Capítulo 8

2.3K 102 0
                                        

Jake estaba en la cocina preparando algo para comer mientras yo tendía las camas.

—Ya está listo—dijo Jake saliendo del pequeño cuarto con un par de platos—Espero que te guste—deposito los platos en la mesa y me invito a tomar asiento.

—Mm...—prove el platillo—esta delicioso—le sonreí.

—Gracias—me sonrio de vuelta.

Jake accedio a quedarse conmigo por algun tiempo, o al menos hasta que pueda encontrarme con mamá y Philip.
La noche se estaba sintiendo mas fria, el viento soplaba con fuersa provocando que las ventanas se abrieran bruscamente. Estaba preparando café mientras Jake encendía la chimenea. Era tan extraño...me sentía como en una telenovela.

Después de tomar una taza de café subi a mi habitación. Me recoste en la cama e intente dormir. Hace mucho que no sentía tanta calma, hace mucho que no dormía tranquilamente pero de tal solo pensar que Jake estaba a unos metros de mi habitación provocaba un alboroto en mi interior.

"–Jake...–pronuncie–Jake... Ven por favor, contigo me siento a salvo.

–Alison...–el se acercaba lentamente hacia mi sin quitarme la mirada de encima–yo...–sus labios hicieron un suave contacto con los mios, sus manos comenzaron a acariciar mi espalda, por otro lado mis manos en automatico comezaron a quitar cada botón de su camisa hasta deshacerme de ella. Pero que cuerpo mas perfecto.

Te quiero... Conmigo"

Mis ojos se abrieron de golpe. Pero que clase de sueño acabo de tener.

Me levante lentamente tratando de no provocar algun ruido y salí de la habitación.
Me asome por la puerta de la habitación de Jake y lo vi dormir placidamente. Se veía tan indefenso, tan tranquilo, tan... Lindo.

Vi como James se acomodaba en el acolchado mueble y descrubrio entre sueño su cuerpo. Ese cuerpo tan bien marcado y trabajado provocaba en mi ser un alboroto increible. Sentía la necesidad de acostarme junto a él y acariciarlo.

***

A la mañana siguiente me levante antes que Jake y prepare el desayuno con algunas de las cosas que se encontraban en los estantes.

Prepare unos panqueques y algo de café con leche. Lo acomode todo con cuidado en una vieja bandeja de madera y subí con cuidado las escaleras.
Entre a la habitación de Jake, el aún seguia durmiendo tranquilanente, se veía tan dulce.

–Jake...–susurre–Jake, despierta...–me sentía algo culpable al despertarlo ya que sabía que el no dormia mucho–Jake–murmure un poco mas fuerte y pase mi mano delicadamente por su brazo, el se sobresalto.

–¡¿Que ocurre?!–gritó asustado, yo me reí un poco.

–Lo siento, te traje el desayuno–me quedo mirando un segundo y me sonrió dulcemente.

–Gracias–se hizo a un lado he hizo a un lado las colchas. Palmeo el colchón indicandome que me acostara junto a el.
Un ligero color rosa se apodero de mis mejillas y me acoste junto a Jake. Puse la bandeja entre ambos y comenzamos a comer.

–Te quedo muy bueno–dijo con la boca llena–hace mucho no comía algo tan delicioso–yo reí–además de doctora eres chef.

–No exageres–reí.

–Es que esta muy bueno–me miro, dios, su mirada estaba fija en mi.

Ninguno de los dos apastaba la mirada del otro. El brillo en sus ojos era tan intenso que provocaba una ligera ceguera en mi pero me era imposible apartar la mirada. Jake poco a poco comenzo a acercarse a mi, esos labios tan bien definidos y rosados me llamaban, decían que los besara...

             

~Mi Soldadito~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora