CAPITULO 22 "EL PROTECTOR"

5 1 0
                                        

Poco a poco intento levantarme del suelo, sin poder conseguirlo.
-¡que te sirva de advertencia, la próxima no la cuentas!-exclama quien me propino una golpiza mientras sale del departamento como si nada hubiese pasado.
Intento nuevamente levantarme, hasta que lo consigo.
El dolor se expande por todo mi cuerpo, camino hacia el cuarto y me desplomo en la cama.
-¡como fui de ilusa como para creer más astuta que ellos!-me dije a mi misma.
Comencé a llorar amargamente, por el dolor también por la actitud estúpida que está teniendo ante esta situación.
A primera hora del otro día Martin viene a verme, trayéndome un ramo de rosas.
-¿Qué te paso Naty?- interroga Martin al ver mi rostro lastimado.
-ayer entraron a robar- conteste mientras Martin acaricia mi rostro.
-¿Por qué no me llamaste? ¿Hiciste la denuncia?-pregunta Martin preocupado.
-¡no te quise preocupar, discúlpame!-exclame.
-¡cuántas veces te dije tú me importas!- exclamo enfadado tomándome del brazo.
-¡hay!- exclame adolorida automáticamente Martin me quito la campera que tenía puesta dejando al descubierto mis brazos cubierto de moretones.
-¡por dios Naty!-exclama Martin sorprendido levante la mirada y para mi sorpresa él está llorando.
-¡Martin!-exclame sorprendida.
-¡perdóname, es que estoy enfadado conmigo ismo por no protegerte como debería!-explica Martin.
Siento una opresión en el pecho seguida de un nudo en la garganta, jamás pensé que su cariño hacia mi fuera tan grande.
Lo abrase con tanto cariño, el apoyo su cabeza en mi hombro.
Nos quedamos así por unos minutos, hasta que lentamente comenzamos a distanciarnos mirándonos.
Lentamente Martin comienza a acercarse a mi sin dejar de mirar mis ojos, sé que va a besarme.
No tengo intenciones de evitarlo, cierro los ojos.
Puedo sentir la suavidad con la que me besa, como transmitiendo su amor hacia mí.
Cruzo mis brazos por detrás de su cuello acercándolo aún más hacia mí.
Nos separamos un momento para mirarnos y volvemos a besarnos.
Me arrepiento de no haberle dado una oportunidad antes, el verdaderamente me quiere y se preocupa por mí.
En este momento no deseo hacer nada más que continuar besándolo y estar entre sus brazos.


MIENTRAS TANTO EN SEÚL...
Mientras los chicos juegan baloncesto, Anna y yo hacemos porras.
Ella a Jung Shin y Min Hyuk
Mientras yo a Jong Hyun y Yong Hwa.
8-10 es el puntaje que van por ahora, el equipo de Jong Hyun y Yong Hwa va ganando.
Entonces escucho que suena mi teléfono, es una llamada.
-¡hola!-exclame
-¡hola Amelia! ¿Cómo estás?- responde Lucas, él es un amigo al que le pedí un favor sobre la situación de Naty.
-estoy bien y ¿tu?-pregunte.
-bien, bueno llamo para avisarte que tengo noticias poco agradables sobre tu amiga-comento Lucas dejándome helada.
-¡por favor se mas especifico Lucas!-exclame nerviosa.
-hace una hora aproximadamente ingreso un hombre en su departamento, estuvo dentro por más de 30 minutos y se marchó. Espere un poco y me escabullí para ver cómo estaba tu amiga, la encontré en la cama dormida llena de moretones por todo el cuerpo-explico Lucas.
Se me hizo un nudo en la garganta que me impide seguir hablando con Lucas, me invade una sensación horrible.
Sin pensarlo dos veces salgo corriendo hacia la camioneta en la que vinimos con los chicos.
Anna corre detrás de mí preguntándome que sucede, le cuento lo sucedido.
-¡lo siento amiga!- expreso Anna –¡toma las llaves de la camioneta, hare unas llamadas; ve por tus cosas y ve al aeropuerto Naty te necesita más que yo!-exclamo entregándome las llaves.
-¡gracias amiga por entender!-exclamo agradecida.
Al subir a la camioneta veo que los chicos están interrogando a Anna, sin pensarlo arranco la camioneta y salgo hacia la calle más cercana.
Voy a una velocidad prudencial para evitar demoras, aunque por dentro quisiera acelerar a fondo.
Entro a la casa de Anna pongo todas mis cosas en la maleta, y salgo hacia el aeropuerto.
En medio del camino hacia el aeropuerto recibo una llamada de Anna.
-¡amiga tu vuelo sale en 15 minutos!- exclama Anna
-¡gracias amiga, en 5 minutos llego al aeropuerto!-conteste agradecida.
-bien, una amiga te estará esperando en la puerta, ella te entregara el boleto-agrego Anna.
-gracias nuevamente amiga, eres increíble-exprese nuevamente y colgué.
Cuando llego al aeropuerto una chica se presenta como la amiga de Anna, me entrega el boleto, me pide las llaves de la camioneta y se va.
En menos de 15 minutos ya me encuentro viajando a Londres.

DEPARTAMENTO DE NATALIA...
-¡gracias doctor por venir tan rápido!- exclama agradecido Martin.
-no es nada joven, eso sí por favor reposo absoluto; acompañado con esta medicación y un poco de hielo esta joven estará como nueva en poco tiempo- expreso el doctor entregándole a Martin una receta con los medicamentos que debo tomar.
-¡lo acompaño doctor!- dijo Martin saliendo de la habitación.
El doctor me dijo que los golpes que recibí son severos y que con los cuidados inapropiados pueden costarme la vida.
Por las malas aprendí que no debo confiarme, ni intentar hacer frente a este tipo de situaciones sola.
-¡ya escuchaste al doctor, reposo absoluto!-exclama Martin entrando nuevamente a la habitación.
-¡lo sé!-conteste.
-¡por lo tanto me mudare aquí, para poder cuidarte y no despegarme ni un segundo de ti!-explica Martin mientras se sienta en la cama.
-está bien- respondí hundiéndome en la cama.
-¿acaso no quieres que cuide de ti?- interrogo Martin haciendo pucheros.
-¡claro que quiero!- exclame dándole un abraso seguido de un beso.
-¿Qué quieres comer preciosa?-pregunto Martin
-¿acaso sabes cocinar?-conteste sarcásticamente.
-tuve que aprender a cocinar para mis hermanas-explico Martin serio.
-está bien pensé que bromeabas, perdón- exprese
-está bien preciosa, ahora ¿dime que quieres comer?-contesta Martin.
-lo que quieras estará bien- respondí
Entonces Martin destapa la cama.
-¡vamos sube a mi espalda!-exclamo colocándose de espaldas.
-¡estás loco!- conteste.
-no estoy loco, te dije que no me separaría ni un segundo de ti- explico Martin.
-¡vamos sube!- insistió.
Me llevo hasta la cocina, así que mientras el cocina yo escucho sus relatos sobre las diferente cosas que le pasaron cuando comenzó a cocinar.
En eso suena el timbre.
-¡no te muevas iré a ver quién es!-exclama Martin sarcásticamente
-¿Qué haces aquí?-lo escucho exclamar a Martin
-¡ni se te ocurra acércate de nuevo aquí o te matare entiendes, te matare!-exclama Martin pero esta vez con un tono serio.
Logro oír el motor de un auto encenderse, y luego alejarse.

SARANGHEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora