La semana de carnavales fue terrible para los de primer curso, los alumnos superiores a ese curso se la pasaron un buen tiempo mojando halos de primero con el hechizo de bolas de agua, que mojaban mas que las bombas de agua que hacían los mortales, estas bolas de agua no mojaban si no que vallaban a la persona aunque no te pegara esta te mojaban con las grandes salpicaduras que hacía, los de primero tuvieron que aprender el hechizo para poder defenderse de los demás.
—Bomwater—grito Daniel mientras una bola grande de agua se formaba en su mano derecha y la lanzaba a un estudiante de quinto curso para mojarlo como hizo el chico cuando lo mojo.
—¿Qué sucede aquí? —dice el profesor Port que había aparecido en el vestíbulo muy enojado y con el entrecejo fruncido—Saben que esta prohibido usar hechizos en los pasillos, señor Dolphe y señor Garcías sígame ahora.
Los dos chicos siguieron al profesor Port por una puerta que conducía hacías las mazmorras, Daniel estaba tan mojado que el frío que hacia era terrible y le hacia castañar los dientes, el pasillo de las mazmorra apenas estaba iluminado por algunas lámparas y sus pasos retumbaban en el silencio, llegaron a una puerta de madera muy mohosa que resulto ser el laboratorio de pociones, el profesor abrió la puerta y les indico entrar, el laboratorio era rectangular con mesas en donde se montaban los calderos de los estudiantes y montones de tubos de ensayo y en un estante estaban varios tarros con cosas adentro con un jugo gelatinoso de varios colores oscuros, al lado del estante estaban los armarios de los estudiantes donde guardaban los ingredientes para las pociones Daniel y sus compañeros de primero casi nunca usaban el laboratorio de pociones ni el de ciencias, solo lo usaban los de segundo en adelante.
El profesor Port les indico una silla para que se sentaran mientras el se sentaba en su escritorio muy molesto aun con el entrecejo fruncido.
—Y bien ¿qué era lo que estaban haciendo? —les pregunta el profesor Port muy molesto, Daniel sabía, por lo que había escuchado, que el profesor Port podía ser una pesadilla pero no tanto como la profesora Ángela cuando se enojaba.
—Lo que pasa profesor es que estábamos jugando con agua—le dice el chico García muy rápido.
—Eso lo puedo notar señor García—le ataja el profesor Port al ver al los dos estudiantes empapados asta el ultimo cabello de la cabeza—no es necesario que me lo diga, lo que quiero saber es ¿por qué estaban haciendo conjuros en el vestíbulo?
—De acuerdo profesor Port—dijo Daniel decididamente—si admitimos que estábamos haciendo conjuros el vestíbulo y por eso aceptaremos nuestro castigo.
El chico y el profesor Port lo miraron al mismo tiempo, Daniel tuvo que inventar algo para que ninguno de los dos fuera expulsado y decir que se atacaron al mismo tiempo ayudaría mucho en su defensa. El profesor Port cuando hablo nuevamente no lo hacia tan enojado.
—Muy bien su castigo será quedarse castigado—les indica el profesor Port—señor Dolphe usted se quedara aquí asta la hora de salida que será dentro de tres horas y señor García se quedara en el laboratorio de ciencias la profesora Ángela no lo usara asta mañana así que también se quedara asta la hora de salida—se puso de pie y fue a la puerta mientras que el otro chico lo seguía—déme su varita señor Dolphe y la suya señor García—ambos le entregaron su varita sin protestar—lo ago para que no intente escapar cuando termine su castigo lo vendré a buscar señor Dolphe—y salió cerrando la puerta mágicamente dejando a Daniel solo en ese lugar...
Daniel saco de su mochila el libro de las artes oculta y lo hojeo un rato esperando encontrar algo interesante en que ocupa su mente pero no encontró mas nada que hechizos, conjuros, encantamientos y leyendas muy viejas, su única preocupación era las clases, ¿qué pensaría los profesores al ver que no asistió a clases? Y entonces se acordó de algo su examen de encantamiento con varita era esa tarde y si faltaba perdería un veinte por ciento de su calificación ¿qué aria? Estaba encerrado ¿el profesor Ghuanfer se enojaría si no presentaba? ¿le aria su examen después?.
