Capitulo III

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—¡Oye, no sabía que entre hermanas se compartía novio!— me comentó una compañera de mi clase mientras se reía y se alejaba con sus amigas cerca de mi puesto.

No podía creer lo que me estaba diciendo esa chica, cuando salí del salón de clases porque el profesor aún no había llegado, en ese mismo instante vi a mi hermana pasar de la mano con Rodrigo, ver entre lazadas sus manos con ella, se miraban y sonreían como si estuvieran completamente enamorados, después de habérmelo negado los vi con mis ojos, pensé en enfrentarlos por un momento pero ya no era el caso, yo ya no era nada de Rodrigo.

Antes de poder siquiera entrar al baño me encontré con mi profesor:

—Señorita Firtz la necesitan en dirección.

—¿Hice algo malo?

— Para nada, sólo ve, seguro no es nada malo— él siempre fue bueno conmigo, dice que soy buena estudiante y sobre todo en su clase.

Llegue a dirección y miré a la directora, tenía una mirada que no lograba descifrar y se levantó para dirigirse a mi.

—Buenos días señorita Firtz.

—Buenos días.

—Lamentamos que tenga que dejar sus estudios.

—¿A qué se refiere?—ya sé de que hablaba sólo quería que fuera mentira

—Su padre se ha atrasado con la colegiatura. Le hemos pedido que viniera a la escuela pero no quiso responder mis llamadas— se fijo en mi expresión— Espero le informe a su hermana.

No podía creer lo que había escuchado, creí que Julia tendría razón como siempre llega a tenerla, quede en shock unos segundos, ya podía entender su mirada salí y tome aire unos segundos y pensé, nunca imaginé que llegaría a esta situación, hay cosas que suceden pero nunca crees que te sucederían precisamente a ti, tuve que buscar a mi hermana por toda la escuela para irnos de allí, estaba con Rodrigo sin embargo me atreví a decirle que teníamos que irnos.

Llegamos a casa y le comente lo sucedido, ella que normalmente es despreocupada se sorprendió bastante.

—Creí que esta vez iba a ser como las otras—me dice Julia enseñándome por primera vez su reacción de preocupación, apoyaba sus manos sobre las rodillas como si descargara el peso sobre si.

—Pues ya ves, te dije, estamos sin dinero.

—¿Qué le diremos a mi padre?

— Él sabe lo de la colegiatura.

— Sí, pero él no sabía que nos sacarían de la escuela.

— Pues no sé qué haremos Julia, no lo sé.

—Vamos a una fiesta hoy en la noche.—Julia cambia de tema instantáneamente, pareciese que se hubiera olvidado de lo que hablamos hace sólo unos segundos atrás.

— Bueno y..., ¿con qué dinero?— decidí seguirle el tema de conversación.

— Eso es lo de menos.

—¿De dónde sacarás el dinero?—estaba preocupada que hiciera algo que no fuera agradable con tal de conseguir dinero para la fiesta.

***

(II)

— Lamento haber tardado, ¿te parece si vamos a una fiesta esta noche?— le dije a Gaby en el parque, tenia la idea de ir con Gaby a la fiesta ya que íbamos a salir, aprovechando que Julia me había invitado.

— ¿Has venido para sólo decirme eso?— parecía realmente enojada, sabía que quería irme sin necesidad de que yo se lo dijera.

— Lo siento, tengo que descansar estoy realmente exhausta.

— Como quieras, avísame para la fiesta— yo sabía que ella no me dejaría sola.

En la noche cuando me arreglaba para ir a la fiesta escuche a Julia entrar al baño, fui a escuchar lo que estaba pasando y la vi como sus manos acariciaban el cuerpo de ese chico que la acompañaba, de repente todo se tornó oscuro, no podía ver nada y de repente escuché a una niña llorar y creí que tal vez no era la única que estaba sufriendo, volví a recuperar la cordura me di cuenta de que era yo quien estaba llorando, en completo silencio, después de haber visto a mi hermana en los brazos de Rodrigo. Decidí esperar en la habitación, después de un rato mi hermana salió del baño medio arreglada, se termino de arreglar durante unos minutos en el espejo, me pregunté por dónde había sacado a Rodrigo tratando de disimular que yo no sé nada.

—¿Nos vamos ahora?

—Como quieras— estaba realmente enojada.

—Ahora ¿por qué estás enojada conmigo?

—Nada solo vámonos ya—no podía evitar estarlo.

Cuando llegamos al lugar me pareció realmente desconfiable, era oscuro y había mucha gente, me sentía sofocada por la calor, había gente de todo tipo, gente de la edad de mi padre, jóvenes más o menos de mi edad e incluso menores, sabía que ese lugar estaba mal pero en realidad necesitaba despejar mi mente por un instante y no preste atención.

—Mira este grandioso lugar, ¿quieres beber algo? Ya te traigo tu bebida.

—Aquí te espero— no comprendía como podía gustarle este lugar, aunque era obvio que ella mantiene en este tipo de lugares, pero ¿por qué decidió traerme esta vez? Me vi sola en medio de esa fiesta escucho a alguien tras de mi y me toca el hombro, asustada por no saber quien es, había mucha gente que me resulta demasiado desconfiable, volteo lentamente y me encuentro con la mirada de Gaby.

—Menos mal eres tú— le dije a Gaby sin entender cómo había llegado hasta allá, pues había olvidado ir a verme con ella.

—Aquí esta tu bebida Heidi, tómala— me la da Julia y sin pensarlo bebí todo de un sorbo y fue ese momento el que comenzó con este infierno.

¿Dónde está mi hermana?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora