— ¿C-conmigo?
— Si pue Gabi, ¿con quien más?
Me reí nerviosa — Verdad — contesté.
— Mira, ya se que estás con mi hijo — me dijo mientras cerraba las persianas y la puerta. Tragué saliva, conchetumare la profecía es cierta, yo dije que me iba a descuartizar y me iba a meter en una bolsa de basura weon.
— ¿En serio?
— Gabriela, no soy tonta y mi hijo se pone aweonao cuando se enamora — contestó — Por eso quería hacer algo — dijo acercándose a mi.
Mierda, adiós mundo, bai vida. Fue un gusto.
Cerré los ojos con fuerza esperando el golpe en la nuca pa quedar inconsciente, pero a cambio de eso sentí sus brazos rodeándome.
Abrí los ojos y me estaba abrazando.
QUÉ CHUUUCHA.
— ¡Que lindo que estés con mi hijo!
EXPLÍQUENME QUE NO ENTIENDOOOO.
— ¿Sabes? — me soltó tomándome por los hombros y mirándome a la cara y estoy segura que tenía una cara de impakta3 — Tienes absolutamente todo mi apoyo hija, desde que me enteré que te gustaba mi hijo me encantaste — dijo emocionada.
— Ah, gracias inspectora — dije aún como pa entro.
— ¡Ay Gabi! Dime tía Vero — me sonrió.
[...]
— ¡Gabriela corre! — me gritó el Fabian riéndose. Miré para atrás y la Arlett venía terrible enoja asi que apreté cachete y salí echa un peo por el pasillo hasta entrar al único baño cerca: el de los niños.
— ¡Arle no! — le pedí riéndome — Yapo, no seai mala ondi, si era una bromita noma. Estábamos en artes y le había pedido permiso a la profe para ir a lavar el pincel para poder arrancar de la Arle.
— Bonita tu wea de broma conchetumare ¡Por tu culpa voy a parecer payaso todo el día weon!
— Ay si un poco de pintura no le hace mal a nadie.
— ¿¡Un poquito!? ¡Weona me pintaste la trenza entera! Me dejaste la zorra en el pelo, así que ahora no te salvai — primero me tiró agua por el lavamanos y quedamos las dos entera mojas, mas encima andábamos con uniforme. Después me pescó del brazo, me tiró al piso y caí de espalda. Ella se sentó encima mio.
— Uy, viólame beibi — le dije riéndome.
— Ya quisierai weona, pero ahora no. En mi casa mas rato si querís — me guiñó el ojo riéndose.
— Se me paró weon — sentimos que alguien habló.
— ¿A vo también? — le preguntó una segunda voz. Miré a la Arle y se encogió de hombros.
Dos minas con falda, mojas enteras y una encima de la otra, definitivamente era como un video porno po weon.
— ¿Vamos a hacer lo mismo del otro día wacha? — me preguntó y me guiñó el ojo de nuevo, esta vez en señal de que le siguiera el juego.
— Obvio po, fue tan rico antes de ayer weona, me dejaste caliente — le contesté y me tapé la boca para no reírme fuerte.
— Conchetumare me duele la wea.
— Cagaste, vai a tener que ahorcar el ganso.
Y ese comentario fue la gota que rebalsó el vaso.
— ¡CONCHETUMARE! —exclamé escandalosamente riéndome junto con la Arle.
— Es que weon no podi po — dijo la Arle con voz aguda producto de la risa.
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Weona yeta.
Dla nastolatkówGabriela de cierta manera atrae la mala suerte donde quiera que vaya, en buenas palabras era YETA y todo en su vida empeora cuando decide ir a por Ignacio, su amor desde siempre. ¿Creen que en este caso, su "yetecidad extrema", le causará problemas...