Daniel no se podía arriesgar a perder una nota tan valiosa pero ¿cómo saldría de allí y regresaría sin que se notara su ausencia? Tenía que arriesgarse, pero si lo lograba aun le quedaba un detalle, su varita, se la había llevado Port y como se las arreglaría para presentar su examen sin su varita.
—¡Me tengo que arriesgar! —se decía a si mismo—¡lo tengo que hacer!
Y sin mas recogió sus cosas las guardo en su mochila y se dirigió a la puerta, sabía como abrirla sin una varita porque en encantamiento se lo enseñaron solo tenía que colocar su mano en el pomo de la puerta y decir las palabras mágicas y así lo hizo.
—Aperio—susurro Daniel y la puerta con un suave tintineo hizo y fuerte ¡Clic! Y la puerta se abrió, salió corriendo por el pasillo de las mazmorra para llegar al vestíbulo cuando llego este estaba desierto por completo todo el mundo estaba en clase, siguió rápidamente asta llegar a la escalera con el corazón latiéndole rápidamente y muy nervioso por si se encontraba al profesor Port saliendo del alguna aula y lo veía por los pasillos, pero antes de llegar al primer piso algo lo detuvo en mitad del camino eran dos voces muy familiares que se dirigían al primer piso, eran las voces de Thomas y de alguien que tenia mucho tiempo sin oír era la de Jake. Daniel con mucha emoción intento alcanzarlos pero las voces seguían subiendo y se alejaban, Daniel se olvido por completo de su examen e intento seguir las voces de Jake y Thomas.
Subió las escaleras asta llegar al cuarto piso donde Jake y Thomas entraron en una puerta que era la sala de los trofeos que se encontraba al final del pasillo, Daniel llego a la puerta y la abrió sigilosamente miro hacía adentro y vio las espalda de Jake y Thomas viendo una estatua de uno de los directores de Froxter, la sala de trofeos era circular y estaba llena de vitrinas y estatuas Daniel entro rápidamente y se oculto detrás de una delas cortinas de terciopelo, las cortinas tapaban muy bien a Daniel ya que llegaban al piso y sus pies no se veían, se quedo en silencio esperando a oír algo y lo oyó y fue la voz de Thomas.
—Como lo oyes, Asdetmaik lo mato sin piedad—dice Thomas con un suspiro—solo por no cumplir con una misión que él le mando hacer.
—Pero no lo sabía, los guardianes no me dijeron nada—dice Jake molesto—se supone que yo estaba encargado de cuidarla.
—Por que crees que los demás están tan enojado con los guardianes—le dice Thomas con ímpetus—ellos no dicen nada asta que ocurre, lo extraño fue la muerte de eso cincos guardianes en el bosque ¿tu no sabes nada?
—No, en el Aurus no saben nada y después de que me encomendaron a proteger los cristales de Brest no me han querido decir nada después de que desaparecieron de aquí—dice Jake—estaban tan molesto cuando se enteraron que los perdí, claro ellos no saben donde esta la escuela de magia.
Hubo un silencio muy prolongado, Daniel no entendía que pasaba ¿los cristales que el tomo eran los que Jake cuidaba?, pero ¿por qué no les dijo nada? ¿por qué Jake se desapareció tanto tiempo y ahora que aparece no habla con él y Marina? ¿qué ocultaba?.
—Y sabes ¿quién los robo? —le pregunta Thomas con mucha curiosidad, sus pasos se oían en la sala.
—Tengo un indicio de quien fue pero no creo que lo aya hecho—le responde Jake.
—¿Quién?
—Daniel
Daniel se quedo petrificado al oír su nombre de la boca de Jake, este sospechaba de él, aunque es verdad que el lo tomo, pero ¿por qué sospechaba de él?
