La moto

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Al otro día los cabros amanecieron felices y con las terribles ganas de que el rusio abriera el taller pa que llegara el personal.

Los dos se levantaron tempranito, se ducharon y se pusieron sus mejores pintas de oferta, y como los hueones que eran se pusieron a esperar a que la Nattie y el Sheamus llegaran mientras el pobre rusio Dean abría solo el taller.

Y al levantar la reja el rusio y los otros dos vieron una tremenda camioneta negra con una moto en el pick up. El conductor se bajó y era un tremendo hueón lleno de tatuajes y del otro lado una mina que le pareció conocida al Cesaro y al Wade:
-Oye, no es la hueona del super que nos tiró la harina?-

-Si, ella es- contestó el Wade -pero escondamonos y de ahí...-

-No hueón, yo me voy a vengar de esta hueona- el Cesaro se escondió detrás de un auto y el Wade tuvo que seguirlo.

Vieron como la mina hablaba con el rusio Dean y como el hueón de los tatuajes le explicaba algo de la moto. Después el mismo hueón con el rusio bajaron la moto de la pick up y se despidieron después de dejar la hueá en el taller:
-Ven pa acá hueón- el Cesaro se puso a sapear la moto -y si le echamo' azúcar?-

-Cesaro, si hací una hueá así la moto va a explotar- le dijo el Wade -dejala ahí no ma-

Y como siempre el Cesaro lo mandó a la chucha y se fue a la cocina a buscar la bolsa de azúcar de cinco kilos. Antes de hacer su maldá se percató de que el rusio andara en otra y como el rusio se andaba vistiendo fue el Cesaro y le echó azúcar al motor de la moto aunque al hueón se le cayó un poco de azúcar:
-Si el taller se hace mierda vo lo pagai- se defendió el Wade -yo no he hecho ni una cagá-

-Nah, cualquier hueá el rusio tiene un seguro- y el Cesaro tiró los cinco kilos de azúcar por ahí -ya, cállate que ya viene-

Y el rusio bajó vestidito a hacer su pega, pero su instinto de mecánico le decía algo: los cinco kilos de azúcar en el piso y el Cesaro riéndose como hueón no le daban buena espina:
-Qué hicieron el par de hueones?-

-Yo no hice na, fue el Cesa...-

El Cesaro le tapó la boca al Wade y se lo llevó del taller:
-Vamo a pasear a la plaza rusio! Volvemos al toque!-

Y además de salvarse de la cagá del Cesaro los chiquillos aprovecharon de ver si había pega por ahí.

Pero cuando volvieron se encontraron con una cagá más grande que la cagá del Cesaro: el rusio y la Beckyta revisaban la moto a más no poder mientras la Nattie y el Sheamus hablaban con la hueá enana que jugaba pokemon go:
-Menos mal que se dieron cuenta que algún mamerto puso azúcar en el motor. Si alguien la echaba a andar...-

-Fue el Cesaro!- gritó el Wade -la mina nos tiró harina en el super y quiso vengarse!-

-Así que fuiste vo pichulotote- el rusio parecía decepcionado -te la voy a perdonar porque te quiero no ma-

Y así siguieron con la vida.

Así que el enano -que se llamaba Nevi o una hueá así- le dijo que otro mecánico lo iba a ir a ayudar en uno de esos días.

Y así fue como la cagá del Cesaro no dio frutos de venganza.











Creyeron que hoy no habría capítulos?
Pues aquí están!

Lo siento si no publiqué antes, tuve muchas cosas que hacer hoy, pero aquí están los dos capítulos.

No Tengo Ni Uno (WWE Chilensis) #TBWWEC2017Donde viven las historias. Descúbrelo ahora