CAPÍTULO 6

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-Bueno, al parecer esta vez si sois pareja.

-Narcissa se apoyó en la encimera , miró a Draco levantando la ceja y éste se sonrojó al ser descubierto por su madre-.

-Tenía que encontrar la forma de decírselo, y se me ocurrió que esa podía ser una buena forma. La verdad es que me encanta, mamá, desde siempre.

-cogió una manzana verde del frutero y se quedó mirándola para luego levantar la vista hasta los ojos de su madre-.

-Él tambien te ama, Draco, muchísimo; lo noto en su mirada , lo noto cada vez que te mira. Ese chico podría perfectamente morir y matar por tí si se lo pidieras.

-Draco se había sonrojado hasta las orejas, acto que resaltaba bastante en su blanca piel-.

-Venga, vamos,  -continuó Narcissa riéndose de la cara de su hijo-. nos están esperando para cenar.

-Madre e hijo fueron al salon y se sentaron cada uno con sus respectivas parejas; Harry besó la mejilla aún sonrojada del hurón y susurró en su oido-.

-¿Todo bien, amor? ¿Te encuentras mal? Estas un poco sonrojado.

-Besó la frente del rubio haciendo que Draco volviera a recordar las palabras de su madre y sonrojándose aún mas-.

-Draco sujetó el mentón de Harry y lo besó, con una furia y unas ganas de no soltar a su novio ni aunque estuviera sucediendo a su alrededor la tercera guerra mágica; éste lo besó de la misma forma, y hubieran seguido así hasta quedarse sin aire si Lucius no hubiera carraspeado provocando que los jóvenes rieran acordándose de que no estarían solos hasta la noche. Cenaron en armonia como no pasaba en esa casa desde hacia mucho, rieron, contaron anécdotas, se sinceraron, bebieron y acabaron agotados-.

-Nosotros nos vamos ya a la cama, estamos muy cansados.

-Se disculpó Draco, dio un beso a su madre en la mejilla y un abrazo a su padre, Harry simplemente les sonrió y se fue corriendo tras su chico, quien ya había subido a su cuarto-.

-Yo..no tengo sueño amor, podríamos..no se, hacer algo mas interesante que dormir.

-Harry besó al oji-plata en el cuello lenta y tortuosamente. Draco movió su varita e hizo desaparecer la ropa de ambos, dejándolos en bóxers; dejó que Harry jugueteara con su cuello provocando que el rubio gimiera y jadeara-.

-Vas a ser tu quien acabe debajo.

-susurró Harry contra su cuello a la vez que arañaba su espalda con suavidad; el hurón gimió en desacuerdo-.

-E-eso lo veremos, Cara-rajada, no será esta noche en la que yo, Draco Malfoy, sea el uke de nadie; yo siempre soy el seme.

-empujó a Harry con las caderas hacia la cama y sonrió, sabiendo que había ganado-.

No Puedes Odiarme... (Drarry)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora