Aquella habitación blanca con detalles en dorado se encontraba en un silencio muy profundo e incomodo, ningúno de los 2 hombres que se encontraban sentados en la mesa se dirijian ni una palabra tan sólo de vez en cuándo unas miradas un poco discretas el uno al otro
- Bueno Adrien, me retiro -
Dijo el Sr. Agreste mientras dejaba los cubiertos dorados que sostenía en aquel plato vacío con algunas migajas de su almuerzo.
- ¿Tan pronto? -
Pregunto el muchacho.
- Sabes que estoy muy ocupado con el trabajo Adrien -
Dijo el hombre mientras se paraba de su asiento.
- Si lo sé, pero creo que no estaria mal que de vez en cuándo pasaras tiempo conmigo -
Contesto el jovén un poco entristecido.
- Adrien ya hablamos de esto, así que porfavor no quiero tener que discutir de nuevo -
Contesto el peli-blanco.
- Pero... -
Pronunció el oji-verde, pero eso basto para terminar de enfurecer a su padre.
- ¡HE DICHO QUE NO! -
Grito el Sr. Agreste a su hijo; el jóven solo agacho su cabeza y mientras miraba al suelo pronunció en un susurro.
- Si mamá estuviera aquí...tu no serías así conmigo -
Ante esto el Sr. Agreste tan sólo fruncío el ceño y salió del lugar dejandó a su hijo sólo en la mesa.
Cuándo se trataba de temas como su relación con Adrien, el Sr. Agreste no respondia muy bien debido a que su relación con su hijo era muy distante y fría, comó si ambos fueran desconocidos y ese era el mayor problema que sufrían ambos debido a que Adrien trataba de mejorar ese vínculo con su padre pero el Sr. Agreste no ponía interés de su parte.
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Rosa negra
Romance" Intoxicado por la flor que cae entre dolor, este amor floreció sin pensarlo... " Realmente no sé cómo fue que comenzó todo. Sin darme cuenta mis labios ya devoraban a los tuyos con tanto deseo y necesidad que podía jurar que si me detenía moriría...