-Después de todo no estoy tan gorda ¿no?
Era la décima vez que me miraba en el espejo desde cualquier ángulo posible, donde se suponía que debía haber cuello y clavículas solo había grasa, realmente casi no sentía mis huesos por mi gordura pero trataba de hacerme pensar lo contrario.
Yo sabia que a fin de cuentas la bascula no mentía y que era una ballena.
-Ahora entiendo porque les doy asco- susurré para mi misma e hice una mueca- 95kg para 1.68 es asqueroso.
Quise ir a vomitar, pero ya estaba cansada, mi garganta dolía y nunca me había gustado mucho vomitar, había perdido 10kg en 3 semanas con mía pero aún seguía gorda, mi mente me atormentaba todo el tiempo y el peso de cuidar a mi hermanito más, me sentía inútil, sentía que no valía, en muchas ocasiones había decepcionado a mis padres y a todo aquel que me rodeaba, una tía me recordaba lo gorda que era siempre que podía y sumado a mi mente estaba que explotaba. Dormía poco y solo quería llorar, sabia que el niño que quería nunca me haría caso por mi físico y mis amigas y amigos me tenían lastima y por eso me hablaban.
-Necesito tiempo- susurré a mi horrible e incoloro reflejo.
Solo necesitaba alejarme de todo, alejarme de mi vida y ya, si necesitaba ser feliz.
Miré mi destrozada muñeca izquierda y la acaricie un poco, sentía todos los cortes que habían y que aún queriendo olvidarlos seguían ahí, luego mire mis piernas y las tenia igual, un suspiro salió y me tiré a mi cama, tomé mi teléfono y pensé que decir, mis amigas estaban en clase mientras yo estaba en mi casa, no quería que vieran mi gordura y por eso prefería quedarme en casa.
Mis dedos escribían una despedida a mi mejor amiga y a los demás, escribía mientras las lágrimas salían al recordad bonitos momentos con ellos, cuando terminé lo envíe y me tiré en mi cama, inconscientemente estire mi brazo a la bolsa de medicamentos que tenia, tomé todas las pastillas que pude y cerré mis ojos.
-A ver si así puedo dormir todo el tiempo que pueda- susurré y me acomode mas en mi cama, poco a poco todo se volvía negro.Escuche mi teléfono sonar pero estaba demasiado cómoda como para contestar, volví a descansar ignorando las llamadas.
Minutos después sentí que me movían de mi cama, quería protestar y decir que me dejaran dormir, que quería mas tiempo, aunque sea 5 minutos más, pero no podía, sentía que mi cuerpo pesaba más y no me podía mover.
A lo lejos escuche un pequeño chillido agudo, era mi madre.
-Oh mi pequeña Chloe ¿por qué?.
No entendía que se cuestionaba y porque lloraba, ¿tanto le molestaba que quisiera dormir más?.
Mi cuerpo no resistió mas y volví a quedar profundamente dormida.
Ahora sentía algo en mi garganta, que entraba desde una de mis fosas nasales y terminaba en mi estomago ¿qué ocurría?, no entendía mucho, mis párpados aún pesaban así que no podía abrirlos, ahora sentía un liquido caer a mi estómago, se sentía extraño y no sabia que era.
Volví a caer dormida sin entender nada.
1 hora después empecé a sentir que subía algo por el tubo que tenía en mi garganta, escuchaba lejos a mi madre llorando y seguía sin entender mucho, no recordaba casi nada y me empezaba a doler la cabeza, quería abrir los ojos pero seguía sin poder. Dejé de escuchar y sentir de nuevo.
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Alcohol, bulimia y anorexia
Novela JuvenilLa bulimica depresiva, el alcohólico-fumador y el anorexico. Tres chicos con personalidades completamente diferentes unidos por una única y difícil palabra: "familia". El mayor de 23, la joven de 14 y el menor de 8, los tres con vidas totalmente com...