Capítulo 8.

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 Me dolían los ojos de llorar.  Ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba despierta empapando la almohada. Katy no aparecía por la habitación, así que supuse que no sería muy tarde.  Me forcé a cerrar los ojos e intentar dormir, pero era imposible. Las imágenes de Liam besándome hacían un duro contraste con sus palabras posteriores. Y las lágrimas eran cada vez más gruesas. La puerta se abrió y Kate se arrastró hasta su cama, y se desplomó sobre ella sin apenas desvestirse ni nada. Unos minutos después, profundos soplidos resonaban en la habitación, y ni mi llanto la despertó.

   La luz ya entraba por las ventanas, así que me levanté después de la peor noche de cumpleaños que podría haber tenido y no habiendo dormido nada.  Un olor ácido recorrió mis fosas nasales al entrar al baño y recordé el par de veces que Kat se había despertado a altas horas de la madrugada para vomitar. Abrí la ventana, y respiré profundo, dejando que el poco aire fresco que entraba, ventilara el olor a espacio cerrado y vómito. Sin mirarme en el espejo, me lavé la cara varias veces, pero ni eso mejoró la cara que llevaba. Las ojeras, que normalmente llevaba, habían aumentado un par de dedos y tenían gruesas manchas rojas rodeándolas. Y por mucho maquillaje que puse, la cosa no mejoró. Entré de nuevo en la habitación, donde Kat se había hecho un ovillo con las sábanas, y su cara estaba cubierta de largas cascadas de maquillage negro extendido.

  Me puse unos pantalones deportivos y una sudadera y salí al pasillo sin despertarla. Entré en el comedor cabidbaja, temiéndome encontrar con Liam y cogí tan solo un zumo y un par de galletas. Avancé hasta la mesa más lejana, y me coloqué allí sin saludar a nadie. 

Cuando terminé, dejé los restos a la amable camarera que me dedicó una triste sonrisa, y dejando atrás a la poca gente que había madrugado como yo, me encaminé de nuevo a la habitación. 

Recé una y otra vez no cruzarme a Liam por el pasillo, y cuando pasaba por su habitación, la  puerta se abrió, y mi estómago se encogió causándome nauseas.

Sin embargo, apareció Harry con cara de dormido.

-Buenos días Ann-dijo su peculiar voz ronca, más aún recién levantado.

-Menos mal que eres tú, por un momento creí que me cruzaría a Liam.

-¿Qué problema hay? Sois mejores amigos, ¿no?

-Harry, Liam ayer me besó. Discutió con Danielle, yo fui a consolarle, y no sé de repente,..

-¡¡¡¡¡QUÉ!!!!!

-Shhhh, calla.-murmuré.

-Ahora todo tiene sentido, Liam ayer huyendo del bar, llorando por la noche..

-Y tú bien sabes que llevo por Liam desde que le conocí.-las lágrimas amenazaron.

Harry no contestó, y se limitó a abrazarme, y la herida por un momento dejó de escocer. Me separé para dedicarle una sonrisa, pero la puerta volvió a abrirse, y entonces apareció él. Aun con sus prominentes ojeras, y su pelo despeinado, estaba perfecto. Sus ojos no tenían el peculiar brillo que los caracterizaba, pero seguía siendo el mismo chico por el que daría mi vida.

Al verme, sus ojos se abrieron y las palabras no le salían. Mis lagrímas ya inundaban mis ojos y antes de montar un espectáculo, corrí hasta la habitación y cerré de un portazo. Me escurrí a través de la superficie de la puerta, y comencé a llorar, una vez más.

Esto, sin duda, despertó a Kat y por un momento me miró confundida.

-¿Ann?

Yo solo lloraba más fuerte.

Se levantó, se tambaleó un par de veces y avanzó hasta la puerta, y se sentó al lado mío. Colocó su brazo al rededor de mi cuello y yo me apollé en él.

-¿Qué ha pasado pequeña?

Y la historia empezó, y acabó, y el vestido de Kat fue arruinado.

-Ann, yo, sinceramente... me siento estúpida ahora. Debería haberte buscado y no quedarme con Lou y Niall, mira como acabé, borracha como una cuba, y esta noche, que estaba siendo una mierda para ti... yo simplemente me he dedicado a despertarme y vomitar, y arruinártela aún más.. No se como...

-Kate-la corté-no pasa nada, ¿vale? Tú no sabías la historia.

-Ya, pero...

-Enserio...-la interrumpí de nuevo-no pasa nada.

NARRA LIAM

 Los primeros rayos de sol me despertaron, y las borrosas ideas de anoche aparecieron de repente. No borrosas por alcohol, ya que en mi caso era imposible. Si no por lágrimas, por lágrimas de confusión. 'Danielle, es simplemente lo mejor que tengo en esta vida, la quiero tanto que duele, pero ella me ha engañado, lo que demuestra que ella no siente lo mismo. Estoy roto, más de lo que pensaba que estaría en un caso así. Ella, simplemente ha destrozado mi corazón y no creo que pueda arreglarlo. Ann, en este año se ha convertido en mi hermana pequeña, y la quiero muchísimo. Al principio, pensaba que como amiga, pero parece ser que después de ese beso, las cosas en mi cabeza no están muy claras. Ese beso ha sido uno de los mejores de mi vida, mejor que cualquiera con Dan, pero ni siquiera he cortado con ella y eso hace que mis remordimientos se pongan en acción. Lo que hace que yo también la he engañado, con la diferencia de que ella no lo sabe. A lo mejor quizás solo debería llamarla y hablarlo. Contarle lo ocurrido y disculparme, pero, hoy no. Ni siquiera sé como Ann se siente por lo ocurrido.' recordé mi conversación conmigo mismo de anoche. En ese momento, una voz sonó en el pasillo que hizo que sonriese. La de Ann. 'Ella no es Dani, Liam, y ella a fin de cuentas es tu novia'. Mi subsconsciente recordó. Harry y Ann llevaban una conversación en el pasillo y me acerqué a la puerta para poder escuchar, cuando empecé a entender lo que hablaban, mi teléfono sonó y el nombre de Danielle apareció en mi pantalla. Cuando quise cogerlo, ella colgó, así que salí al pasillo para unirme con Haz y Ann.

Al salir, preparé una sonrisa para Ann, Se que es un momento incómodo, pro solo fue un beso, nada más. Sin embargo, al abrir la puerta mis ojos se abrieron como platos al ver su cara. Largas ojeras cubían sus ojos, de un tono rojizo, de ese color que se te pone al llorar. Pero, ¿llorar? ¿por qué? Antes de que pudiese preguntarle, ella corrió por el pasillo y se encerró en su cuarto, dejándome a mi confundido.

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Gracias mis queridas 3 lectoras, sois muy grandes,

Besetes.

Imposible. (Liam Payne)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora