Capítulo 6

90 15 1
                                        

Aquella mañana tuvo que hacer un gran esfuerzo para levantarse e ir a trabajar. El perfume de Tao nada más despertar y el encontrarlo entre sus brazos era un sueño que no quería romper por miedo a que todo aquello fuese solo una fantasía. Tenía miedo de despertar y no encontrarlos allí, tenía miedo de perderlo de nuevo como ya había pasado una vez. Con el mayor cuidado posible, fue hasta el cuarto de baño para prepararse. Acto seguido salió para el trabajo, no sin antes haberle dejado una nota a Tao donde le daba los buenos días y se disculpaba por haberse despedido tan solo con un beso tanto de la pequeña, como de él, una nota que esperó a ser encontrada por el mayor en su mesita de noche para sacarle una sonrisa.

Sin embargo, los quejidos de la pequeña hicieron que Tao volviese a la realidad para atenderla. Se asustó por el hecho de que nunca la había oído llorar de aquella forma, ni siquiera cuando su madre le gritaba. Como acto instintivo, llevó su mano a la frente del bebé y comprobó que estaba ardiendo. El pánico lo hizo reaccionar al instante y cambiarse para irse al médico, cogiendo la maleta que solía llevar para aquello que pudiera necesitar la pequeña.

Su miedo aumentó cuando el pediatra lo mandó con un volante y ambulancia al hospital por la elevada temperatura de BoXuan. Los nervios hacían que no supiera qué hacer mientras estaba en la sala de espera. Pensó en llamar a SeHun, pero por lo que pudo ver en los papeles que había estado preparando en el fin de semana, tenía un negocio muy importante que atender. Dándose palmadas en el muslo para combatir el estrés, optó por llamarlo.

- ¨ ¿Pasa algo, Tao?¨- una voz un poco preocupada sonó al otro lado de la línea.

- SeHun, es BoXuan- lloró-. No sé qué le pasa, pero tiene mucha fiebre y la han mandado al hospital.

- ¨Voy para allá. Espérame¨- se oyó cómo recogía las cosas.

- Solo te llamaba para que lo supieras, sé que tienes trabajo- intentó calmarse.

- ¨Estoy allí dentro de nada¨- colgó.

Caminando de un lado a otro, fue transcurriendo el tiempo hasta que llegó SeHun, quien lo abrazó fuertemente para demostrarle que no estaba solo.

- No puede pasarle nada- lloró en su hombro.

- No le va a pasar nada- frotó su espalda para calmarlo-, va a estar bien- intentó estar calmado para darle al muchacho el apoyo que necesitaba.

- Es que no sé qué le ha pasado- se retiró para mirarlo-. Estaba bien.

- Cuando la saludé esta mañana estaba también bien. Ha tenido que ser en el tiempo que ha transcurrido entre que me fui y te levantaste- limpió con sus dedos las lágrimas del chico.

- Si le pasa algo, yo me muero- lloró.

- No le va a pasar nada- cogió su rostro con las manos para que lo mirara.

- Gracias por estar aquí- lo abrazó de nuevo.

- Nunca me voy a ir- lo abrazó hasta que sintió al muchacho más calmado-. Escúchame, Tao, debes irte para casa y recoger todo para ir a la universidad.

- No voy a ir hoy, no puedo dejarla sola- lo miró.

- Debes ir, tienes un examen la semana que viene. Además, ella me tiene a mí.

- Pero, SeHun,...- replicó.

- Pero nada- lo cortó-. Con lo que sea, yo te llamo e, incluso, voy a recogerte. Pero debes ir. Vuestro futuro depende también de eso.

This is my dreamStories to obsess over. Discover now