -Oye, no podemos viajar, es muy noche y muero de sueño.
-Está bien. Detente en un hotel, nos hospedaremos y ya mañana que estemos seguros de donde ir, nos vamos.
-De verdad que estas de mente. -Rio.
Encontramos un hotel a media carretera, nos detuvimos ahí. Entramos y Manuel se dirigió hacia la recepción.
Mientras hablaba con el recepcionista, yo me senté. El se acercó y me dio una llave.
-Pedí habitaciones separadas, ¿esta bien?
-Claro.
Subimos, su habitación y la mía estaban una enfrente de la otra. El entró a la suya y yo a la mía. Moría de cansancio. Mi mundo estaba realmente derrumbado, no tenía mente para pensar en absolutamente nada.
A la mañana siguiente Manuel tocó a mi puerta.
-Buenos días. ¿Vamos a Desayunar?
-Vamos.
Nos fuimos a desayunar y platicabamos tranquilamente hasta que mi celular sonó. Era una llamada de mi Papá.
Dude en responder. Finalmente no respondí, pero mi padre insistió unas cinco veces más. Hasta que por fin respondí.
Llamada con mi Papá.
-Cecia, Hija. ¿Donde estas? Eder me llamó hoy en la mañana preguntándome si estas aquí, lo cual me saco mucho de onda, ¿Estas bien?
-Papá, tranquilo. Yo estoy bien, te dije que estaba harta de esas prácticas, y sabía que la Directora se negaría a que yo regresará antes. Así que me fui de New York. No puedo decirte en donde estoy y tampoco cuando regresare, pero sólo puedo decirte que estoy bien. Te amo.
Llamada terminada.
Manuel me miro sorprendido. No podíamos quedarnos mucho tiempo aquí. Aún estábamos en New York, Eder podría encontrarme, claro, si es que me busca después de todo.
Terminamos de desayunar, tomamos nuestras cosas y seguimos andando.
-¿Quieres ir a casa ya?
-No.
-Bueno, estuve hablando con el recepcionista anoche, y me dijo que hay un pequeño pueblo aquí cerca. Podemos ir ahí.
-Me parece genial.
Cuando salimos del hotel, un carro color azul, se detuvo. Era el auto de Eder. No podía creerlo, ¿como mierda me había encontrado?
El salió del auto y me gritó.
-¡Cecia, espera! -Camino hacia mi. Vio a Manuel con tanta rabia.
-¿Como me encontraste?
-Olvídate apagar tu GPS. Cecia, Tu padre esta muy preocupado. ¿Podemos hablar a solas?
-Vuelvo en un momento Manuel. Espera aquí.
Nos alejamos un poco un Manuel. Y comenzamos a hablar.
-¿Quien es el? ¿Por que escapaste con el? ¿Por que en la noche? ¿Durmieron juntos? -Me tomó de las manos bruscamente.
-¡Sueltame! Haber dime, ¿quien te crees para preguntarme eso?
-Apenas te fuiste ayer, y de seguro ya durmieron juntos. ¿Porque me haces esto a mi?
-¿A ti? ¿Ahora tu eres la víctima? -Lo mire fijamente. -Y haya dormido con el, o no, no te importa. Tú y yo no somos nada. Todo término. Pero si estas más tranquilo, no, no dormí con el. Por que aún te amo. Pero pronto dejaré de hacerlo. Hasta pronto Eder, y por favor no me molestes más. -Me di la vuelta, y me dirigí al auto. Las lágrimas estaban a punto de salir. Pero no, ya no más.
Subí al auto, y nos fuimos.
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Me Gusta Un Hombre Mayor
RomanceCreo que a todas nos ha pasado, que nos enamoramos de alguien mayor. Lamentablemente aveces la diferencia de edad no nos permite estar con esa persona. O a veces es el simple hecho de que esa persona nos ve muy menores y no nos presta el menor int...
