Capítulo 6

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Creo que esta mañana no me duche bien, no sé si escuche bien o Lucas a causa de la fiebre sigue diciendo cuanta locura se le ocurre, solo espero que Leslie no haya escuchado, porque eso sería un problema mayor.

― ¿Qué te dijo?― pregunta con curiosidad.

― No le entendí, salgamos de aquí.― trato de cambiar la tonta expresión que tengo en el rostro, pues aún me siento pasmada, cuando era adolescente siempre me gusto Lucas, y yo a él ni al caso, el tenia novias de su edad, de familias de la alta sociedad, con las cuales se iban de campamento o algún viaje y yo pues era simplemente la hija del chofer, y no es por menos preciarme pero no puedo imaginar o no entra en mi cabeza el que Lucas haya pensado en mí durante este tiempo. O puede ser que haya pensado en la niña tonta a la cual le hacia todas las bromas que se le daba la gana.

― Anielka ¿Qué rayos te sucede? Tienes esa expresión tonta en tu cara otra vez.

― Nada, solo pensaba en algo que me sucedió en clase― tan mala para mentir.

― Umm, ¿entonces no iras verdad?

― No, no puedo dejarlo así, es como tener un grano en el trasero pero...

― Vaya, al fin está haciendo calor en ese pedazo de hielo que tienes por corazón― dice riendo.

― No comiences, además tú te la pasas diciendo que debo llevar la fiesta en paz ¿no?― digo a modo de justificar mi comportamiento, el cual ni yo comprendo, ni que tuviera diez años para cuidarlo. Pero lo harás grita mi conciencia.

― Que obediente te estas volviendo.

― Vete ya― digo a modo que se largue en este instante, cada vez me pone más nerviosa con sus preguntas, está a punto de salir del apartamento cuando se regresa y dice:

― Deberías de tener sexo, últimamente estas más gruñona, yo que tú lo viola...― no termina la frase porque le tiro un cojín para que cierre la boca. Cuando por fin estoy sola , en paz y tranquila, me voy a cambiar, cuelgo mi nuevo vestido en el closet sin hacer mucho ruido para que Lucas no despierte. Quien diría que me quedaría en casa un viernes por la noche cuidando de mi esposo, algo debe de estar mal en mi para que me sucedan cosas tan extrañas. Me acuesto en la cama no sin antes chequear la temperatura de Lucas, la cual por fin ha bajado, así que ya es hora de dormir, estoy a punto de cerrar los ojos, cuando un estúpido teléfono suena, es el de Lucas y es su ¿mamá?.

― ¿Hola?― digo al responder ,sintiéndome más tonta de lo normal.

― ¿Anielka eres tú?― pregunta Larisa.

― Si Larisa soy yo― diablos ahora debe estar pensando que me acostado con su hijo durante este tiempo.― estoy con Lucas porque ...― no me deja terminar.

― Anielka, tú eres su esposa y si han decidido llevar una vida íntima me alegra, eso quiere decir que todo va bien entre ustedes― ¿Qué le alegra? ¡No! Debo sacarla de su gran error.

― No Larisa, Lucas está enfermo por eso no puede responder, él y yo no nos acostamos― eso sí fue vergonzoso, pero es mejor dejar las cosas claras.

― ¿Qué tiene? ¿Ya fue al médico?― dice preocupada.

― Creo que es una infección, tenía mucha fiebre, pero ya está controlada.

― ¿Quieres que vaya?

― No te preocupes, estará bien yo lo cuidare.― digo para tranquilizarla, además son más de las once de la noche, y solo es fiebre.

No te enamores Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora