Silvia y yo nos dirigimos hacia la sala de simulación de estrategias siguiendo las instrucciones de Luke.
Entramos y aproveché a echarle un último vistazo a las formaciones, cuando terminé de repasarlas apareció Luke.
-Bueno, vamos a ver qué has aprendido.-dijo Luke.
Me levanté de la silla y seguí a Luke, cuando Silvia fue a pasar por la puerta Luke le cerró el paso.
-Tú quédate aquí, ya tengo suficientes tiradores en el campo de simulación.
Silvia se dio la vuelta no muy contenta con lo que acababa de oír y se dejó caer en la silla.
-Vamos- me dijo Luke.
Avanzamos por un pasillo hasta llegar a una puerta que tenía encima una luz parecida a la que tienen los platós para que la gente guarde silencio, estaba apagada así que pasamos.
Dentro de la sala había una mesa gigante con un montón de botones y unas ocho pantallas encima del panel de botones, la zona estaba separada por un cristal, miré a través del cristal y vi un bosque.
-Esto es la sala de control, de esta no no te tendrás que preocupar, tú vas a entrar ahí dentro con algunas personas más y nosotros lo programaremos y lo estaremos observando, tú tendrás que dirigir el grupo diciendo las distintas formaciones que has aprendido.
-Vale- dije un poco nerviosa.
-¿Qué arma quieres usar?- me preguntó Luke.
-Em...- estuve un rato pensándolo.
-Venga que no tenemos todo el día.
-Los cuchillos.
Luke me dió unas cintas de cuero que tenían dentro unos agujeros para los cuchillos.
-Póntelos en la espalda.- me indicó.
Me ayudó a ponérmelos a la espalda y me dio dos cuchillos más para tenerlos en las manos.
-Ahí está la puerta.- dijo señalando una puerta de metal al lado de la cristalera por la que se veía el paisaje.
No muy segura de lo que iba a hacer me aproximé a la puerta, puse la mano sobre el pomo repasando las distintas posiciones. Me acordé de cuando tenía un examen en el colegio, cuando más nerviosa me ponía, más me costaba acordarme de lo que había aprendido, así que respiré hondo y traté de tranquilizarme. En cuanto estuve lo más tranquila posible giré el pomo y entré. El bosque era mucho más impresionante dentro, algunas personas se acercaron a presentarse.
-Soy Cámeron, el luchador- llevaba una espada en la mano, era un chico robusto de pelo marrón oscuro, al igual que sus ojos.
-Yo soy Javier, pero me llaman Javi, soy el tirador- este tenía en la mano un arco, tenía el pelo castaño claro y ojos verdes.
-Elsa, corredora, encantada- dijo. Tenía el pelo rubio, muy corto, y sus ojos eran azules.
-Safy, escaladora- esta tenía la piel oscura, ojos marrones y pelo marrón al estilo afro.- ¿Sabes de qué va esto, o tenemos que explicarte algo?
-Solo una cosa- dije- ¿Cuál es el objetivo?
-Conseguir la piedra del poder, está al fondo de la habitación.
-Vale, Elsa, tú tendrás que conseguirla-dije, empezando a explicar la estrategia.- corre todo lo que puedas, los demás la cubriremos, primero en silencio, hasta que nos descubran, en ese momento habrá que luchar con todas nuestras fuerzas, lo primero, Safy, escala de árbol en árbol, y hazme cualquier señal para que sepamos que el enemigo está ahí, ¿vale?
Todos asintieron con la cabeza.
Empezamos en la formación 1. Luchador por delante y tiradores cucbriéndolo por detrás.
Todos nos escondimos detrás de los árboles y Safy empezó a escalar por un árbol, cuando llegó a la cima saltó de árbol en árbol mientras nosotros la seguíamos.
En un momento Safy se paró de golpe y nos hizo una señal para que paráramos, estuvimos un rato en silencio hasta que Safy apuntó con el dedo abajo dándonos a entender que el enemigo estaba cerca.
Seguimos avanzando, ahora más despacio e intentando no hacer ruido.
Cuando llegamos al punto en el que estábamos más cerca, hice una señal a Elsa para que empezara a avanzar hacia el final de la habitación, ella fue lo más cuidadosamente posible mirando hacia los enemigos.
Eran cinco, todos estábamos en tensión, atentos al mínimo fallo que cometiera Elsa para atacar. Elsa estaba a mitad de camino cuando uno de los enemigos la vió, dio un gruñido y corrió hacia Elsa, ella comenzó a correr y nosotros empezamos a atacar.
Le dimos a uno en el ojo, intentó quitarse la flecha, mientras estaba distraído le lancé un cuchillo acertándole en el corazón, en cuanto le dí el "hombre árbol" se calló al suelo, mientras que Cámeron se ocupaba de uno de ellos vi como safy avanzaba por los árboles en la dirección a la que había ido Elsa.
Me giré para volver a la batalla y me encontré de bruces con un "hombre árbol" me tiró al suelo de un puñetazo tirando mis cuchillos al suelo, me levanté todo lo rápido que pude y esquivé un golpe, yo le pegué en la cara, me dolían los nudillos pero debía seguir, salté para esquivar una patada en las piernas pero me tiró al suelo, me intenté levantar pero él había sido más rápido y conseguió inmovilizarme, en ese momento giré la cabeza y vi un cuchillo cerca de mí, le dí un cabezazo para desorientarlo, me dio tiempo a soltar mí mano y conseguí coger el cuchillo, empecé a apuñalarlo hasta que calló rendido, conseguí levantarme, cogí mis cuchillos y fui a ayudar a Cámeron y Javier, tiré un cuchillo a cada enemigo acertando a los dos en el corazón, sorprendidos se giraron.
-Vamos a buscar a Elsa y Safy- les dije.
Empezamos a correr hacia el fondo de la habitación, al cabo de dos minutos corriendo nos las encontramos luchando contra el hombre árbol, Javier cargó el arco y le dio al mounstro en la cabeza, él cayó al suelo, inerte, Elsa cogió la piedra y el mounstro se fundió con el suelo.
Fuimos andando hacia la sala de control, cuando llegamos abrimos la puerta.
-Quince minutos y ninguna baja por vuestra parte.- dijo Luke.
-¿Eso está bien?- pregunté.
- Está genial para tu primera vez, tienes que practicar un poco, pero está genial- me dijo sonriendo.
Todo mi equipo me felicitó.
-Bueno, por hoy está bien, puedes descansar.- me dijo Luke.
Yo dejé los cuchillos y me dirigí a mi caseta, me di cuenta de que la habían limpiado. Entré, había dos camas, una alfombra de piel blanca que cubría el suelo, algunos mapas colgados de las paredes, salvo en una, que estaba cubierta por una cortina, la abrí, tenía una terraza que dejaba ver un increíble paisaje del bosque, me quedé mirándolo unos diez minutos.
Bostecé, estaba anocheciendo y estaba bastante cansada por el día que había tenido, asique me metí en la cama.
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La Elegida
FantasiaAlaia una chica de ciudad es obligada por sus padres a un pequeño pueblo en medio de la nada, pero acaba siendo menos aburrido de lo que parecía. (menuda mierda de descripción).
