El sonido de la puerta hizo que Tao se despertara un tanto sobresaltado. No sabía quién podía haber entrado o salido de su casa a las cinco de la mañana. Acto seguido, escuchó el motor de un coche fuera de su casa, sonido que se fue apagando conforme el coche se alejaba. Ante el miedo de que hubiesen robado en su casa sin que él se hubiese dado cuenta y que les hubiese pasado algo a su hermana o a su madre, se levantó y fue hacia la habitación que ocupaban. Al entrar, pudo darse cuenta de que la pequeña seguía durmiendo plácidamente en su cuna, pero, en cambio, el cuerpo de su madre no se distinguía en la oscuridad. Temblando por si alguien seguía dentro y se percataba de su presencia, encendió la luz, encontrándose con un cuadro que sería el comienzo de una pesadilla que acabaría por llevarlo hacia la persona que menos se esperaba.
El cuarto se encontraba en perfectas condiciones, menos por la inexistencia de ropa en el armario de su madre. Revisó los cajones de la cómoda y de la mesita, comprobando que en ellos tampoco había nada. Marcó su número con la esperanza de que se lo cogiera para que le diera una explicación, pero el continuo pitido que le indicaba que estaba comunicando le hizo comprobar que su madre había cumplido con la amenaza, los había abandonado. Nunca pensó que aquella mujer realmente fuese capaz de hacer tal bajeza, sobre todo, porque su hermana había nacido tan solo hacía cuatro meses.
Debido al mar de nervios que lo estaba atorando, llamó a su novio, Yi Fan, para que este lo consolara y le dijera qué hacer. Una voz soñolienta y de malhumor al otro lado del auricular le contestó de una forma muy borde que estaba exagerando la situación, ya que lo más seguro era que su madre se había ido de viaje sin avisar.
- Amor, no estoy exagerando- lloró-. Sé que nos abandonó- intentó tranquilizarse para no despertar a su hermana-. Ven, por favor.
El bufido que a Yi Fan se le escapó antes de colgar el teléfono y dirigirse a casa de Tao, le hizo ver a este que había molestado a su novio por despertarlo en la noche. Esperaba que el humor del muchacho mejorara durante el camino para que pudiese ser un buen apoyo en aquel complicado momento.
Los golpes en la puerta hicieron correr a Tao un tanto aliviado porque sabía que iba a poder abrazarse y desahogarse con su novio. Este lo recibió en sus brazos, aunque su expresión decía que no estaba muy conforme con todo aquello.
- Gracias por venir, amor- sollozó en su pecho-. No sé qué hacer ante esto.
- Debes denunciar a tu madre por abandono- lo separó de él de una forma bastante seca-. A ti no tiene porqué mantenerte, pero a tu hermana sí por ser menor de edad.
- Yi Fan, no puedo hacer eso- lloró-. No la quiere y no la trataría bien.
- ¿Y qué pretendes hacer?
- Cuidar de ella.
- ¿Y cómo, Tao? Sigues estudiando, no tienes dinero ni para mantenerte a ti mismo.
- Por eso te he llamado, quería saber si podemos irnos contigo. Te necesito- susurró.
- Mira, Tao, no me importa que te vengas conmigo y mantenerte, pero, ¿una niña?- su cara demostró su negativa-. Ni hablar.
- ¿Qué quieres que haga?- se desesperó.
- No sé, pero no pienso soportar todos los problemas que un bebé trae, sobre todo, cuando dicho bebé no es mío- su cara se mantuvo seria.
- No puedo abandonarla, es mi hermana- gritó.
- Exacto, tu hermana. Por eso tú debes ocuparte de ella, no yo. No pienso cargar con esto.
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This is my dream
FanfictionTao no tiene una vida fácil entre el mal carácter de su madre y el falso amor que dice tenerle su novio. En medio de todo ello, hay una pequeña que le ilumina su mundo, su hermana. Justo por el bien de la pequeña es que decide pedirle ayuda a un ant...