—Y le has dicho que somos hermanos—le dijo Thomas, Daniel supo en aquel instante por que los ojos de Thomas y su apellido eran tan familiar pero nunca creyó que fuera hermano de Jake auque este le había mencionado en una ocasión cuando estaban en la isla de los sueños.
—Aun no—le responde Jake—no lo he visto ni a él ni a Marina de hace meses, solo quiero que los cuides y que no se metan en problemas, si se llegan a enterar de lo que sucede me veré en graves problemas.
—No te preocupes no le diré nada—le dijo Thomas—si ellos tiene los cristales. No se los puedo quitar así sin mas, además ellos no tienen tanta confianza conmigo.
—Si ellos tienen los cristales y no dudo que no, trata de que no sepan como funcionan...tengo que irme me llaman los guardianes—le dice Jake—adiós.
Hubo un suspiro y Jake desapareció, Thomas salió de la sala cerrando la puerta, Daniel salió sigilosamente pensando en todo lo que Jake y Thomas estaban hablando, camino sin rumbo asta que se encontró con el profesor Port, este salía de un aula que se encontraba justo delante, Daniel se oculto detrás de una estatua esperando que no lo allá visto, el profesor Port se dirigió a las escalera y subió al quinto piso muy serio, Daniel salió como una flecha y bajo las escaleras sin detenerse asta llegar a las mazmorra donde se metió en el salón y cerrando nuevamente la puerta, el corazón le latía tan aprisa como si se le fuera a salir del pecho, estaba pensando en la suerte que tuvo de no ser visto por Port que se había olvidado de la conversación de Thomas y Jake.
Después de su castigo Daniel regreso a su casa sin hablar con sus amigos, estaba pensando en los cristales que había tomado y de la acusación de Jake aunque fue indirecta con él fue muy molesta, Daniel seguía pensando tumbado en su cama boca arriba, ¿cuál era el poder que ocultaban los cristales? ¿por qué estaban ocultos? ¿quién querría robarlos? ¿por qué Thomas no le había dicho que era hermano de Jake? ¿quién era esa persona que mato Asdetmaik sin piedad? ¿la profecía se estaría cumpliendo? La mente de Daniel era un mar de preguntas sin contestar y la única forma de saber las respuesta era hablando con Thomas, pero seguramente no le contestara nada, de que le seria ser descendiente de los hechiceros si no podía hacer nada contra las reglas de usar magia poderosa para saber las respuesta, aunque sabía que si lo hacia se estaría pareciendo a Asdetmaik en obtener lo que quisiera sin impórtale como.
Pensando en todo aquello Daniel no se acordó de hacer sus deberes de transformaciones sobre los hechizos de cambio, pero en aquel momento no le importaba nada mas que saber las respuesta y sino podía hablar con Jake, podría conseguir las respuesta en otra parte pero ¿dónde?, eran tan obvio y tan fácil que se sorprendió en no pensar desde un principio en el libro delas artes ocultas, se lavando de un salto y busco en su mochila sacando el libro y empezándolo a hojear, ya se había aprendido casi todos los hechizos que habían escrito en el, pero una parte del libro nunca lo leyó con interés era la parte donde estaban las leyendas y referencias de demonios y criaturas peligrosas, aun Daniel no comprendía que tenía que ver los demonios en ese lugar, pero entonces encontró lo que andaba buscando, en letras doradas y escrita cursivamente se podía leer un gran titulo que decía LOS CRISTALES DE BRETS Y SU HISTORIA, con mucho interés siguió leyendo lo que decía debajo del titulo.
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Los Hechiceros Y Las Bestias Magicas #LIBRO2
RandomEsta es la segunda parte de los hechiceros nuestros protagonista se enfrentan a nuevos peligros acercandoce a un pasado sin desifrar y a un oscuro enemigo Nuevos personajes cambiaran la vida de nuestro protagonista Daniel donde sabra que ya no puede...
